Existe un hecho que ha sido sistemáticamente erradicado de todas las biografías y autobiografías de The Clash: la presencia de Steve Jones en el escenario de los liderados por Strummer. Recuerdo, en 1987, el artículo que escribió Pablo “El New Wave”, en el fanzine Miseria Juvenil, al respecto. Resulta que a mitad de la gira de The Clash «Out On Parole», en 1978 (donde tuvieron como teloneros a The Specials y a los americanos Suicide), el guitarrista de los Sex Pistols, Steve Jones, empezó a aparecer por sorpresa en los shows de los Clash, para subirse a tocar en los bises del grupo.

La placa contiene doce cortes con una duración total de poco más de 40 minutos. Su productor es quien ya viene trabajando con la banda, Brendan O´Brien, y el mezclador e ingeniero de sonido, Mike Frasier. Su sonido en general es el ya conocido, lo que da pie a la ya clásica acusación del siempre presente “sordo troglodita”, que es el primero en arrojar la piedra al grito desenfrenado de: “Otro disco igual a los anteriores”. Decimos SI, y gracias al Dios Orfeo continúan por esa línea, porque apartarse del camino por el cual saben manejarse implicaría la extirpación del tímpano para sus escuchas.

Y finalmente quedó completo el disco tributo a Los Traidores. El proyecto impulsado por Leo Peirano a través de Catalina Records, logró aglomerar 21 bandas que se precipitaron a asegurar su participación. Una idea fantástica, de ésas que uno luego se pregunta porqué no había surgido antes. Una necesidad que teníamos y que concientizamos cuando (por suerte) ya estaba todo en marcha.

El arte en general, a menudo ha sido la manera que tiene el artista de sacar hacia afuera aquello que le duele. Cuando el artista ha acabado tomando alguna decisión irreversible, como suicidarse o cortarse una oreja, es cuando se ha hecho algún análisis de sus porqué y cómo. Pero en general, en los restantes casos, en el mundo del rock este análisis ha sido muy poco habitual. Casi nulo.

El dúo Rosa – Viana conformado para esta edición, se despachan con este EP de cuatro temas acústicos de muy buena factura. Una cuidadísima calidad puesta de manifiesto en las cuatro canciones, de forma muy pareja. Y además se agrega el dato de que está a disposición de quien quiera pasar a buscarlo por Kissero Distro (Galería Polvorín – 18 de Julio y Río Negro). ¡Impecable!