Estadoculto Presentó Vivos Por Algo

El sábado 14 de noviembre Montevideo Music Box fue el lugar elegido para presentar el nuevo disco de la banda Estadoculto, titulado Vivos Por Algo. Un lugar acorde a la circunstancia por su aforo y comodidad adaptados a esta normativa y porque el evento merecía que sea así.

Con un lleno casi total, y mucha gente simpatizante de las bandas luciendo sus respectivas remeras tal cual barras de equipos de fútbol, el show dio comienzo puntualmente. A las 21 horas, como estaba estipulado, movió la pelota Bribón con un set de ocho canciones que incluía material de su primer disco Perros De La Calle, algunos temas nuevos y algún cover. Sonaron en este orden, “Mosca de bar”, “Fuera de tiempo”, “Jet”, “Trenes”, “Guapos de moda”, “Sharp dressed man”, “Lugares calientes” y “Perros de la calle”. La banda sonó muy bien con una clara intención de hacer rock tradicional con dos guitarras, bajo, batería y voz principal. El quinteto tuvo un despliegue interesante demostrando ser una banda en ascenso, de esas que querés volver a ver.

Terminada la actuación de la banda telonera, llegaría el plato fuerte de la noche. Estadoculto estaba ahí, prontos para “explotarles la cabeza a todos”. 16 canciones en casi hora y media alborotaron a los presentes, que sufrieron el estar atornillados a sus sillas, pero contracturaron sus cuellos, que no dejaron de agitarse. Es que la banda hace mover a su gente, un grupo importante de fieles seguidores que aumenta en cada presentación seguramente por el crecimiento significativo que viene sosteniendo la banda. Recorrieron todo el disco, como era de esperar e incluyeron canciones del disco anterior, Antes Que Terminen Mis Días. El inicio fue con “Vivos por algo” y siguieron “Sinestesia”, “Cultura siniestra”, “Cuando seamos viejos”, “Alguien lo tiene que hacer”, “Tránsito pesado” (acá empiezan a subir algunos invitados), siguen sonando “Los bares de Colón”, “Todo el tiempo”, “Insomnio”, “Raid delictivo”, “El mal no descansa”, “Asesina tu mente”, “Gritar”, “Llegar a vos”, “Veneno”, y cerraron con “La magia de tu existir”.

Un show redondo, donde todos se destacaron en sus instrumentos. Ejemplo de esto fue un brutal solo de batería que dejó sobre el escenario a Enzo Cóppola lucir su despliegue, o las apariciones de las guitarras que fueron geniales en distintos momentos del espectáculo, y por supuesto la voz de Camarón, que traspasó las paredes de la sala. Hubo unos cuantos momentos relevantes, pero cuando sonó “Todo el tiempo” hubo un éxtasis, una parálisis que envolvió a toda la concurrencia, una de las mejores canciones del 2020, con la participación en voz de Ángela Álves que es impresionante, acompañados por el increíble saxo de Gonzalo Ranz y Nicolás Soto Díaz en teclados. Después, canciones que seguramente con el tiempo se van a convertir en clásicos de la banda, esas que se te pegan y las seguís cantando rumbo a tu casa.

Conclusión: presenciamos un gran show, con público ávido por rockear y en lo posible sin tanta restricción, y con dos bandas que dieron todo demostrando porqué es que forman parte y son punta de lanza de nuestro muy buen rock underground.  

Winston Estévez