COBERTURA DE MANERA PRESENCIAL DE LOS TOQUES, CON COMENTARIOS, FOTOS Y VIDEOS EXCLUSIVOS.

El último sábado de mayo Buitres cerraba su ciclo de cuatro shows en La Trastienda. Con un marco de público desbordante y en un renovado recinto, la famosa banda de rock uruguayo desplegó toda su artillería sonora y artística para el deleite de sus seguidores. Un intenso concierto con casi dos horas de disfrute total.

Tres excelentes propuestas rockeras en un solo toque. Así arrancaba la noche del sábado pasado en Tazú, proponiéndonos tres estilos diferentes pero aunados por el espíritu del mejor rock and roll. El hardcore de Disco Del Año, el rock de Tessi Moreira y el rock and roll/punk de Los Chanchos Salvajes se daban la mano para prender fuego el sótano del boliche de la calle Canelones.

En un entorno muy especial que brindó El Bosque en Empalme Olmos, la banda El Niño Descalzo, donde el Hueso Fabián Hernández toca el piano, dio su primera presentación en sociedad. En ese espacio, colmado de amigos y público, la banda mostró varias canciones de su repertorio dejando una muy buena percepción en todos los que estábamos presentes.

Nuevamente en Live Era, donde decenas de eventos internacionales se dan cita, el pasado jueves 5 se presentó la histórica banda de crossover y hardcore de origen californiano, Suicidal Tendencies. Con más de 40 años en escena los ST decidieron emprender una gira sudamericana empezando por nuestro país, para lo cual, tuvieron que reacomodarse ya que el batero Jay Wienberg (ex-Slipknot) decidió abandonar el grupo y dedicarse a asuntos personales, principalmente, la paternidad.

Mayhem hizo su segunda visita al Uruguay en esta gira de celebración de los 40 años de vida, donde paradójicamente lo que muchas veces lo que los ha rodeado ha sido la muerte. Con su gira del 40 Aniversario de Pure Fucking Chaos, la banda icónica del black metal noruego y desde hace años como estandartes en la escena mundial, vinieron a oscurecer aún más la noche montevideana con sus letras, canciones escalofriantes y alaridos espeluznantes sin ningún movimiento sexy de caderas al ritmo de la música.