Regresábamos de una maratónica tarde sabatina de fútbol playa, el bravucón Jorset había terminado incrustado de cabeza en un castillo de arena, luego de comerse un caño apoteósico, en donde la pelota tan sólo se había trasladado 15 centímetros sobre el sábulo. Nos encontrábamos subiendo la pendiente asfaltada, construida para el tránsito de las embarcaciones desde y hacia los garages del Club de Pesca de Cuchilla Alta, cuando lo vimos: un afiche promocionaba que Los Estómagos tocarían, esa noche, antes del clásico baile organizado por Italo Colafranceschi. Dejé de comentar el gol del triunfo y les dije a mis compañeros de equipo: “no nos podemos perder esto”. Era el segundo fin de semana de enero de 1986.

Si fuese posible, ¿cambiarias el pasado? Asumo que para todos, poder cambiar cosas de nuestro pasado suena a algo por demás tentador, aunque lo sabemos imposible. Pero tecnología mediante, podemos en este caso en lo musical, reescribir quizás un mejor pasado. Volvamos entonces por un rato al pasado…

“Master of puppets” es un temazo, pero como metal que es, fue marginado (no digamos rechazado) de ámbitos donde ahora tiene su impacto, como ser la dichosa televisión en una serie para gente joven. Esto está muy bueno; “así los guachos escuchan buena música”, dirían algunos. Pero lo que en lo personal me sigue impresionando es el poder de ciertos medios. Porque la canción sigue siendo la misma, parafraseando a Zeppelin, y supuestamente los jóvenes no escuchan más rock. ¿No escuchan más rock? ¿Seguros? ¿Por qué no escuchan más rock? ¿Será porque la música que se difunde ahora no es rock? Noooo… ¡qué va a ser eso! A las pruebas me remito.

El trabajo de difusión del rock nacional es arduo y se sostiene en esfuerzos individuales o colectivos de gente de dentro del movimiento. Dentro de ese grupo, quienes tienen programas de radio, asumen la grata tarea de pasar música, charlar con músicos y difundir actividades. Con esta serie de artículos denominada Programas Radiales De Apoyo Al Rock Nacional, es nuestro interés sumar la iniciativa de dar a conocer y profundizar el meritorio trabajo de estos colegas. Hoy responden a nuestras preguntas la gente de Manicomio Under.

Durante un año, la muestra fotográfica de Los Estómagos llevada a cabo por Marcel Loustau, rindió un merecido homenaje a la banda. Con lo que nos cuesta hacer reconocimientos a los uruguayos y sobre todo a quienes aún están entre nosotros, esta muestra sirvió en muchos sentidos, pero fundamentalmente para poner las cosas en su sitio. Porque más allá de los gustos personales, la importancia de Los Estómagos en la música rock de los ’80, es innegable.

El nombre del reciente disco de Fernando Rivas ya nos pinta cómo viene la mano. Si bien es una producción solista del artista, cuenta con una interesante serie de músicos que hacen sus aportes desde sus lugares, contribuyendo con sus intervenciones a generar matices que iluminan a la placa de diferente manera. Los artistas invitados son Fabián «Chupete» Furtado (Reytoro), Frank Lampariello (ex Hereford), Santiago Tavella (Cuarteto de Nos), Alejandro Llambias (Doberman), Fede Lima (Socio), Diego Matturro, Santiago «Tato» Filgueira (Punkzer) y Gerónimo Mattos (One Paris Tower).