Historias, anécdotas y entrevistas de Hugo Gutiérrez, baterista de la histórica banda uruguaya de punk rock, La Sangre de Verónika.
Diego “Sapo” Zas junto a Juanchi Hounie llevaban adelante un exitoso programa en radio El Espectador. A fines de 2017, a Diego se le ocurrió armar un ciclo sobre rock uruguayo, en vinilo de época, que separó por décadas. Cuando “Los dueños de la púa“ abordaron los ochenta, me llegó la invitación. Aquella noche de diciembre, en el Bar Brecha, llegué con mi colección de discos bajo el brazo, acompañado por Renzo Teflón. Se había armado una pequeña exhibición de rock uruguayo en las mesas del fondo: las mejores portadas, entradas, flyers y casetes de los ochenta. Sin saberlo, invité a Renzo Teflón cuatro meses antes de que se fuera de gira. Mi intención era que pudiera ver algo que llevaba buscando hacía mucho tiempo.
En este nuevo capítulo de Acá Está Mi Disco, Hugo Gutiérrez presenta las grabaciones analógicas en vivo de conciertos dados en Uruguay en diferentes momentos, haciendo la comparativa de cada una de ellas. Así desfilan artistas varios en Swing En El Solís y Rock En El Palacio, Eduardo Darnauchans con Noches Blancas, Los Traidores con La Lluvia Ha Vuelto a Caer y Opa con su disco en vivo.
Hugo Gutiérrez aprovecha el espacio de Acá Está Mi Disco para traernos la historia que rodea al álbum The Masked Marauders e investigar cómo se inicia la idea que lleva a su concreción y los impactos que va generando en el camino. En su libro Nacidos Para Molestar, se encuentra el artículo llamado Merodeadores Enmascarados, extraído de su columna 8:08 La Columna Que Atrasa, donde hay datos sobre esta edición.
Luca Prodan revolvía vinilos en una disquería de Wardour Street, cuando lo encontró, Still Life de Van Der Graaf Generator. La banda que tanto le gustaba a su hermana Claudia, muy populares en su Italia natal. Sus tres primeros discos los había escuchado tantas veces que las canciones estaban prensadas en su respiración. No podía sacar sus ojos de la portada, había salido un par de años atrás, pero para él era una novedad.
Cinco años después de que los tres miembros sobrevivientes de The Doors decidieran separarse, volvieron a reunirse para desenterrar las últimas grabaciones inéditas de Jim Morrison, orinar sobre ellas y lanzarlas al mercado para poder exprimir aún más a su viejo amigo.
El recientemente publicado Anthology 4 de The Beatles, nostalgia mediante, se transformó en un nuevo argumento para aquellos que suscribimos a la teoría “Paul está muerto”. Las principales diferencias en la voz de Paul McCartney registradas al hablar y cantar en las tomas de varias canciones incluidas en el Anthology 4 (al igual que en las tres entregas anteriores) son una evidencia más de que existe un antes y un después de 1966.
Cada diciembre llegan dos acontecimientos que alteran la pasividad montevideana: La Bajada y el Wrapped de Spotify, rituales colectivos tan inevitables como patéticos que nos recuerdan quiénes somos. A La Bajada ya le dediqué una columna entera por lo que en esta oportunidad me centraré en el Wrapped, resumen que Spotify ofrece a cada usuario con sus canciones más escuchadas del año, datos y conclusiones por doquier.
“Ser pobre es como darte un baño de agua helada: a nadie le gusta, pero en cierto modo sienta bien. Hace que tus sentidos estén más despiertos”. Esos dichos, de William Reid, abren la formidable autobiografía, a dos voces, de los Jesus And Mary Chain publicada, en castellano por Contraediciones en 2024.
Cuenta Andrea Prodan que el 13 de diciembre de 1977, The Clash tocó en el mítico Rainbow Theatre de Londres, show para el cual Luca consiguió un par de entradas. Fue así como los dos hermanos, subte mediante, asistieron al teatro ubicado al norte de la capital inglesa.