La banda nacional Easyband se presentó ese día y en ese lugar a dejar bien en claro que no hay encierro tan atroz, pandemia más cruel o frío y niebla de una noche inhóspita en la desolada ciudad de Montevideo, que no pueda ser anestesiada por un buen rock ‘n’ roll. Ante tal evento y al mejor estilo “perro rabioso” que lo sueltan por un instante, me di una escapada al encuentro de estos embajadores del mejor placer que por los orificios auditivos podés obtener.

Uno de estos ejemplos de gratos momentos y que no se dan muy seguido, fue lo que sucedió hace unas noches, precisamente el pasado miércoles 4 del corriente, cuando se presentó en The Shannon Pub la legendaria banda de blues-rock, El Conde. Festejando sus primeros 30 años de música y luego de este parate obligatorio por la pandemia, El Conde no demoró ni un instante, y ante la primera oportunidad que tuvo en esta vuelta hacia una teórica normalidad, se subió al escenario y de pie con la frente en alto, instrumentos enchufados y voces preparadas, otorgó lo que cada uno de los que allí estábamos buscando y sabíamos que íbamos a encontrar, un sin fin de gratas sensaciones consecuencia directa de la acción de un cuarteto conformado por excepcionales músicos.