Desde nuestros archivos, revivimos las voces del rock nacional de antaño. Por un lado, reproducimos los rockportajes realizados con la Revista entre 1987 y 1990. Por el otro, recordamos en primera persona experiencias de aquellos años relacionadas al rock nacional.

El rock, lo social y lo político caminaron bastante de la mano en muchos momentos determinados de la sociedad occidental. En Uruguay, a la salida de la dictadura, el rock y todas sus manifestaciones anexas fueron el medio elegido por los jóvenes para mostrar su inconformismo. En esta entrevista realizada en 1990 por Sólo Rock, Juan Torradelflo y Ricardo Bonelli dejan muy en claro que no sólo se trataba de música y que había que ir más allá. Un testimonio de la época.

El Cuarteto a fines de los ’80 era otro grupo completamente distinto al actual. La propuesta era totalmente humorística, con contenidos varios que hacían que se destacaran y se diferenciaran del otro grupo de rock que trataba con el humor: Los Tontos. En realidad, El Cuarteto nunca se consideró integrante de la movida del rock en un 100%, pero fue aceptado e incorporado por éste y su público sin ningún tipo de reparos. Vestidos con distintos tipos de disfraces, siendo el clásico el de viejas, completaban con esa imagen la propuesta irreverente y de desparpajo que planteaban desde sus letras y su música. Para nuestro número 3, en noviembre de 1987, concretamos esta entrevista que hoy transcribimos.

En nuestra revista número 20, de febrero de 1989, nuestro rockportaje central estaba dedicado a Jorge Camero. Por aquel entonces, Jorge ya era un veterano y experimentado guitarrista, ya que había comenzado a hacer música a principios de la década. Muy solvente con su instrumento, en 1989 hacía gala de sus virtudes en Ilegal, grupo que en ese momento se encontraba mutando. La entrevista se realizó en “nuestra redacción” en compañía de su hijo, y dio como fruto la charla que transcribimos a continuación.

A fines de la década de los ’80, Níquel era una de esas bandas que sonaban muy profesionales, sobre todo para lo que se acostumbraba en el medio en esa época. Sus presentaciones y grabaciones denotaban que no sólo había un cuidado detallado en lo que se hacía sino que se lograba plasmar en ambos. Y esto no era poca cosa en 1989. Hoy, con el regreso de la banda a los escenarios, parece oportuno rememorar lo que Nasser y Faragó nos contaron hace 30 años atrás en nuestro número 21.

Cuando aún éramos una revista subte en blanco y negro de 16 páginas, en febrero de 1988, nos dimos el gusto de entrevistar a Alvacast. Tiempos de rock y heavy uruguayos en modalidad under, casi una constante a lo largo de 36 años para estas músicas verdaderas. Hoy por hoy Alvacast es una leyenda, sostenida en la actualidad por su vocalista, Charly López. A las puertas de un concierto donde él presentará la música de su mítico grupo, nos pareció oportuno recordar lo que Charly y Bhilo nos contaban hace mucho tiempo atrás.

Corría el año 1989, más precisamente junio, y Alto Voltaje sonaba muy bien. Habíamos tenido la oportunidad de verlos en vivo y nos habían impactado, por lo cual entendimos que el rockportaje de nuestro número 24 estaba cantado. Poco tiempo después, Alto Voltaje se disolvería, falleciendo Jorge Orengo, emigrando Gabriel Mangarelli y Emilio Rubio a Luz Roja, y quedando “libre” Luis D’angelo (el peruano) para crear Chopper. Así presentábamos la entrevista.