Desde nuestros archivos, revivimos las voces del rock nacional de antaño. Por un lado, reproducimos los rockportajes realizados con la Revista entre 1987 y 1990. Por el otro, recordamos en primera persona experiencias de aquellos años relacionadas al rock nacional.

Retroportaje es la serie de artículos que se focaliza en entrevistas actuales a bandas disueltas que marcaron un mojón en nuestro rock. La idea es reunir a algunos integrantes de esas bandas y mirar hacia el pasado, pero también con una visión de presente y futuro. Para esta oportunidad reporteamos a La Celda, representada para la oportunidad por Daniel Mendoza (radicado en Las Canarias, España) y Mario Santamarta.

La entrevista a Fito Páez que realizamos para nuestro número 17, de noviembre de 1988, surgió imprevistamente. Sabiendo que Fito se alojaba en el Hotel América, fuimos a consultar al hotel en qué habitación se encontraba, sin previo aviso para el músico. En recepción nos dijeron el número y allá subimos (antes pasaba así). El mismo Fito nos abrió la puerta y nos hizo pasar, sin ningún tipo de problema. El reportaje lo hicimos sentados los tres en su cama (era una habitación común del hotel) y se desarrolló con naturalidad, incluso con buena onda por parte de él.

El nombre de Alfonso Carbone estará eternamente asociado al rock nacional de los años ’80. Algunos dirán que para bien, y otros que para mal. Pero lo cierto es que nada hubiera sido igual sin su presencia y sus decisiones al frente del Palacio de la Música. Fue factor determinante para que ciertas cosas ocurrieran y otras no, y como un personaje disparador de amores y odios, tuvimos la oportunidad de entrevistarlo dos veces para Sólo Rock. El que reproducimos es el primer reportaje, el más extenso. Como fotografía de lo que ocurría en agosto de 1988, los invitamos a leer lo que originalmente publicamos en nuestro número 14.

Corría julio de 1989 y nuestro número 25 presentaba dos entrevistas completamente dispares. Por un lado, Jorge Galemire, y por el otro, Angkor-Vat. Nada que ver, en varios sentidos. Angkor-Vat era una banda que comenzaba un camino en el cual dejaría huella y haría historia. La idea de la grabación de un demo autoproducido fue el disparador de esta más que merecida nota, y que hoy, a la luz del tiempo, puede catalogarse de histórica, siendo ni más ni menos que la cocina previa de Southern Blood.

El Rock Uruguayo De Los ’90 era una sección de nuestra revista subte que llevaba adelante Marina Dondi. El enfoque era entrevistar a bandas que recién iniciaban su camino y que, se suponía, continuarían desarrollándose en los años siguientes. En ese contexto se dio el reportaje que hoy les acercamos, hecho a Represión Zinética, para nuestro número 30, publicado en diciembre de 1989.

El de Osvaldo Fattoruso fue el último rockportaje que realizáramos para el ciclo de nuestra revista en formato under impreso. Por su posición y características, Osvaldo no era representante del rock uruguayo concebido éste en el más estricto margen del concepto, pero sus credenciales como integrante de Los Shakers en la década del ’60 fueron motivo suficiente para darnos el gusto de entrevistarlo. A continuación leerán una breve recorrida de su carrera y su opinión sobre el rock uruguayo en general y el actual de ese momento, en setiembre de 1990.