Hugo Gutiérrez aprovecha el espacio de Acá Está Mi Disco para traernos la historia que rodea al álbum The Masked Marauders e investigar cómo se inicia la idea que lleva a su concreción y los impactos que va generando en el camino. En su libro Nacidos Para Molestar, se encuentra el artículo llamado Merodeadores Enmascarados, extraído de su columna 8:08 La Columna Que Atrasa, donde hay datos sobre esta edición.

Luca Prodan revolvía vinilos en una disquería de Wardour Street, cuando lo encontró, Still Life de Van Der Graaf Generator. La banda que tanto le gustaba a su hermana Claudia, muy populares en su Italia natal. Sus tres primeros discos los había escuchado tantas veces que las canciones estaban prensadas en su respiración. No podía sacar sus ojos de la portada, había salido un par de años atrás, pero para él era una novedad.

Hay discos que marcan una época y otros que terminan definiendo la identidad de una banda. Para Chopper, ese álbum fue Sangrando. A treinta años de su publicación, la segunda producción de estudio del grupo continúa siendo una referencia obligada para entender la evolución del heavy metal uruguayo durante la década de los noventa.

Estrenamos una nueva sección en Sólo Rock Uruguay. La llamamos Acá Está Mi Disco, y en ella los columnistas del portal seleccionan discos para comentar mientras los vamos escuchando. Para este inicio, Fabián Delgado Calero (La Cueva Del Arte) eligió el álbum Visitantes de Zero. Acá está su opinión y la historia que rodeó al lanzamiento del disco, además de referencias a otras grabaciones.

Pirexia es una de las bandas más influyentes surgidas de la escena hardcore y punk del Uruguay durante la década de 1990. Nacida en la ciudad de Las Piedras a mediados de 1995, el grupo se convirtió rápidamente en un referente del movimiento independiente gracias a su ética de trabajo, su filosofía “Hazlo Tú Mismo” (DIY) y una propuesta musical cargada de energía, sensibilidad y compromiso social.

En 1969 en el marco del histórico -y hasta ese momento sin precedentes- festival de Woodstock en Bethel, Estado de Nueva York, se presenta un artista latino de origen mexicano llamado Carlos Santana junto a su banda reconocida popularmente como Santana a secas. La presentación es poderosa, ambiciosa, irradia luz e interpela los sentidos de los Cerca de 400 mil seres humanos que estaban allí presentes. La performance de Santana con su canción “Soul sacrifice” no sólo fue un momento icónico del evento en cuestión, fue un hito para un género aún inexistente sin vías de proyección en el universo musical, adquiriendo una visibilidad a partir de una legitimación de la fusión.