40 años después, la ciudad de Londres rinde pleitesía a un disco doble, que marcó el comienzo de los ’80, con una exposición gratuita en el museo de la ciudad, que exhibe en sus vitrinas migajas de un banquete punk. Entre la nostalgia y el justo tributo, el punk vuelve a entrar por la puerta de atrás de un museo.

En Uruguay las barras de esquina son un signo característico. Sin embargo existió una barra atípica en la Ciudad Vieja que se convirtió en punto de referencia y columna vertebral de la Coordinadora Anti Razzias y de otros movimientos juveniles. Se trata de un caso singular en Uruguay y quizás en América Latina, puesto que logró trascender, sin proponérselo, su carácter local.

John Michael Osbourne, conocido por todos como Ozzy Osbourne, quien en unos días estará cumpliendo sus jóvenes 71 años, salió a dar la noticia que habiendo superado todas las vicisitudes de este año, comenzará, o mejor dicho, retomará la inconclusa gira llamada “NO MORE TOURS 2”, al haber reagendado las fechas para Estados Unidos comenzando entre el 27 de mayo en la ciudad de Atlanta y finalizando el 31 de julio en la ciudad de Las Vegas.

Esta información nos llegó desde España, pero es sobre un grupo inglés. Nuestra revista digital tiene extrañas formas de conectarnos con el mundo, ya que en esta oportunidad el contacto viene a través del club de fans españoles del grupo en cuestión. De cualquier manera, presten sus oídos a lo que Collateral tiene para mostrarnos.

Organizado por la Unidad Asesora de Proyectos Especiales (UAPE) perteneciente a la Comisión Honoraria de Asuntos Juveniles de la Intendencia Municipal de Montevideo, con el auspicio del Departamento de Cultura de la IMM, El Dorado FM, Día Pop y Pinturas Inca, se realizó el viernes 16 de diciembre de 1988, en el Parque Villa Biarritz, el primer concurso de Graffitis, coronado con un concierto de rock en donde actuaron Zero (estrenando cantante) y Níquel. El evento se tituló Graffirock y tuvo como objetivo fundamental promover y difundir el pensamiento y la creatividad artística, “no profesional”, de los jóvenes a través de un medio de expresión espontánea e informal.

Hoy en día, a nadie sorprende que en un festejo de carácter político u oficial se contrate a una banda de rock, considerando ese género musical como parte sustancial de la cultura. Tampoco llamaría la atención que el Estado, desde su Ministerio de Educación y Cultura, organizara o difundiera festivales con grupos de rock en sus grillas, auspiciados por empresas multinacionales con sus respectivos logos tras un escenario montado en un espacio público.