RESEÑAS DEL MATERIAL NUEVO DESTACADO + DISCOTECA BÁSICA, CON UN REPASO DE LOS MEJORES TÍTULOS.

Esta entrega nos lleva al Reino Unido y al año 1971, pero también nos lleva a una parte indisoluble de este viaje, la censura. Los Rolling Stones, en este disco, estrenaban su propia compañía Rolling Stones Records, era el primer disco con Mick Taylor y sin Brian Jones, donde también debutaría la ultra icónica lengua Stone, su logotipo. Todo esto era STICKY FINGERS, hay mucho para contar y aquí vamos.

El disco en cuestión es el Legion, segundo LP de la banda Deicide, provenientes de la zona de Tampa Bay, Florida, USA. A pesar de ser un mes veraniego para dicha zona del planeta y de ser el epicentro del death de los ’90 con bandas como Death, Nocturnus, Atheist, Cynic, Monstrosity, Obituary, Morbid Angel, Cannibal Corpse, entre otras, el disco es bastante oscuro en su sonido y en su temática, siendo más digno de un invierno escandinavo que de las tropicales temperaturas del estado de la Florida.

La banda actualmente está compuesta por los primos Landon Milbourn (voz principal), Brandon Qualkenbush (guitarra rítmica, bajo, batería y coros) y Tyler Baker (guitarra principal) y tiene su origen en el año 2009 a pesar del fallecimiento del hermano del guitarrista principal, Tyler Baker. Tanto marcó al grupo este hecho que justamente el nombre es en memoria del hermano, quien dejara este mundo en el mes de junio.

Arrollador. Un terremoto. Algo así son los términos más apropiados para calificar la última entrega de estos mexicanos afincados en Estados Unidos. Toda la furia y la potencia plasmada en Fronteras, su último trabajo. Una mezcla de estilos y sonidos equilibradamente compuesta para lograr el fin de impactar. Música y letras se dan la mano desde el principio y no se sueltan hasta el final. Tremendo.

El LP Burzum está considerado como uno de los pioneros en la escena del black metal noruego, y sentó las bases para lo que años después se diese a conocer hacia todo el mundo, pero que, aparejado a otro tipo de hechos fuera de la música calificados directamente como delitos, terminaron dando una imagen equivocada de lo que realmente es el black metal.

El disco de esta oportunidad es el debut de la banda Body Count titulado de forma homónima y que fue lanzado el 10 de marzo de 1992. Instantáneo fue el éxito, o más bien, las repercusiones, ya que desde que el sencillo «There goes the neighborhood», que se estrenó en «Headbanger’s Ball» de MTV en ese mismo mes de marzo, saltaron como chinches los opinólogos y contras de siempre. El disco suena como una mezcla de música furiosamente aplastante, actitud desafiante y líricas insultantes, ofensivas, malhabladas y callejeras, lo cual atrajo de inmediato a un combo bastante singular de fans de música, un grupo tan variado como, metaleros, punk, rockers y raperos.

El disco en cuestión es el segundo LP de la banda Darkthrone, llamado A Blaze In The Northern Sky, y fue publicado el 26 de febrero de 1992. Es en este segundo álbum de la banda en donde comienzan a recorrer el camino del black, hay un cambio entre Soulside Journey (primer LP del grupo) y este A Blaze in the Northern Sky, donde podemos encontrar que limaron, lijaron y dejaron bien ásperos y crudos sus riffs en formas más simples y retorcidas de interpretarlos.

El LP ofrece once pistas asesinas y repletas de brutales sonidos donde la poderosa sección rítmica del bajista Rex Brown y el baterista Vinnie Paul son capaces de sostener cualquier delirio musical que Dimebag Darrell ofrecía con sus riffs duros, potentes, crudos y directos, más finalmente la vocecita del desquiciado de Anselmo que grita que parece que desea expectorar los intestinos.

Estamos en el año 1979 y una banda llamada Joy Division está por sacar al mercado su opera prima, Unknow Pleasures. No es una banda más, no es disco más, podríamos decir que es el comienzo del post punk, de la mano de cuatro jóvenes de clase obrera en la Inglaterra de Margaret Thatcher. La desocupación y desesperanza flotan en el ambiente de una urbe ya de por sí bastante depresiva.