De a poco vamos viendo cómo la vuelta a la normalidad trae aparejado unos nuevos bríos llenos de rock y, para aquellos que estábamos esperándolo, son como una correntada de aire fresco y rejuvenecedor ante tanto tiempo sin espectáculos en vivo. Gracias a esta apertura de boliches, la agenda de toques explotó y dentro de toda la gran y exquisita oferta que hay por estos días, no damos en elegir presenciar a vivir la primera jornada del Rock&Branca, realizada el pasado viernes 17, donde en instalaciones del boliche Plaza Mateo y a partir de las 20:30, dio comienzo al programa fijado.

La banda nacional Easyband se presentó ese día y en ese lugar a dejar bien en claro que no hay encierro tan atroz, pandemia más cruel o frío y niebla de una noche inhóspita en la desolada ciudad de Montevideo, que no pueda ser anestesiada por un buen rock ‘n’ roll. Ante tal evento y al mejor estilo “perro rabioso” que lo sueltan por un instante, me di una escapada al encuentro de estos embajadores del mejor placer que por los orificios auditivos podés obtener.

Viernes 5 de marzo, segundo show de Peyote Asesino en La Trastienda. Todos sentaditos en nuestras ubicaciones, respetando todos los protocolos. Pero el Peyote es grande, y logra que a su público le cueste quedarse quieto en las sillas. Ni el virus con coronita logró aplacar la energía desbordante que emanó la banda desde el escenario, cual ola que nos empapó a todos.

Quizás el concierto de Crvcera en La Trastienda sea el último que vea este año. Si así fuera, me quedo con un recuerdo en este 2020 de un muy buen toque de una banda con sonido profesional, con músicos que saben lo que hacen y logran transmitirlo a su público. Si algo positivo tuvo este coronavirus fue el hecho de permitirle trabajar en su producción a las bandas, y los resultados están a la vista.