El muy esperado regreso puntual de la Incandescente Blues Band para este año tuvo finalmente su lugar anoche. La propuesta de la banda para este toque había sido retomar donde lo habían dejado, divertirse y trasladar ese sentimiento al público, y los tres objetivos fueron logrados con creces. Podemos dar fe de ello quienes colmamos el local y aplaudimos fervorosamente este reenganche con la mítica banda.

Pasadas las 11 irrumpió sobre el escenario la banda Isidora, una banda que además de música rock, constantemente te esta tirando buena onda. Como ellos mismos se proponen, es entretener al público, porque según contara el batero en una entrevista hace unos años: “La banda surgió en el 2007 como consecuencia de juntarnos entre amigos a tocar rock y divertirnos”.

Después de dos intentos fallidos de mi parte para intentar ver a Kamikaze, por fin se me dio. Lo bueno se hace esperar, dicen, y en este caso aplica al 100%. Kamikaze arrolló a todos los presentes en El Copacabana, tradicional boliche de la Ciudad Vieja que alojó a la banda y a sus seguidores, que colmaron el local. Hard rock en su máxima expresión, dejando en claro cómo se debe sonar.

De a poco vamos viendo cómo la vuelta a la normalidad trae aparejado unos nuevos bríos llenos de rock y, para aquellos que estábamos esperándolo, son como una correntada de aire fresco y rejuvenecedor ante tanto tiempo sin espectáculos en vivo. Gracias a esta apertura de boliches, la agenda de toques explotó y dentro de toda la gran y exquisita oferta que hay por estos días, no damos en elegir presenciar a vivir la primera jornada del Rock&Branca, realizada el pasado viernes 17, donde en instalaciones del boliche Plaza Mateo y a partir de las 20:30, dio comienzo al programa fijado.