
La llovizna lame cada hebra de pasto
dejando gotas que agonizan, hasta convertirse en vapor
y vuelven a la
niebla triste
que las derramó, como lágrimas de un dolor ancestral y silencioso
Escucho el aletear de una paloma gris
Mientras exhalo el humo del primer cigarro
Otro invierno se acerca
Nos acecha
otra estación en el infierno
placentero
whisky
risas
quitapenas
Remordimiento tapado con rabia
Otro invierno se acerca
a mi trinchera
Días que pasan, empujándose
en el tic tac del reloj viejo
Afuera, las multitudes
saltan al precipicio
a la fábrica
a la oficina
a la carretera
bailando la sonata sombría
de este amanecer
sin alma
sin nadie
Un amanecer con una mueca macabra en los labios
Y yo tomo el último trago entre las sombras
que no refleja
el amor…
«No es un invierno más
Este es un nuevo invierno
Aunque creas que no está
Igual la sigo oyendo…»
Niko Perez

