
El disco que confirmó a Los Estómagos como leyenda del rock uruguayo
En 1986, mientras el rock uruguayo vivía una explosión creativa en plena salida de la dictadura, Los Estómagos editaban su segundo álbum: La Ley Es Otra. Cuatro décadas después, el disco sigue siendo una obra fundamental para entender el sonido, la actitud y la identidad del rock nacional de los años ’80.
Un disco clave para el rock postdictadura
La segunda mitad de los años ’80 fue un momento histórico para la música uruguaya. Bandas como Los Estómagos, Traidores, Zero y La Tabaré comenzaron a construir un lenguaje propio influenciado por el punk, el post-punk y la new wave europea. En ese contexto, La Ley Es Otra apareció como una obra que conectó inmediatamente con la juventud uruguaya. El disco mostraba una evolución respecto al debut de la banda. Las guitarras seguían siendo filosas y oscuras, pero había canciones más pegadizas y una producción más abierta. Temas como “En la noche”, “Hijos del imperio” y especialmente “Penicilina”, ampliaron el alcance popular del grupo.

Canciones que quedaron para siempre
La lista de temas del álbum refleja perfectamente esa mezcla entre desesperación urbana, ironía y sensibilidad juvenil que distinguía a la banda:
Esa pasión
Vicios
Perdido
Me voy destruyendo
Amor y sangre
Solo
En la noche
Hijos del imperio
Semillas
No sé, por qué, por quién…
La canción
Penicilina

La formación clásica
Durante la grabación del disco participaron Gabriel Peluffo, Gustavo Parodi, Fabián Hernández y el baterista Leonardo Baroncini. Poco después de terminado el álbum, Baroncini dejó el grupo y fue reemplazado por Marcelo Lasso. Ese período fue además el pico de popularidad de Los Estómagos. En noviembre de 1986 participaron del histórico Montevideo Rock I, consolidándose como una de las bandas más importantes de la escena nacional.

Un legado que sigue vigente
A 40 años de su edición, La Ley Es Otra continúa siendo referencia obligatoria para nuevas generaciones de músicos y fanáticos del rock uruguayo. Su mezcla de crudeza punk, oscuridad post-punk y sensibilidad urbana, ayudó a definir una identidad sonora propia para el país. En tiempos donde muchos discos quedan atrapados en su época, La Ley Es Otra mantiene intacta su fuerza. Sus canciones todavía suenan actuales, incómodas y honestas. Cuarenta años después, la ley sigue siendo otra.
Antonio Cruz

