Hablar de rock y animación en el Siglo XXI es hablar de Gorillaz y todo lo demás. Esta banda virtual inglesa creada en 1998 por Damon Albarn y Jamie Hewlett (dibujante y guionista de cómics, creador entre otros de Tank Girl) está compuesta por cuatro miembros ficticios: 2-D, Noodle, Murdoc Niccals y Russel Hobbs. La mayoría de sus canciones junto con todo su universo ficticio, se presentan a través de videos musicales animados, de animación tradicional y animación por computadora.

En Redes Comunicantes seguimos repasando grandes momentos de la animación y el rock como conjunción artística, arrancando en la década del ’90 del siglo pasado. La tecnología ha dado un vuelco a muchos ámbitos de producción y, sin duda, la industria musical es uno de los sectores que más está viendo cambiada su naturaleza. La aparición de nuevas formas de creación y animación han permitido crear videos musicales muy originales. Aquí va una muestra de diferentes realizaciones y sus resultados.

La animación nace y se desarrolla a la par del cine convencional a finales del siglo XIX. En muchos casos varios conceptos de uno y otro se juntan y se cruzan en varios caminos. La animación puede ser tradicional, lograda a través de la sucesión de dibujos que generan la sensación de movimiento. Existen otras técnicas como el concepto de Stop Motion: una forma de animación artesanal, donde se construye el movimiento manipulando un objeto, con las propias manos, cuadro a cuadro y donde se trabajan diversos materiales (plastilina, arena, recortes de papel, fotografías, tizas sobre suelos y muros, etc.). Dentro de ésta hay una variante llamada Pixelación; consiste en tomar imágenes de una persona manteniendo una postura fija para cada fotograma, como si fuera una marioneta. Ya en el siglo XXI la animación digital se convirtió en un nuevo espacio de desarrollo de infinitas posibilidades.

Hoy en Redes Comunicantes vinculamos la imagen con la música. Con el origen del cine al poco tiempo surgió la animación. Una forma de expresión cinematográfica con variados caminos que van desde el entretenimiento infantil hasta la más vanguardista de las experimentaciones. Con técnicas que van desde el dibujo a lápiz a la pixelación, pasando por el stopmotion y la animación digital. Con el surgimiento y consolidación del video clip en los años ’80, la animación se sumó a la paleta audiovisual expresiva para los artistas que se acercaban con sus propuestas a las bandas, canciones y músicos de todo tipo. El rock uruguayo tiene una gran variedad de propuestas que se nutren de la combinación de estas dos formas de expresión artística.

Mencionar La Tierra Media es sinónimo de Tolkien y una obra que marcó la segunda mitad del siglo XX y llega hasta nuestros días. El Hobbit en 1937, El Señor de los Anillos en 1954 y en menor medida El Silmarillion, publicado de manera póstuma en 1977, comprenden el núcleo central de una obra mucho más extensa. La magnitud de la obra literaria de J.R.R. Tolkien no se basa exclusivamente en su narración fantástica, gran parte de su trabajo reside en la creación y elaboración de un todo que incluye lenguajes que funcionan como tal para las diferentes culturas que integran la saga, una cosmogonía y una fuerza mítica de proporciones épicas.

Hoy nos vamos a centrar en una de las bandas con más referencias directas de la literatura: Iron Maiden. Una gran cantidad de canciones de la dama del metal están inspiradas en novelas, obras de teatro, poemas y otras obras literarias. Además, en muchos otros casos se nutre del cine, o la mitología y momentos épicos de la historia. En este repaso que hacemos no hay una valoración musical, sino un análisis de sus contenidos y conexiones literarias.

En Redes Comunicantes nos sumergimos dentro del vasto mundo del cómic y la música. Recorremos una obra que, a pesar de que exige cierto conocimiento musical de una época para su lectura, puede disfrutarse sin tener todas las referencias que contiene. Nos referimos a Phonogram 1. Rue Britannia. El primer tomo de una obra escrita por Kieron Gillen y Jamie McKelvie en los lápices, para la editorial Image editado en 2006. Publicado por Norma Editorial en 2017.

El 18 de octubre de 2019, Diego Caetano y Alejandro Spuntone presentaban de forma virtual su primer trabajo en conjunto; el nombre del tema es «El siervo», el dúo se llama Proyecto Bifröst. El 20 de agosto de 2021, luego de un recorrido de trabajo de dos años, dan a conocer su cuarta creación musical y audiovisual, que se llama «Onírico» y anuncian la salida de su primer trabajo discográfico con el mismo nombre. Un disco gestado entre dos ciudades allende el Atlántico y la línea del Ecuador: Montevideo y Berlín. Aprovechando la salida del álbum surgió una comunicación con ambos integrantes y de la misma, esta entrevista. Fueron dos charlas distintas, una presencial y la otra virtual. Aprovechando el motor que mueve a Redes Comunicantes, se las presento acá como una misma charla. Es que luego de realizadas, editarlas como un puente o una red comunicante, es la mejor forma de mostrar el trabajo de dos personas consustanciadas con su creación y con el espíritu de lo que desean compartir y transmitir.