Voces Retro: Delirium Tremens (1990)

El rock, lo social y lo político caminaron bastante de la mano en muchos momentos determinados de la sociedad occidental. En Uruguay, a la salida de la dictadura, el rock y todas sus manifestaciones anexas fueron el medio elegido por los jóvenes para mostrar su inconformismo. En esta entrevista realizada en 1990 por Sólo Rock, Juan Torradelflo y Ricardo Bonelli dejan muy en claro que no sólo se trataba de música y que había que ir más allá. Un testimonio de la época.


Delirium Tremens es un grupo de heavy metal que viene moviéndose bastante últimamente. Hace tiempo que están actuando en distintos escenarios, y esto, junto a su música, los ha llevado a ser una banda que cuenta con el apoyo incondicional de sus seguidores “y el de mucha gene más que rodea al grupo, como nuestro manager Gabriel y varios más”, según ellos mismos afirman.

Cuatro son los integrantes del grupo: Juan Torradelflo (guitarra y voz), Marcelo Vispo (guitarra), Carlos Martínez (bajo) y Ricardo “Tucho” Bonelli (batería).

La conversación se deslizó por los carriles acostumbrados y por otros no tanto. Veamos.

SR: Bueno; la historia del grupo.

Juan: Este grupito comenzó hace dos años. Justo yo había sido expulsado de otro grupo por se demasiado rockero. Yo estaba sin tocar; o sea, había tocado en un grupito de heavy metal que no llegó a salir, incluso en una época había estado haciendo jazz rock. Un día a la salida del laburo me estaba esperando un loco, Ronald Busto, un conocido de hace muchos años, y me dice que un grupo Río se había disuelto, y que estaba con el baterista, “Tucho” Bonelli, también amigo de muchos años. Se habían disuelto y necesitaban un guitarrista, y me dijeron: “queremos hacer algo muy pesado”. Les dije: “yo tengo un muchacho que se toca todo en la viola, Marcelo Vispo”. A la otra semana ya estábamos ensayando. Eso fue hace dos años. Después, a los tres meses de ahí, nuestra prueba de fuego fue en el Parque Rock-dó. Hubo una linda crítica, a pesar de que hubo muchas pifias porque era la primera vez que sonaba el grupo en vivo. Pero a la gente le gustó, y de ahí en más seguimos. Después vino la separación de Ronald Busto por problemas particulares de él, y empezó a integrar Carlitos Martínez. Esa es la historia.

SR: ¿Sobre qué bases se forma el grupo? ¿Cuál es la propuesta?

Juan: La propuesta nuestra es heavy metal tradicional.

SR: ¿Por qué?

Juan: Porque el grupo se formó inicialmente con Marcelito y conmigo, y nosotros nos quedamos envenenados con el heavy metal. Queríamos seguir haciendo lo mismo. Yo había tocado mil cosas antes, incluso en el Stone Group, donde tocábamos temas de los Rolling Stones y todo eso. Pero habíamos quedado envenenados con el heavy metal. Entonces, sobre esa base, le propusimos a Ronald y al “Tucho” tocar eso, y nos decidimos a hacer heavy metal hasta la muerte. Realmente hasta ahora no hemos encontrado otra cosa que nos guste más que eso.

SR: Dentro del heavy, ¿qué escuchan?

Juan: Mis grupos preferidos son Dio, WASP, Motörhead y Black Sabbath.

Carlos: A mí no me gusta solamente el heavy metal, tiro más para el rock and roll de los años ’70; por ejemplo Deep Purple es el grupo que me enloquece, después de Barón Rojo. Después, grupos que estén tocando ahora heavy metal, creo que son muy pocos. Judas Priest es un grupo que me gusta.

Tucho: Mis grupos preferidos son Black Sabbath, Led Zeppelín y un grupo húngaro que no se ha escuchado nada acá y que se toca todo. Después me gusta Dio, algo de WASP.

Carlos: Yo creo que la coincidencia en el gusto de nosotros es más bien Black Sabbath y Dio.

Marcelo: A mí el grupo que más me gusta dentro del heavy metal actual es el grupo húngaro que decía “Tucho”.

Tucho: Se ha dado en nuestro grupo que se conjuntaron dos escuelas un poco viejas, como son las de Juan y la mía, y dos corrientes nuevas como son las de Marcelo y Carlos.

SR: ¿Cómo funciona el grupo, con estas diferencias, a la hora de crear?

Tucho: Por lo general, los que aportan los temas son Juan y Marcelo. Viene uno de ellos con una base, una letra y los presenta. Si el tema gusta en líneas generales, se empieza a trabajar y cada uno aporta el arreglo de su instrumento.

Marcelo: Una cosa que a mí me parece súper importante: cuando se presenta una letra, generalmente es de una persona; hay una excepción o dos nomás. El hecho de la literatura de la letra está con quien la hace, no significa que todos estemos de acuerdo con esa letra. Si una persona equis de nosotros cuatro hace una letra y la tocamos u nos gozamos todos tocándola, está todo bien; pero no quiere decir que todos, tocándola, estemos de acuerdo realmente con lo que dice.

Tucho: Por ahora la temática va de acuerdo con lo que nosotros pretendemos hacer en líneas generales.

SR: ¿Grabaron algo?

Juan: Sí, tenemos un demo en Eldorado, pero ya es un poco viejo; ya es tiempo de meter otra cosa.

Tucho: Yo quiero recalcar la gran mano que nos dio el ingeniero de sonido de donde lo grabamos, Hugo Jasa, que hizo lo imposible para que las cosas salieran como nosotros queríamos, o por lo menos aproximado.

SR: ¿Tienen pensada la edición de un disco?

Tucho: Yo pienso que la edición de un disco es una de las metas principales de cada grupo. Pero si es súper difícil encarar la grabación de un demo, mucho más difícil es poder concretar un disco.

Juan: Nosotros hemos hablado con alguna que otra persona para ver si hay alguna posibilidad. Pero hay un problema, básicamente. Por lo general, este tipo de personas, tiene la tendencia a darle la oportunidad a los grupos que hacen los estilos que a ellos le gustan, no lo que le gusta a la gente. Entonces, sacar a la luz grupos que hacen música de los años ’60 ó ’70, es sacar grupos que no tienen real trascendencia entre la gente; entonces después fracasan. Hay pila de grupos que ha editado discos en este último año pasado y fueron un fracaso total. Alcanza con ver al público que los iba a ver para saber que iba a ser un fracaso.

Tucho: A veces te deja la impresión –de repente uno está prejuzgando– pero deja la impresión de que están haciendo lo imposible para que el verdadero rock no surja. No quiero ser despectivo, pero ha habido grupos que han agarrado para el lado del parodismo dentro del rock. Escriben una letra chistosa y le ponen una música tonta. Eso se vende, pero a nivel de gente que le gusta el carnaval y le gustan los parodistas, y ven un grupo de parodistas disfrazados de rockeros. Pero yo pienso que por el rock hay que tener un poco más de respeto, porque es el único estilo de música que desde su surgimiento hasta el momento no ha decaído ni lo han podido eliminar porque siempre ha estado en evolución.

SR: ¿Es selectivo el uruguayo en materia de rock? ¿Es, como se dice, un público culto?

Tucho: Sí, yo pienso que sí. Pero está el problema éste: está la gente que escucha lo que le gusta dentro de la medida de sus posibilidades, si puede comprarse un cassette o un disco; y está el que escucha lo que no tiene más remedio que escuchar. Porque, por ejemplo, acá hay grupos que hacen muy buen rock y han grabado LPs, y vos para escucharlo tenés que pedirlo mil veces para que te lo pasen una. En cambio, se satura con cualquier basura que viene del exterior. Te dicen: “no, lo de uds. no es comercial, no se vende”. Pero si no lo promocionan y no dejan que se escuche, nunca se va a vender.

Juan: Lo que pasa es que no sirve promocionarlo. La imagen del verdadero rockero es una imagen nefasta para la sociedad. Entonces esa gente está metida ahí dentro tratando de tapar eso, y sacar la porquería, todos esos grupitos bobitos que te entran por una oreja y te salen por la otra. Eso sirve, porque el tipo está pensando “bueno, dejalo al nene; el nene hoy se copa con esta bobadita pero ya mañana va a dejar esto, se va a vestir de traje y corbata y va a ir a trabajar a la oficina”. Pero sabe que un verdadero rockero nunca va a hacer eso. O sea, va a laburar, laburar laburamos todos. Pero laburamos con la conciencia de que sabemos que nos están explotando, que nos están chupando, que tenemos un gobierno de mierda que nos está clavando cada vez más.

Tucho: Y todo eso más lo que te está dando la sociedad que te está entrando por los ojos y los oídos, es lo que hace que vos lo reflejes en tu música, en tus letras, en tu forma de vestirte. Entonces si yo estoy viendo cosas que son agresivas, como el hambre, un tipo revolviendo un tacho de basura para poder comer, o que un gurí no pueda estudiar para que no lo exploten, y aplaco todo eso dentro de mí, yo no estoy siendo honesto conmigo mismo y no puedo se honesto con el resto. Como nosotros tratamos de reflejar todo eso que tienen tapado a través del metal, nosotros chocamos, como chocan otros grupos. Hay intereses creados para que la gente no piense. Nosotros de repente hacemos una letra, como la de “Todo bajo control”, que abarca una temática que a todos nos tocó: tipos que adoraron el sable y las botas y que quieren tener todo bajo control. Nosotros los calificamos en la letra de hijos de puta, porque es lo que son. Porque un tipo que trata de dejar en el olvido vidas masacradas, gente inutilizada, hambre y todo lo demás, para mí es un hijo de puta.

Marcelo: Estamos en contra de eso, en contra de la injusticia humana.

Tucho: Entonces nosotros hacemos una letra que de repente te da para pensar. Pero, ¿cómo va a pensar la gente? Si la gente empieza a pensar va a llegar a la conclusión de que en vez de matarse 16 horas en una fábrica para poder subsistir, podría trabajar 6 horas y vivir como un ser humano. Al explotador eso no le sirve.

Juan: Hay una cosa que tiene que quedar clara: nuestra intención es abrirle los ojos a esta gente que nos escucha, y que tomen una actitud activa; que en el momento necesario se formen en verdaderos guerreros, que no sean unas viejas que se escondan debajo de una cama. Que están preparados para que en el momento justo en que seamos muchos y haga falta dar vuelta la pelota, que se dé vuelta.

Tucho: Nosotros no fomentamos la destrucción. La violencia no es sacar una lamparita, romper un teléfono público o patear la puerta de un zaguán; eso es estupidez. Yo pienso que tiene que haber una reacción encaminada hacia algo positivo. ¿Contra qué tiene que estar encaminada nuestra rebeldía? Contra el sistema que nos quiere pisotear. Y vos rompiendo un teléfono público lo único que estás ganando es que el sistema tenga motivos para pisarte la cabeza. Lo que tratamos es que tengan claro de que vamos a derribar esto que está mal, pero sobre esto que queda limpio, construir algo que esté bien, o por lo menos regular.

Juan: Hay una cosa por ahí que de repente queda medio colgada: muchas letras, sobre todo las mías, tienen un tinte satanístico. Todo viene por el mismo lado. La iglesia, todas las iglesias, han sido usadas como un arma más de esta dictadura que nos ha pisoteado.

SR: ¿Hay algo que quieran agregar?

Marcelo: Tucho, ¿por qué no das tu opinión, que yo estoy de re-acuerdo, con respecto al canto popular?

Tucho: El canto popular tuvo su momento. Fue el único medio por el cual se le podía comunicar determinado mensaje a la población. Hubo tipos que aportaron mucho, como Alfredo Zitarrosa. Yo lo respeto mucho, aunque el canto popular no me gusta. Creo que el canto popular se agotó en sí mismo, se quedó en la fácil, no avanzó ni musicalmente ni desde el punto de vista de las letras. Pero ya en el momento de surgir, lamentablemente, estaba 20 años atrás de toda la música en general.

Juan: Después había tal hambre de rock and roll, que empezaron a publicitar los más comerciales y los más horrorosos, y como la gente estaba desesperada, fueron un auge a pesar de que eran los grupos más espantosos que podía haber. No quiero mencionar nombres, pero todos sabemos que hay dos nombres… ambos tienen nombres estúpidos. Evidentemente eso salió porque había hambre de rock and roll, la gente quería ver por lo menos una guitarra eléctrica haciendo ruido. Y por eso después desaparecieron, porque el oído de la gente se empezó a sofisticar, empezó a agarrar el camino que tenía antes y empezó a entender lo que es hacer ruido y lo que es hacer música. Mi último toquecito: nosotros no nos creemos nada, somos un grupito más que suena ahí y parece que a la gente le gusta. Y que nadie se crea nada, porque mientras se está sonando en el Uruguay, no va a ser nada.