Darkthrone – The Underground Resistance (2013)

Porque Cambiar Está Bueno

Estos días son especiales. Muchos se toman licencia por los feriados de Carnaval, se preocupan por descansar, otros por disfrutar de los sublimes espectáculos de este evento popular veraniego, algún otro preocupado por el cambio de mando Presidencial y otros por el comienzo de las clases para los niños, etc, etc. A pesar de ello y siendo que parecen ser actividades imprescindibles para el humano de estas latitudes, siempre hay algún “orejano” que fuera de estas actividades decide rascar el fondo de ese armario donde se atesoran los más preciados discos, y ahí como sin querer, reaparecen viejas glorias y éxitos de antaño, que, como en esta nueva ocasión deseamos compartir con uds.

Para situarnos en contexto, el disco en cuestión y que por estos días cumplió 7 años de editado es “The underground resistance”, de Darkthrone, aquella gran banda noruega de black metal fundada en 1986 por el vocalista y baterista Gylve Nagell (apodado Fenriz) y el guitarrista Anders Risberget, en la ciudad de Kolbotn. Sin hacer mucha historia, este dúo se transformó a partir de 1988 en lo que es hoy en la actualidad con el ingreso de Ted Skjellum (a la postre, Nocturno Culto).

Originalmente la banda tenía un estilo death el cual plasmó en sus cinco primeros EPs, demos y en su álbum debut. Luego, para el año 1992 y tras unos encuentros con Euronymous de Mayhem, la banda pasó a un estilo black donde a partir de su segundo disco, “A blaze in the northern sky” (1992), y sus posteriores “Under a funeral moon” (1993) y “Transilvanian Hunger” (1994), son considerados como unos de los discos más influyentes de todo el genero black. Y tal es su influencia, que a esta indispensable trilogía para la vida del ser humano en sociedad para lograr una vida llena de paz, alegría, amor, fidelidad, buenaventura, dinero, sexo, casa en la costa, PlayStation 5 y Coronavirus, se la conoce como la “Unholy Trinity”.

Como mencionamos al principio, no hay que temerle a los cambios y hasta está bueno cambiar, porque imagínense qué aburrido sería el mundo con un solo estilo musical, una sola actividad laboral, una sola comida o un solo gusto de cerveza, o hasta compartir la vida con UNA SOLA mujer (puffff…). Pues y frente a esto, Darkthrone se dio cuenta del peligro de seguir indisorable por el camino del black y del crust punk que venía incursionando, para a partir del “The underground resistance”, pegar otro volantazo y dar un nuevo giro de 90° grados para abandonar los elementos punk de sus cuatro álbumes anteriores y pasar a un metal un poco más de raíz, clásico, si se permite la expresión. Se puede definir la música del álbum como “metal clásico” de los ’80s con elementos de speed metal, thrash, black metal y doom, sin olvidar una dosis de punk. Los críticos lo han definido como el álbum “un ejemplo de metal verdadero”.

El trabajo es un resumen de la mente creadora de sus responsables y por el enorme recorrido musical que el espíritu libre del dúo de Fenriz y Nocturno Culto, que ha estado vagando por mucho tiempo entre tierras oscuras y sórdidas hasta el ostracismo más perturbardor que se pueda uno imaginar. La placa contiene una gama de riffs que sólo Darkthrone puede amalgamar, resumiendo estilos clásicos desde los inicios del estilo hasta el más moderno punk y thrash del actual siglo.

“The underground resistance” contiene riffs magistrales, característicos de Darkthrone en una amplia gama de estilos, siendo un resumen que se remonta desde los anales del metal clásico, tomando thrash y black metal, y sin olvidar una dosis de punk. En general, un conjunto de pistas feroces y dinámicas empapadas en los ricos y diversos gustos de Fenriz y Nocturno en todo lo relacionado con el metal, principalmente aquellos firmemente arraigados en el espíritu de los años ’80. Son seis pistas donde cada uno de los intergrantes ofrece la mitad de sus mejores creaciones para estamparlas en una epopeya que describe la amplitud musical por la que en esos momentos pasaba Darkthrone.

Dicho por el propio Fenriz en declaraciones sobre el disco: “Son tres canciones de cada uno, siendo las de Ted ésas que han volado desde el universo del metal con su voz más fuerte hasta ahora. Las mías son arrancadas de los úteros de los jinetes de rohan de metal. Y todo esto acuñado al estilo de 1985”- Diciembre de 2012.

Desde varios años atrás de la edición de este LP, el black metal noruego de explosión y auge en la década de los ’90, al iniciarse el nuevo siglo comenzó a desvanecerse debido principalmente por haber traspasado la línea de los incidentes y delitos verdaderamente horribles, donde casi todas las bandas involucradas o nacidas de esos eventos habían comenzado a apartarse de sus principios originales, siendo religiosos, filosóficos y/o musicales.

Por su parte Darkthrone, que no había comulgado (si se me permite la expresión) con estas acciones, y que en esa línea tampoco integró el grupo de los (boludos) de Inner Circle, le permitió trascender esa barrera de loquitos cometiendo crímenes contra seres humanos y propiedades, para mantener la filosofía más pura y rica del black, y así entonces pudieron seguir siendo un canal directo y puro que conduce de nuevo a aquel lugar y tiempo musicalmente seminal, tanto por su productividad constante en los 20 años posteriores, así como por centrarse en lo que realmente importaba: la música.

Darkthrone no se iba a permitir avanzar en su carrera sin acompasar los nuevos tiempos que se venían. El experimentar con diferentes sonidos y estilos a lo largo de los años (ya que fueron una banda death al principio y luego tuvieron la estética nórdica del black), para luego dar un nuevo giro y dejar desconcertados a varios con sus recientes discos de estilo crust punk.

Con el lanzamiento de este álbum, el decimoquinto de estudio de Darkthrone, “The underground resistance”, Fenriz y Nocturno Culto aunque prueban con un nuevo cambio y se adentran en el heavy metal más clásico y puro, mantienen cosas incambiadas, y esa es la tradición que el dúo tiene de componer canciones por separado y luego alternarlas en secuencia para conformar definitivamente un álbum.

Teniendo esas costumbres, esto trae aparejado que la impronta musical que cada uno de los integrantes le da a sus composiciones, puede ser fácilmente descubierta por el “también suena así”, a pesar de que uno puede identificar fácilmente las composiciones de cada músico basadas sólo en el estilo vocal y, en menor grado, el hecho de que las canciones de Fenriz tienden a usar sus influencias en sus mangas más obviamente que las de Nocturno, cuyas contribuciones también se muestran un poco menos diversas como resultado.

Tomando los aportes de Nocturno, tanto “Dead early” así como “Lesser man” son una moderna expresión de una combinación perfecta para obtener la mejor mixtura entre el thrash y black. Son temas muy rítmicos, con cortes y pausas, muy al estilo Judas o si se quiere Motörhead. Mientras que con “Come warfare, the whole doom” comienza con sonidos y el tema acelera hacia ritmos y sonidos similares a sus predecesores.

Por su parte, Fenriz, nos ofrece la canción que creo que resalta del álbum, la llamada “Valkyrie”, con su majestuoso estilo vikingo. Nos brinda también una obra que nos da cuenta de sus raíces de metal de los ’80 (completas con un grito penetrante) en “The ones you left behind”, antes de dar un vuelo completo a su fandom a través de la canción de trece minutos del álbum, “Leave no cross unturned”.

El disco es crudo y oscuro sin pretensiones como el fiordo noruego más frío, “The underground resistance” combina todos los elementos del heavy metal más glorioso en su época de auge. Pero no olvidarse que estamos ante un disco de Darkthrone, lo que implica que necesariamente el dúo nos brindará los muchos elementos por los que anteriormente incursionaron, por ejemplo de su reciente fase crust punk, la gloriosa y legendaria etapa de sus años black, hasta incluso algunos antiguos y débiles sonidos de sus inicios con el death.

Con su corta duración de apenas 40 minutos, Darkthrone carga a través de tantos sonidos inverosímiles durante el curso de la placa que resulta difícil de seguir o asimilar todo de una vez, y como tal puede parecer un poco abrumador, especialmente durante el cierre de más de 13 minutos de la canción “Leave no cross unturned”.

Dicho esto, no quiero dejar la idea en cuanto a que Darkthrone son un par de sujetos reaccionarios que decidieron incursionar por estilos del metal que les gustase o que les diera placer en momentos determinados. Pero en una era en la que el metal tiene un sin fin de estilos y subgéneros, Darkthrone muestra que la cepa original todavía está muy viva, y mirando hacia el futuro enseña cuál es el camino mas fructífero para no perderse en los desvíos musicales, y evitar así fallar en el rumbo del buen rock. “The underground resistance” mostró una evolución en la carrera de la banda y es la culminación de años de refinamiento del sonido para adentrarse en una nueva experiencia.

Como dijimos, superar los miedos al cambio, disfrutar de la libre experiencia y dejar atrás la ortodoxia, brinda a las bandas nuevos desafíos, pero por sobre todas la cosas, regala a los impávidos escuchas una excusa para seguir disfrutando del rock como el más completo y fascinante estilo musical que hasta el momento hayamos conocido.

Tomás Cámara