La definición que da Wikipedia es la siguiente: “El slide o bottleneck es una técnica de guitarra en la cual se toca una nota, y luego se desliza el dedo a otro traste, hacia arriba o abajo del diapasón. Esta técnica es utilizada para producir sonidos evocativos, llorosos, melancólicos o chillones. El término slide se utiliza en referencia al gesto de deslizamiento sobre las cuerdas, mientras que bottleneck se refiere al material original utilizado en dichos deslices, que era el cuello de botellas de vidrio”.

The Clash debutó un 4 de julio de 1976 (mientras Ramones tocaban en Roundhouse) en el Black Swan de Sheffield. Su segunda presentación fue un show privado (sólo para la prensa) que brindó el 13 de agosto en su sala de ensayos, Rehearsals Rehearsals (que compartían con, los también manejados por Bernie Rhodes, Subway Sect) ubicada en el límite de Camden Town y Chalk Farm. Dos días después de tocar en el cine Screen on the Green de Islington, su tercera presentación, (al otro día de los disturbios del carnaval de Notting Hill, que dieron origen al tema «White riot»). El 31 de agosto de 1976 los Clash volvieron a telonear a los Sex Pistols, ahora, en el 100 Club de Londres.

La verdad, en lo personal, ese documental de «Rompan todo» deja muchísimo que desear. Al parecer SantaYOlalla necesitaba contar su vida y la adornó con un poco de historia salpicada, con bandas que trabajó o le gustan, sus producciones y sus amigos y un buen rato de hablar sobre sus bandas. Esto va más allá de muchas cosas, de haber ÉL precisamente olvidado pequeños y enormes detalles de lo que pasó en la latinoamérica a la cual se refiere.

Sería febrero o marzo del 2000. Con mi banda Fuzzy estábamos grabando los temas que serían parte del split con Asunto Pendiente, primer lanzamiento de Catalina Records. Por razones de economía, grabábamos dos temas por mes en un día, así de limitados estábamos. Federico Lima, guitarra y voz de Loop Lascano, era nuestro técnico de grabación e hicimos buenas migas con él, no sólo grabando sino también con buenas charlas de todo tipo.

Entre tantas frases que escupía al día, momento tras momento, creo que sin duda el nombre de la nota es para mí, la más representativa. Tanto en serio como en joda, esa era su principal respuesta en el final de una charla, por ejemplo. Creo que había un 90% de que había que irse (del país) y el otro 10% tal vez dicho como respuesta a alguien sobre algo sin prestarle mucha atención.

Esta historia pasó hace ya 17 años atrás… Era un miércoles de octubre del 2003 y en Afrokan, reducto de música cubana en el centro de la ciudad, se presentaban los españoles de Sin Dios junto a los locales Pirexia & Amy Taylor. Sin Dios era una banda renombrada dentro del hardcore en español, muy activos y con varios trabajos en su haber. Definidos como banda anarquista, sus líricas iban en consonancia con esas ideas. Cuando me enteré de su venida, me alegré porque era una banda que sonaba en mis parlantes usualmente.

El reciente (y brillante) artículo de Ariel Scarpa “Quien dice que el rock está muerto es porque él lo está”, me ha hecho retomar un artículo que tenía pensado pero no escrito aún. Hemos hablado en anteriores notas sobre la apuesta clara por la música disco por parte de la industria musical desde mediados de los 70s; y aproximadamente hasta 1980-81. También dijimos y demostramos que ése fue exactamente el comienzo del declive (y perdón por la palabra) del suicidio de la industria discográfica tal y como se había conocido hasta entonces.

¡La putísima madre que te re contra mil parió! ¿Cómo carajo le vas a decir “Feliz cumple” a un tipo que llegó a las 5 décadas? Es una broma de pésimo gusto. En todo caso, con un mínimo de sentido común, me tendrías que manifestar: “Lo lamento mucho. Te acompaño en el sentimiento”. Después de los treinta años, cada “aniversario” de tu natalicio no es un privilegio, es una condena, un cruel castigo. Una maldición que te convierte en un coleccionista de decepciones, catador de toda la gama de dolores.