Hola, ¿cómo están? ¿Cómo han pasado? Lentamente nos vamos acercando al final del proceso de producción de un disco. A lo largo de todos estos encuentros que hemos tenido, recorrimos y nos metimos en cada paso de la producción que refiere hacer un trabajo discográfico en estudio. Desde la preproducción, hasta la mezcla que fue en la columna anterior, hemos ido abordando cada etapa de forma de tener una visión macro de todo el proyecto y que nos ayude a entender lo profundo que es grabar. Con práctica es sencillo, pero no deja de ser una aventura fascinante y por demás compleja. Y ahora… ¿ahora que pasa, eh? ¿Se terminó el proceso? ¿Ya está? Nos falta una etapa para decir que tenemos el audio finalizado. Esa etapa es el mastering, masterizado o masterización.

Hoy nos vamos a centrar en una de las bandas con más referencias directas de la literatura: Iron Maiden. Una gran cantidad de canciones de la dama del metal están inspiradas en novelas, obras de teatro, poemas y otras obras literarias. Además, en muchos otros casos se nutre del cine, o la mitología y momentos épicos de la historia. En este repaso que hacemos no hay una valoración musical, sino un análisis de sus contenidos y conexiones literarias.

Ya dije que las actividades de un disquero en los noventas están impregnadas de dolos, jugarretas, gambetas al sistema y demás trapisondas. Ni más ni menos que la empresa «líder» e histórica de la plaza, que se las arregló en tiempos de dictadura (con los «muchachos» que vinieron a «salvar» la democracia), para mantenerse abierta con una quiebra sobre sus espaldas, operando con ilegalidades de gran porte y estafando a sus clientes con productos de bajísima calidad.

Hola, ¿cómo van? ¿Cómo han pasado? ¡Qué locura esto de grabar! Me imagino que uds., lectores no músicos, no se imaginaban cuántas etapas, detalles, fases, conlleva el poder dejar registrado material. A lo largo de toda esta serie, fuimos paso a paso descubriendo, de la forma lo más didáctica posible, todos los detalles y aspectos del supremo hecho de grabar. En esta entrega, luego de ya haber “apretado el botón de REC” y estar en el medio de la grabación, nos enfrentaremos a una de las etapas más fascinantes y complejas de todo el proceso: la mezcla.

Existió un elemento fundamental para el conocimiento, disfrute, transporte y difusión de esas bandas: el cassette. Creado en 1963 por el Ingeniero holandés Lou Ottens, la “cajita” se transformó en una pieza de suma importancia para la escena under del Río de la Plata durante cuatro décadas consecutivas. No sólo permitió las copias de los vinilos extranjeros inaccesibles por estos lados, también dio lugar a registros de ensayos, shows en vivo y composición de célebres canciones, universalizando la incipiente movida de grupos locales.

En Redes Comunicantes nos sumergimos dentro del vasto mundo del cómic y la música. Recorremos una obra que, a pesar de que exige cierto conocimiento musical de una época para su lectura, puede disfrutarse sin tener todas las referencias que contiene. Nos referimos a Phonogram 1. Rue Britannia. El primer tomo de una obra escrita por Kieron Gillen y Jamie McKelvie en los lápices, para la editorial Image editado en 2006. Publicado por Norma Editorial en 2017.

Hola, ¿cómo van? Como que costó llegar al estudio, ¿no? La verdad que parecía como esos sueños que vas caminando y no llegás nunca. Pero ya llegamos al estudio… ya tenemos todo listo. El productor artístico ya se encargó de todo el setup inicial, de presentarle al técnico el plan de trabajo, llevar pistas guías y todo eso, así que… vamos derecho a lo que hace a la cosa… ¡grabar!

Digamos que en los días de Crossroads, hubo un momento en el que todo funcionaba como si se tratara de un plan preconcebido y que la «empresa» había adquirido un grado de madurez comercial que se notaba hacia afuera por la variedad de recursos y curros para conseguir discos que provenían de lugares que no podés imaginarte. Pero esta historia no es acerca de «piques», «contactos» y trapisondas varias. Es acerca de LA PASIÓN. Esa cosa que se siente cuando te cae la ficha de que «tenés que conseguir» ese disco. O la poco estudiada patología del comprador serial (de vinilos, cds o lo que sea).

Hoy, con la Santa Paciencia vuestra y de Sólo Rock, estreno sub sección dentro de nuestra columna “Notas Libres”, la cual lleva por nombre “La Pedalera Retrógrada”. Un nombre muy acorde a los tiempos que nos toca vivir, lamentablemente. Será una sub sección multimedia, pues contará con varias modalidades, siendo la principal, la audiovisual (¡¡¡vamos, que el video de toda la vida!!!).