¡Buenos días a todos! Hoy les voy a hablar de una banda uruguaya de comienzos de los 70’s, que si bien duró poco tiempo, dejó un enorme legado musical con su único disco homónimo: «el power trío uruguayo» Días de Blues. El embrión de la banda nace de las cenizas de Opus Alfa, banda que en 1971 había adquirido cierta reputación y popularidad. Tres de sus integrantes: Jorge «Flaco» Barral (bajo, guitarra acústica y voz), Daniel Bertolone (guitarras eléctricas, armónica y voz), y Jorge Graf (batería), generaron en 1972 una propuesta original, siendo precursores del nacimiento del hard rock en Uruguay y transformándose en el primer power trío de ese estilo.

Esta serie de artículos está dedicada a músicos de rock nacional que ya no están entre nosotros. En esta oportunidad nos referiremos a César Orengo, guitarrista de Graf Spee. El artículo está compuesto de una pequeña biografía y una parte fundamental: gente del ambiente del rock cercana a César que contribuyeron especialmente para este artículo respondiendo seis preguntas. Para el Rockuerdo de César, contamos con el aporte de Miguel Orengo (hermano menor), Luis Linfa (Graf Spee), Víctor Rueda (Graf Spee), Daniel Renna (periodista), Diego García (Graf Spee), Carlos Dogliani (Apollyon, Mortal Adiction, Sátrapa, Primavera 0, InMune y ThixSkind) y Álvaro García (Angkor Vat, Inner Sanctum, Fakin Birra, Skunk D.F., Sannon, Banned From Hell y Firbholg).

Me he preguntado muchas veces qué hace que una canción se convierta en un clásico, que un disco se convierta en esencial e imperecedero. Qué hace que una banda o un solista se convierta en un signo de sus tiempos. Y no me refiero a la fama o el estrellato; ni a la música construida en laboratorios de complacencia y desidia organizada. Me refiero a esa música que sobrevive al olvido a empuje de su propia fuerza, de su necesidad de decir cosas que no se pueden dejar atrás. Esos sonidos que invaden silencios escabulléndose de la multitud, pero grabándose en lo más profundo de su sensibilidad, de su memoria colectiva.

¿Cuántas vidas caben en una vida?
¿Qué tantos caminos podemos recorrer en el transcurso de nuestra experiencia vital aquí en la Tierra?
Quizás pocos y nuestra vida se resuma a una rutina constante o en algunos casos sea rica en experiencias de todo tipo.
Este último caso, fue el de Christopher.
Christopher Lee.

¡Buenos días a todos! Hoy les voy a hablar de una de las bandas protagonistas de la escena metalera uruguaya: Alvacast. La agrupación se formó en el barrio La Blanqueada de Montevideo en 1985. Luego de disuelta la banda Ática, dos de sus integrantes, Gustavo (bajo) y Jorge (batería) en conjunto con «Bhilo» (guitarra), deciden formar otra banda. Por medio de otro amigo, Claudio Picerno, conocen a «Tycho» (guitarra). De esta manera la banda se completaría con su vocalista “Charly”. Más tarde también se sumaría, en el teclado, Christian.

Hace unos días recorría el disco Rockandroll de Omar Herrera, el que contiene grabaciones de distintas épocas del artista. Algunas de las canciones me llevaron inevitablemente a recordar sus presentaciones en vivo. Particularmente me trasladé a 1991 al ciclo que Omar brindó en Kiel durante los cuatro viernes de junio. En ese momento tuve el tino de concurrir los cuatro días, de los cuales conservo grabaciones del primer y último show. Justamente en este último Omar invitó a Mariel a cantar un tema. Comparto con uds. el audio y la historia.

“Tengo los zapatos rotos de tanto caminar, que rebajen el boleto para poder estudiar” sonaba de fondo cuando Marchese, desde el piso, se aferró a uno de los estribos logrando que el granadero, junto a su sable, cayera sobre la nariz aguileña de “Iron Maiden”, provocando una catarata de sangre que salpicó a una veintena de manifestantes. De esta manera, los tres huevos de Marchese le habían salvado el pellejo a la rubia de 5to Humanístico que tanto le gustaba.