¿Dónde nos gusta más ver y escuchar rock? ¿Cuál es el mejor ámbito para disfrutar el rock que cada uno de nosotros elije como banda sonora de su vida? ¿Hay un solo lugar o varios? ¿Se pueden combinar esos espacios? El nombre del fantástico libro de Fernando Peláez parece indicar una ruta algunas veces transitada y muchas otras anhelada en cuanto al derrotero de escenarios: De Las Cuevas Al Solís.









