Voces Retro: Gabriel Peluffo (1989)

Corría abril de 1989 y en el número 22 de nuestra revista entrevistábamos a Gabriel Peluffo, líder de Los Estómagos en ese momento. Su recientemente editado cuarto disco, No Habrá Condenado Que Aguante, se presentaba fuerte en nuestro medio, respaldado además por las actuaciones en vivo de la banda tanto en Argentina como en Brasil. Una extensa charla con Gabriel que nos permitió ahondar en la actualidad de Los Estómagos, profundizando en los detalles de ese cuarto LP. En el marco de los homenajes a esta importante banda nacional, nos pareció oportuno rescatar esta entrevista, que arroja mucha luz sobre ese momento de Los Estómagos, a muy poca distancia de su disolución final.


Pensamos que este era un buen rockportaje para hacer en este momento. Los Estómagos vienen de una importantísima gira y están con su disco recientemente editado en la calle. Pero dejemos que sea Gabriel Peluffo el que hable.

SR: Contanos la actividad del grupo en estos últimos meses.

Gabriel: Bueno, a partir de mitad del año pasado, el grupo se propone salir a tocar. Considerábamos que el grupo estaba para salir a tocar fuera del Uruguay, y se encaró. Se aprovechó la ida a grabar a Argentina y dada la suerte de que el tercer disco nuestro no pasó desapercibido, notamos que allá Los Estómagos existían, que tenían un nombre y que había que aprovecharlo; y hasta inclusive “Cambalache” había estado de moda, cosa que ni nos habíamos enterado. Con todo esto nos encontramos con un par de compañías chicas interesadas en el grupo, y se empezaron a hacer los contactos. Sale la actuación en Cemento y otras que decidimos dejar de lado porque nos surgió insólitamente la posibilidad de tocar en Brasil. Suspendemos lo de Buenos Aires y hacemos la gira de Brasil, que era muy superior y bien remunerada. La gira fue de cuatro fechas por el Estado de Santa Catarina. Creo que fue la primera vez que el grupo tuvo la posibilidad de trabajar profesionalmente (risas). Las actuaciones fueron en Criciúma, que fue la última, en Araranguá, en Tubarao, y la primera en Florianópolis, que fue la mejor actuación. Después de esto, volvemos y se retoma lo de Argentina; y creo que con una buena labor de relaciones públicas, se nos invita al Chateau Rock. Después mandamos una carta presentación con material y el video de la Bienal de Arte Joven de Buenos Aires y aceptan nuestro trabajo, invitándonos a su fiesta. Allí cerramos el espectáculo luego de la actuación de un grupo chileno y uno brasileño en La Recoleta, ante unas 2.000 personas. Y bueno, lo más cerca es la actuación del Chateau, junto a Los Ratones, La Zimbagüe, GIT, La Torre y Los Violadores. Paradójicamente, el grupo tocó más afuera que aquí. El grupo en el ’88 estuvo muy quieto en cuanto al contacto con el público, estuvo la enfermedad del “Hueso”, y por otra parte se preparó intensamente el cuarto LP, que lo considerábamos fundamental, porque el tercero había sido de alcance reducido.

SR: ¿Cómo encaran la transición o el cambio que se produce del tercer al cuarto disco?

Gabriel: Para mí los cuatro discos son distintos, pero lo que yo quería decir es que pesaba la responsabilidad de hacer un cuarto disco bueno, porque acá no es fácil grabar. No hay muchas posibilidades, y esto tiene que tener un respaldo. Y si no vendés discos, en Argentina no podés grabar. Teníamos que buscar la forma de que a la gente le interesara el disco.

SR: ¿Para el tercer disco no se pensó en las ventas?

Gabriel: Sinceramente, se pensó que se iba a vender como todos, pero no fue así. La experiencia que tenemos es que el primero se vendió bien, el segundo bien, y el tercero la mitad. Y el cuarto ya se vendió más que el tercero.

SR: ¿Cuál fue la falla del tercero?

Gabriel: Fue un trabajo de alcance reducido. Para que un disco tenga alcance popular hay que hacer muchas cosas. No sólo cuenta el material, también cuenta el trato con la prensa. Fue sustancialmente distinto el trato con la prensa en el tercero que ahora. Se creó una especie de infraestructura que cuesta mucho mantenerla, porque es a pulmón. Con ella, afortunadamente, podemos mantener informada a la prensa. Yo digo que los pilares para que un grupo viva, es que grabe discos, que toque y que lo difundan. Por lo menos dos se están dando; falta tocar (risas). Para este disco se planteó un trabajo global, no sólo en lo artístico sino en la tapa del disco, en el trato con la prensa; y lo fundamental, que nos lo planteamos como un punto básico, la grabación del video.

SR: ¿Es éste el mejor LP hasta el momento?

Gabriel: No sé, rescato varios temas de cualquiera de los cuatro, pero no sé si es el mejor. Cada vez que terminamos un disco decimos “este es el mejor”; pero no sé.

SR: Hay un progreso de disco a disco, ¿no?

Gabriel: Sí. Para mí es evolución, movimiento, pero yo no te puedo decir que el cuarto sea mejor que el primero. Pero en definitiva hay una evolución de disco a disco.

SR: ¿Cómo encaran ese nuevo trabajo de promoción y difusión?

Gabriel: Bueno, con nosotros están trabajando Gerardo Michelín y otra gente más que colabora, y se ha logrado un trabajo serio. Se intenta parecerse a algo profesional. Hay que preocuparse de que el disco esté sonando, de que todos los periodistas puedan tenerlo y hacer su comentario, etc.

SR: Una de las características del grupo es que suenan con mucha fuerza en vivo, cosa que no se ve reflejada en las grabaciones hasta el tercer disco. Escuchando este cuarto material notamos que se aproximan mucho más al sonido del grupo en vivo. ¿Estás de acuerdo con esto?

Gabriel: Completamente de acuerdo. Los Estómagos es un grupo muy problemático, pero en los estudios es insoportable. Y es nuestra forma de trabajo. Justamente en este LP se aproxima a lo que queríamos hacer. Ese juicio es el que yo di cuando terminamos la grabación. El disco tiene distintos matices, desde lo que podemos llamar rockanroles hasta algún pop duro o algún hardcore mezclado.

SR: Se perdió el sonido de “cámara”, o música dark, ese aire oscuro del anterior.

Gabriel: Sí, de acuerdo, se perdió oscuridad. Fue uno de los objetivos antes de hacer el disco; yo me lo planteé personalmente: no había intención de hacer algo muy cerebral ni de muchos climas. Aunque “Cuatro brujas” es un tema distinto, experimental, como lo fue “La venganza” en el tercero, el malambo en el segundo o “Gritar” en el primero. Eso es muy típico nuestro.

SR: ¿Cómo encararon las letras esta vez?

Gabriel: Bueno, el encare es distinto. Se trata de no caer en juicios terminantes, ni sentencias, pero siempre caés. Y en este cuarto LP me desprendo de eso, de decir una sentencia, un juicio, a no ser alguna pequeña excepción. Son como imágenes que pasan y uno las va narrando.

SR: ¿Hay un entorno socio-político?

Gabriel: Yo diría que social, porque, por ejemplo, “La gallina degollada” no deja de ser una fantasía social. “Cinco sentidos” es contar cuatro historias distintas. Se trata de narrar temas próximos.

SR: Por ejemplo, “Avril” tiene un profundo contenido.

Gabriel: No, no. Ha llevado a confundirse a más de uno. “Avril” es tal cual está cantada; no tiene mensaje, no tiene imágenes, nada, es sólo eso. La letra es de Parodi.

SR: ¿No temen que les malinterpreten las letras?

Gabriel: No. A cada letra cada uno le puede dar una interpretación, pero vos no podés explicarle a cada uno qué querés decir; no tiene sentido. Que cada uno haga su propia interpretación.

SR: “Avril” tiene algo especial que te lleva a cantarlo. Además me recuerda a “Solo”.

Gabriel: Sí, son los dos de Parodi. Generalmente hay mucha gente que se tira contra el tema difundido, popular, como “Fuera de control” o “En la noche”. Todavía no escuché a nadie decir nada de “Avril”, pero yo lo considero un tema lógico dentro de lo que hacemos.

SR: ¿Sabés algo de cómo va la venta del video de Montevideo Rock?

Gabriel: Pienso que es un video que no tiene la calidad que se necesita para ser vendido, pero son las reglas del juego. No creo que se venda mucho. Hubiéramos preferido que el material fuera mejor, de mejor calidad.

SR: ¿Por qué el título del disco?

Gabriel: Se dieron muchas vueltas, se pensó en una estrofa y nos gustó “No habrá condenado que aguante”, de “La gallina degollada”. En cierta forma el título rescata un poco el espíritu del disco, porque tiene mucha vida y tira muy para adelante.

SR: Dado el momento político que estamos transitando, da para confundirse, ¿no?

Gabriel: Sí, “hay coincidencia” (risas). Hay coincidencia, pero la tapa del disco estaba desde setiembre. El dibujo de la tapa lo hizo mi hermano.

SR: Nos pareció que la contratapa es mejor que la tapa.

Gabriel: Son dos tapas. A mí me parece la mejor de las cuatro tapas nuestras y de rock nacional. Tal vez la contratapa le quitó fuerza al “macaco” porque la foto de atrás es muy buena.

SR: Están casi al tope del Ranking de Eldorado. ¿Qué opinión te merece?

Gabriel: De la experiencia de todos estos años de rock nacional, digo que muchas veces se criticaron cosas que se tenían y ahora que no se tienen, muchos se pueden poner a llorar. Otros terminaron con sus grupos. Pero a toda persona que nos entrevista, a todo quien nos pase en la radio, sea quien sea, les agradezco de todo corazón, sinceramente. A mí me parece más que positivo que el grupo esté en un ranking donde hace mucho no aparecen temas de rock nacional.

SR: Hay temas del disco que suenan tanto o aún mejor que “Avril”. ¿Qué pasaría si se les difundiera más?

Gabriel: Bueno, una de las reacciones que tuvimos en el ’86 fue que sólo pasaban “En la noche” y otras mejores no las pasaban, y eso nos calentaba, pero a la larga aprendés que son reglas del juego. Además el primer mes y medio te conviene que difundan un tema que te va a servir como presentación del material.

SR: ¿Hay planes?

Gabriel: No, estamos de vacaciones, pero estamos expectantes del trabajo hecho y de lo que pueda salir en Buenos Aires. Además tenemos una deuda con nuestra gente y pensamos en presentar el disco con un espectáculo sólo con Los Estómagos. Estamos ahora contactándonos con la prensa del interior, con las radios, etc., y estamos mandando material para difusión. Nosotros mismos nos encargamos de la difusión con la ayuda de Palacio. Además se está armando un disco con los temas más representativos del grupo para editarse a nivel de Latinoamérica. Se está hablando de ese lanzamiento en donde irían un par de temas de cada disco.

SR: ¿Qué respuesta tuvieron del público argentino?

Gabriel: En esto debemos ser muy sinceros. La actuación de Buenos Aires fue excelente, y testigos deben haber como cien uruguayos. Fue en Turismo. Sonó perfecto, se crearon climas interesantes; se comenzó con “Avril”, el malambo, “Errantes” y luego “Una ola”; y allí se creó un clima muy especial. Después tocamos temas fuertes. Sonó “Cambalache”, que es el más conocido; y en “La música está enferma”, en la bajada que hay, presenté a mis compañeros y todos nos aplaudieron. Y eso pocas veces lo vi desde el escenario. Todos aplaudían como un gesto de reconocimiento importantísimo. Por suerte esto nos está dando un nombre.

Les quería contar lo de la actuación en el Chateau. Aunque ahí el sonido no fue el mismo, nos recibieron muy bien, porque habíamos ido muy promocionados. Además en el interior de Argentina pueden querer más a un uruguayo que a un porteño (risas). Pero al principio yo notaba que la expectativa del público no estaba siendo colmada. Arriba del escenario sonaba espantoso; igual metimos para adelante. Al final tocamos “Cambalache” y la gente se paró y ese efecto atrajo a la prensa.

SR: ¿Cómo los trató la prensa y de qué manera los encaraban?

Gabriel: Hay una cierta distinción de periodistas, como castas. Los más importantes se acercaron, hicieron algún comentario, alguna crítica, y para ellos el balance fue positivo. Hubo uno que nos dijo: “Yo pensé que no me iban a gustar, pero me terminaron gustando”. Y después la prensa del interior que fue muy receptiva. Salimos en las radios, la TV, e inclusive nos grabaron para la TV mexicana. Se filmó todo el Chateau. Fueron alrededor de 18 entrevistas. A todo esto, por suerte, somos un grupo realista y afortunadamente tenemos los pies sobre la tierra y no se nos va la cabeza. El grupo no está en un medio profesional, y con los años que tenemos, tendríamos que estar tocando al menos tres veces por mes, y no es así. Entre noviembre y ahora, tocamos diez veces en total. Aquí, sólo en Laskina, el Circo y por el referendum; nada más.

SR: ¿Qué les está faltando a Los Estómagos?

Gabriel: Creo que nos falta regularidad; a veces tenemos actuaciones bajas, y eso no nos pasaba cuando tocábamos todos los fines de semana.

SR: ¿Qué factor te parece que influye para esta caída del rock nacional?

Gabriel: Lo que pasa es que nuestro rock ya no es masivo, como tampoco lo es en Argentina. Por ejemplo, Los Violadores nos decían que el año pasado trabajaron el doble. La Zimbagüe te dicen que de 50 actuaciones del año pasado, bajan a 10 este año. La cosa cayó. Sin embargo, el rock de Brasil es una bomba. Tal vez sea que el rock nacional de Brasil no tiene traidores adentro, no tiene medios que te dicen que hoy sos el rey y al otro día te clavan el puñal por la espalda. La crítica de allá te dice de un grupo las cosas buenas y las malas; pero no te lo niega como grupo ni dice que es una basura.

SR: ¿Considerás que aquí pasa eso?

Gabriel: Sí, claro. A nosotros nos siguen tirando mierda, y no los entiendo. Pienso que se trata de destruir, y ya hemos visto cómo se han destruido muchos grupos. Es inexplicable que gente joven se haya tirado contra el rock nacional. Sinceramente, no los entiendo. Por suerte nosotros nos comprometimos los cuatro a seguir adelante. Con o sin Estómagos, pase lo que pase, seguir aportando cosas a la música popular uruguaya.

SR: ¿Qué sacan en limpio de este pasaje por Argentina?

Gabriel: Lo importante es que el grupo logró trascender y que realmente estamos como para salir a competir al exterior.

SR: ¿Cómo viene lo del video?

Gabriel: La idea era sacar este disco con un video, y no era simplemente grabar un tema, sino que fueran más, pero la inversión corrió por cuenta nuestra, por lo que todavía no estamos en condiciones de hacer otro. Pero parece que, como el video salió bien, habría apoyo para uno nuevo. La idea en sí es de Julio Sonino y Guillermo Peluffo, mi hermano. Estuvieron pensándolo bastante tiempo y en una sola noche grabamos todo. Se trató de hacer algo que no fuera textual, y lo único textual es cuando muestran la escollera. Por ahí un contra dijo que el video era textual, pero no es así.

Conceptos claros que definen la personalidad de Gabriel Peluffo y dejan ver límpidamente los rasgos de su grupo, Los Estómagos. Nutrido rockportaje que esperamos haya colmado las expectativas de nuestros lectores.