Esta nota no pretende ser un comentario del libro de Hugo Gutiérrez, “Una hora sangrando bajo el agua”; no me atrevería a tanto. Sí se trata de destacar el tipo de trabajo presentado: su contenido, la forma. También de darle el lugar justo de valor a textos que el batero de La Sangre de Verónika ha dado en recopilar en esta loable iniciativa, máxima expresión del DIY.

La banda de rock de Shangrilá se despachó con un tremendo EP en octubre de este año, pasándole por arriba a la pandemia y a todo lo que se ponga adelante. Cinco cañonazos que se disparan unos tras otros. No sólo que no dan respiro, sino que crean una adicción en apenas 7 minutos 30 segundos que sólo pide más ante el síndrome de abstinencia.

Old Smoke Tales es una banda que suena y pico desde su primer disco. Con un sonido de rock clásico, cantando en inglés y apostando a la experimentación y evolución de la propuesta, poniendo todas las fichas en la música, las voces y las letras, van pisando firme. El entusiasmo y la seguridad que transmiten los entrevistados va en paralelo con la propuesta de la banda. Compuesta por Pablo Otero (voz), Criss Maguna (voz y coros), Victoria Beltrán (voz y coros), César Bicelli (guitarra), Federico Casuriaga (bajo), Manuela Ureta (teclados) y Sebastián Mariño (batería) conforman un septeto que está dispuesto a sorprendernos en el futuro cercano. Así lo sienten quienes participaron de la entrevista: César, Sebastián, Pablo y Manuela.