Después de dos intentos fallidos de mi parte para intentar ver a Kamikaze, por fin se me dio. Lo bueno se hace esperar, dicen, y en este caso aplica al 100%. Kamikaze arrolló a todos los presentes en El Copacabana, tradicional boliche de la Ciudad Vieja que alojó a la banda y a sus seguidores, que colmaron el local. Hard rock en su máxima expresión, dejando en claro cómo se debe sonar.

De a poco vamos viendo cómo la vuelta a la normalidad trae aparejado unos nuevos bríos llenos de rock y, para aquellos que estábamos esperándolo, son como una correntada de aire fresco y rejuvenecedor ante tanto tiempo sin espectáculos en vivo. Gracias a esta apertura de boliches, la agenda de toques explotó y dentro de toda la gran y exquisita oferta que hay por estos días, no damos en elegir presenciar a vivir la primera jornada del Rock&Branca, realizada el pasado viernes 17, donde en instalaciones del boliche Plaza Mateo y a partir de las 20:30, dio comienzo al programa fijado.

La banda nacional Easyband se presentó ese día y en ese lugar a dejar bien en claro que no hay encierro tan atroz, pandemia más cruel o frío y niebla de una noche inhóspita en la desolada ciudad de Montevideo, que no pueda ser anestesiada por un buen rock ‘n’ roll. Ante tal evento y al mejor estilo “perro rabioso” que lo sueltan por un instante, me di una escapada al encuentro de estos embajadores del mejor placer que por los orificios auditivos podés obtener.