En mi condición de varado en Inglaterra, durante un estricto lockdown británico, me subí a un tren con destino a Macclesfield (ciudad inglesa ubicada 240 kilómetros al norte de Londres, Condado de Cheshire). Tenía una deuda pendiente: visitar la casa en donde Ian Curtis, en 1980, decidió ponerle fin a su vida.
Curtis’ Eyes
en








