Esta es una historia en varios actos y que transcurre durante más de 20 años.
Romper El Cerco: Los Invasores, Un Cassette y Yo
en
La música que importa

Esta es una historia en varios actos y que transcurre durante más de 20 años.

La verdad, en lo personal, ese documental de «Rompan todo» deja muchísimo que desear. Al parecer SantaYOlalla necesitaba contar su vida y la adornó con un poco de historia salpicada, con bandas que trabajó o le gustan, sus producciones y sus amigos y un buen rato de hablar sobre sus bandas. Esto va más allá de muchas cosas, de haber ÉL precisamente olvidado pequeños y enormes detalles de lo que pasó en la latinoamérica a la cual se refiere.

Sonidos variados conforman esta propuesta interesante de Porto Solo. Es una invitación a la exploración musical, basada en el rock.

Por suerte se termina el 2020. Un año difícil para todos, en especial para los artistas que han visto cómo se van los meses sin poder trabajar, sin poder desarrollar sus proyectos. También para todo el entorno de los espectáculos, técnicos, boleteros, etc. Los artistas que viven de la música sintieron rápidamente los efectos en sus ingresos, y algo no menor, la prohibición de mostrar su arte y la pérdida del contacto con el público. Por esta situación, muchos músicos aprovecharon para componer nuevo material o terminar trabajos pendientes.

Iniciamos una nueva sección en nuestra Revista, que dimos en llamar ¡La pregunta! La idea es buscar la opinión de gente del ambiente sobre determinados temas planteados a través de una pregunta. Sus respuestas, hilvanadas por un artículo sobre el tema, se reproducen a continuación. Para esta oportunidad, la pregunta fue: ¿Qué significa el under para el rock? Nos dieron sus opiniones Leo Peirano (Catalina Records), Chuck Päldorton (Los Bergamotas Superdulces), Hugo Gutiérrez (La Sangre de Verónika), Wilson “Gallego” Mondelo (Rocker City Radio, Del Molino FM), Fabián Vázquez (La Memoria), Alejandro Núñez (El Umbral) y Rossana Vecchio y Martín “Zapa” Rivero (Radio El Aguantadero).

Sería febrero o marzo del 2000. Con mi banda Fuzzy estábamos grabando los temas que serían parte del split con Asunto Pendiente, primer lanzamiento de Catalina Records. Por razones de economía, grabábamos dos temas por mes en un día, así de limitados estábamos. Federico Lima, guitarra y voz de Loop Lascano, era nuestro técnico de grabación e hicimos buenas migas con él, no sólo grabando sino también con buenas charlas de todo tipo.

Entre tantas frases que escupía al día, momento tras momento, creo que sin duda el nombre de la nota es para mí, la más representativa. Tanto en serio como en joda, esa era su principal respuesta en el final de una charla, por ejemplo. Creo que había un 90% de que había que irse (del país) y el otro 10% tal vez dicho como respuesta a alguien sobre algo sin prestarle mucha atención.

Esta historia pasó hace ya 17 años atrás… Era un miércoles de octubre del 2003 y en Afrokan, reducto de música cubana en el centro de la ciudad, se presentaban los españoles de Sin Dios junto a los locales Pirexia & Amy Taylor. Sin Dios era una banda renombrada dentro del hardcore en español, muy activos y con varios trabajos en su haber. Definidos como banda anarquista, sus líricas iban en consonancia con esas ideas. Cuando me enteré de su venida, me alegré porque era una banda que sonaba en mis parlantes usualmente.

El reciente (y brillante) artículo de Ariel Scarpa “Quien dice que el rock está muerto es porque él lo está”, me ha hecho retomar un artículo que tenía pensado pero no escrito aún. Hemos hablado en anteriores notas sobre la apuesta clara por la música disco por parte de la industria musical desde mediados de los 70s; y aproximadamente hasta 1980-81. También dijimos y demostramos que ése fue exactamente el comienzo del declive (y perdón por la palabra) del suicidio de la industria discográfica tal y como se había conocido hasta entonces.