“Me tenés que hacer la segunda, Hugo. ¡Por favor, no me dejés tirado!”, me dijo Javier en un tono que no le había escuchado antes. Estábamos entrenando en el garage de Fajardo, unos años antes de que se convirtiera en sala de musculación de la Selección Uruguaya de Basketball. Sonaba DRI con Jello Biafra en el casetero del radiograbador, y mientras me ayudaba con la última repetición de press de pecho inclinado, me volvió a explicar: “la condición para que Betiana acepte salir conmigo es que lleve un amigo para Dafne. Vos estás solo, no te cuesta nada hacerme esa gauchada”.

Sin lugar a dudas, es merecidamente considerada una de las mejores voces del rock, amén de que directamente algunos lo tengan o lo conozcan como «the voice of rock». Bautizado así por Glenn Miller, este enorme cantante y bajista tiene en su curriculum nada más ni nada menos que pasar por bandas como Deep Purple, Black Sabbath y Trapeze, además de miles de colaboraciones y proyectos.

La definición que da Wikipedia es la siguiente: “El slide o bottleneck es una técnica de guitarra en la cual se toca una nota, y luego se desliza el dedo a otro traste, hacia arriba o abajo del diapasón. Esta técnica es utilizada para producir sonidos evocativos, llorosos, melancólicos o chillones. El término slide se utiliza en referencia al gesto de deslizamiento sobre las cuerdas, mientras que bottleneck se refiere al material original utilizado en dichos deslices, que era el cuello de botellas de vidrio”.

Esta serie de artículos está dedicada a músicos de rock nacional que ya no están entre nosotros. En esta oportunidad nos referiremos a Alejandro Bourdillón, baterista original de Los Traidores. El artículo está compuesto de una pequeña biografía y una parte fundamental: gente del ambiente del rock cercana a Alejandro que contribuyeron especialmente para este artículo respondiendo seis preguntas. Para el Rockuerdo de Alejandro, contamos con el aporte de Rafael “Funfu” Dos Santos (The Phantoms, Apocalipsis, Retro, Horus, Nostradamus, Mística, Nazca, NN Ópera), Pablo “Pato” Dana (Los Traidores, Níquel, Pólvora en Chimangos), Jack Doorman (Zona Prohibida, Deep Six (Los Ángeles), Venus (Nueva York), Madnite y Doorman y Jack Doorman) y Nelson Díaz (escritor, periodista y músico: Héroes Rotos, Versalles, Ekis).

The Clash debutó un 4 de julio de 1976 (mientras Ramones tocaban en Roundhouse) en el Black Swan de Sheffield. Su segunda presentación fue un show privado (sólo para la prensa) que brindó el 13 de agosto en su sala de ensayos, Rehearsals Rehearsals (que compartían con, los también manejados por Bernie Rhodes, Subway Sect) ubicada en el límite de Camden Town y Chalk Farm. Dos días después de tocar en el cine Screen on the Green de Islington, su tercera presentación, (al otro día de los disturbios del carnaval de Notting Hill, que dieron origen al tema «White riot»). El 31 de agosto de 1976 los Clash volvieron a telonear a los Sex Pistols, ahora, en el 100 Club de Londres.

La verdad, en lo personal, ese documental de «Rompan todo» deja muchísimo que desear. Al parecer SantaYOlalla necesitaba contar su vida y la adornó con un poco de historia salpicada, con bandas que trabajó o le gustan, sus producciones y sus amigos y un buen rato de hablar sobre sus bandas. Esto va más allá de muchas cosas, de haber ÉL precisamente olvidado pequeños y enormes detalles de lo que pasó en la latinoamérica a la cual se refiere.

Por suerte se termina el 2020. Un año difícil para todos, en especial para los artistas que han visto cómo se van los meses sin poder trabajar, sin poder desarrollar sus proyectos. También para todo el entorno de los espectáculos, técnicos, boleteros, etc. Los artistas que viven de la música sintieron rápidamente los efectos en sus ingresos, y algo no menor, la prohibición de mostrar su arte y la pérdida del contacto con el público. Por esta situación, muchos músicos aprovecharon para componer nuevo material o terminar trabajos pendientes.