Son tiempos raros… Siento que la misión autoasignada es ir juntando fragmentos del pasado, de mi pasado. Y eso ocurrió el pasado sábado 28 de agosto del 2021, al asistir a la presentación del libro de Marcelo Rodríguez. Porque esta crónica indefectiblemente pasa por el devenir de mi vida y de mi carrera.

¡Hola! Sí sí… llegó el dia. Es como el día de… ¿la primera vez? ¿que nace un hijo? ¿casarse? bueno .. lo dejo para cada uno, y si bien fui un poco exagerado en la comparación, grabar tiene eso .. que lo que se inicia, si se termina, (detalle no menor), va a ser para siempre. Ahora si .. ¿Cómo les va? ¿Cómo han pasado? Ya saben pero debo contarles. En esta edición de BRIKDATA retomamos el hilo planteado en columnas anteriores acerca de las etapas de producción de material en estudio y que es la pre producción.

¡Que bueno que está grabar! Sea lo que sea, pero tiene eso de dejar plasmado, fotografiar sónicamente esa idea… pah… ¡¡qué lindo!! Ah, no saludé… ¿Cómo les va? Es la emoción del grabar. Nos pasa a todos quienes pasamos por eso. Es el día donde nos aprontamos en todo sentido y hasta hacemos paréntesis a fórceps en otras actividades para esta noble y sagrada tarea. En esta edición de BRIKDATA retomamos el hilo planteado en la columna anterior, donde conversábamos acerca de la primera etapa de este proceso, que es la pre producción.

Para quienes estamos muy vinculados a la música, así como para quienes están vinculados a las artes, estamos en una suerte de cárcel de espacio tiempo. ¿Acaso seremos los dioses Ogdru Jahad para algunos? (Te invito a ver la primera película de Hellboy para enterarte de quiénes eran los Ogdru Jahad). Tiempos donde no hay restricciones para comprar. Se puede entrar a los shoppings y las actividades comerciales que son el faro que marca la navegación de los capitanes temporales de nuestro barco.

“El rock no está obligado a nada. El artista no está obligado. El artista toma sus decisiones. Y que el letrista no se olvide… es cierto pero no es un mandato «bíblico».  Para nada. El artista tiene el derecho a elegir de qué habla. El artista tiene derecho a elegir qué compone, de qué quiere hablar, contar o cantar. Su sensibilidad, su visión del mundo que lo rodea y su estado de ánimo, es muy probable que influya en su creación. Sea para empatizar o para abrir otras puertas. Eso corre por el artista. Es muy pobre, muy ruin obligar al rock a que deba obligatoriamente a «decir algo». Es una visión fascista, cortoplacista y utilitaria del arte».