Exposición Fotográfica de Los Estómagos. #Un viaje por la historia

¡Qué lindo sábado “está pintando”! Con mi compañera íbamos a terminar de pintar un cuarto de la casa de mis viejos, tomando mate, y luego seguir rumbo a Pando Rock City, a la visita guiada de la exposición fotográfica de Marcel Loustau, que se exhibe en el Centro Cultural de Pando.

Todo venía bien hasta las tres cuadras de distancia, cuando tuve el impulso de ir a almorzar unos kebabs a La Teja. Y cambiamos el rumbo, y vía accesos de por medio, empezó nuestro “Journey Jam Session”, o hagamos del día una improvisación o… “¿A dónde nos conduce esto? ¡Yo no lo comprendo!”. Comimos riquísimo sentados abajo de un arbolito en Carlos María Ramírez y cuando nos estamos yendo… mensaje de un querido amigo. “¡Estoy llegando a comer un kebab!”, y ahí nos quedamos… ¿y por qué no repetir? Esas charlas que pasan desde el rock, conspiraciones, ovnis, presencias sobrenaturales en lugares… divino, y nos pasamos en La Teja como tres horas como turistas en nuestra ciudad. Y teníamos que ir para Pando, porque la segunda charla era a las 17:00 y ya eran las 15:00. Nuestros amigos tenían planes y no se sumaron a la ida, por lo que, arrancamos cortando la ciudad, camino a la ciudad donde todo comenzó (según rezan los relatos populares).

Viaje tranquilo, escuchando la radio, charlando de cosas con una parada para cargar agua para el mate y re ensillarlo. Llegamos a Pando y, obligado por las decenas de veces que he ido como productor radial, músico, productor de eventos, de tour con La Tabaré, Chopper, Radical, en fin… doblé de forma automática a la izquierda por Gral. Artigas, y seguimos la calle hasta la vía, hasta las puertas del CCP, viejo galpón ferroviario devenido en Centro Cultural para la ciudad. Me bajé y me reencuentro con el CCP, con lo curioso que pasó el tren, como cosa de otro tiempo. Muy raro… muy raro.

Al ingresar sentís como un cierto retrogusto a una iglesia, por la propia arquitectura del CCP, y al tener una puerta chica, al ingresar con ese techo tan alto, sentís que es como una construcción que tiene hasta puntos en común con la iglesia de Piria. Pero cuando entré, no había un personaje agonizando y torturado en una cruz. Por suerte no. En su lugar me encontré con una enorme fotografía de Los Estómagos, vivos, tocando, rockeando y destilando todo eso que tanta falta hace. “Bueno bueno, ¡qué bien que viene esto!”, dije para mí.

El CCP estaba diferente. Muy muy lindo por dentro. Con todo un revestimiento de yeso desde el piso a dos metros, que le daba al local un ambiente muy “clean”, de estética limpia y a la vez espacioso y luminoso. La luminaria de un blanco frío toda prendida a pleno, le dio un ambiente impresionante a esa vieja estación y la convirtió en un precioso ámbito para ver una muestra fotográfica. Como todo, muy “celestial”.

Eran las 16:20 aproximadamente y ya había terminado la primera charla que hizo Marcel (Loustau), junto a Fabián “Hueso” Hernández, bajista de Los Estómagos. El CCP estaba casi vacío, a excepción de algunos fieles, perdón, de algunos fanáticos que se quedaron a charlar y a sacarse fotos con “El Hueso”, quien aceptó con la mejor onda.

“¿Ta complicada la presión de la reunión, no?” le mandé a Fabián. Y tuvimos una charla que, la guardo para mí y que… tá, no diré nada más.

Con Marcel nos reencontramos luego de décadas, ya que éramos compañeros de liceo, de diferentes generaciones. En aquellos tiempos de adolescencia, tres años era un abismo y definía muchas cosas, como amistades, círculos y hasta el diálogo. Nos conocíamos pero no habíamos cruzado muchas palabras. Pero veníamos de la misma escuela y liceo y eso nos daba como un pasaporte diplomático para charlar como si nos conociéramos de toda una vida. Nos saludamos con una mezcla de distancia por el no contacto y con cercanía por todo lo que les dije y comenzamos a charlar… a preguntarle cosas de las fotos y con mucho oficio nos invitó a que siguiéramos la charla que iba a ser a las 17:00, con la presencia de Gustavo Parodi, que iba a aportar más al contenido fotográfico y de entorno, que a las piezas unitarias en sí.

Estaba casi todo pronto para comenzar el tour, y al decir de Roberto Hammond, alter ego de Leo Lagos, Dios se hizo presente. Parodi había llegado al CCP y ahora sí, estaba todo pronto para comenzar el viaje por la divina comedia de Los Estómagos.

Éramos una treintena de personas, quizás algunos más, que de forma muy ordenada, generamos un ámbito de escucha propio de una visita guiada a un museo, donde Marcel tomó la dirección del recorrido, y Parodi, entre la gente, iba ampliando la información de la foto o del momento en donde se tomaron las fotografías.

El tour va en sentido horario. Detalle que hace que fluya de forma natural el recorrido y que “va en el sentido del tiempo”, no a nivel fotográfico pero sí para el asistente. Es más una impresión “esotérica” personal, que otra cosa. Ta… sigamos. La primera lámina, que se muestra como casi afuera del inicio del tour, es referida a Estómagos, con información de la banda. Inmediatamente comienza la muestra fotográfica con una serie de cuatro fotografías individuales que muestran a Parodi tocando, como una figura espectral, mirando al suelo, si mal no recuerdo, seguido por los otros tres integrantes que están mirándolo de forma individual. Peluffo, Hernández y Lasso. Me impactó de sobremanera esa disposición y vaya uno a saber si no dice mucho del final de la banda. ¿El inicio de la obra, muestra quizás el final de la banda?

Básicamente la exposición está planteada en las dos paredes “largas” del CCP y según Loustau, son como dos momentos diferentes de la muestra, uno más de sentido profundo y personal, y el segundo con un ambiente más relajado o social.

A lo largo de todo ese tiempo y no tiempo, porque realmente no sé cuánto duró, tuve la fortuna de poder revivir un pasado que he vivido, de forma presencial en algunas cosas y otras por historias de tradición oral y escrita.

Al finalizar, nos sacamos algunas fotos y nos fuimos al centro a tomar un café con algo calentito. Ya eran como las 20 y pico. Cuando estábamos terminando para irnos, en una escena como calcada del mediodía, aparece Marcel y se une a nuestra mesa. Nos quedamos charlando y unificamos el retorno para Montevideo. Cuando nos íbamos a subir al auto, Marcel nos dice: “¿Vamos a ver la muestra de la plaza?”, y claro. Faltaba una parte esencial de esta exposición. Una serie de fotografías que tenían otra vuelta, otro sabor y que complementaban lo visto en el CCP. Hacía frío… invierno afuera e invierno en las fotos. Pero todas tenían el calor de eso que hace que estemos ahí parados contemplando pedacitos de historia de nuestra vida.

No voy a hacer del detalle de las 28 fotos y 2 gigantografías del CCP y las 12 láminas de la plaza porque es quitar la magia a esta exposición que se va a volver a mostrar en un futuro. ¡Tenés que ir a verlas, ambas! Si tenés algo con el rock del Uruguay, no podés no verla con tus amigos y con tu pareja, tus hijos o sobrinos. Es historia reciente de nuestra música y hasta narrada por sus protagonistas. El valor que tiene esto es… incalculable.

Quiero destacar el trabajo de todos los que han hecho posible esto. En lo que respecta a la muestra del CCP, a la muestra que está en la plaza del centro de Pando, que es un anexo obligado para decir, vi la muestra completa.

Detrás de todo esto hay mucho amor, mucho laburo y mucha vida de los que están referidos per se (banda, protagonistas y gestores de todas estas actividades de homenaje), y de todos nosotros.

También quiero decirles que yo no fui al último toque de Los Estómagos, ni fui al primero. Estuve en mi mundo, el cual se cruzó con ellos en Villa Biarritz, en el Teatro de Verano, en Atlántida y Montevideo Rock II, Rock en el Palacio, en el dial de Emisora del Palacio 93.9 FM, pero no muchos más. No soy el que estuvo en todos lados y se jacta de ello. “¡No, qué esperanza!”. Soy uno más, como vos, que quizás te hubiese encantado haber estado en todas pero por razones de la vida y de esos momentos, no te enteraste, o no tenías la guita o estabas en otra cosa y no dio para ir. No te sientas afectado por los que estuvieron en todos lados y dan cátedra de ser lo más “true” del rock uruguayo. No te hace más o menos fan estar en todas. Lo que te hace fan, es que toda esta historia vibre contigo, viva en vos y puedas contársela a los que vienen, para que todo esto, Los Estómagos, el reconocimiento a la obra y esta muestra fotográfica, no sea en vano.

Me hubiese gustado ir el día de la inauguración. Sé que algunos involucrados hicieron todo lo posible para que muchos pudiéramos haber estado. Me consta y a ellos, mil gracias. Y a esos poquitos, muy poquitos en todo sentido, que creen que la historia es de ellos y que pueden administrarla a su pobre criterio, para sacar alguna tajadita circunstancial, les doy las gracias por haber trabajado en la muestra, y por revelarse como son. La historia no les pertenece. La historia de Los Estómagos, es de ellos y de todos quienes la llevamos con nosotros, sea escuchando una canción, recordando algo y haciendo vida todo lo que nos dejaron.

Estoy muy feliz de haber hecho este viaje no previsto y sí soñado a Pando. Mañana, sí voy a ir a pintar el cuarto que está “Fuera de Control”.

“Junto a Gustavo Parodi en… ese lugar donde puede ser en vivo”

 

Muestra fotográfica Los Estómagos

Fotografías y curaduría: Marcel Loustau

CCP Centro Cultural de Pando / Plaza de Pando

Hasta el 24/08/2021

Entrada libre

Se entrega folleto gratuito en el CCP

 

Gabriel Brikman (área 51)

músico / productor / comunicador / gestor cultural

Responsable del proyecto de comunicación Distorsión

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