El sorteo para elegir los servicios de salud donde realizar el Internado de la Licenciatura en Fisioterapia me permitió elegir en primer lugar. Ya lo tenía decidido hacía tiempo, por una cuestión de cercanía, así que cuando el bolillero me nombró, grité: «Instituto Nacional de Oncología», causando risas en el resto de mi generación de estudios. Nadie quería ir ahí, de hecho fui el único fisioterapeuta en marcar tarjeta en dicho centro, lo cual tenía sus ventajas.
Licor de Brompton
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