Ver a El Conde en vivo es un acto que es recomendable repetir. Siempre es una inyección de blues cargada de música, amor y pasión. Ya sólo con eso se transforma en una necesidad a satisfacer periódicamente. Si además le agregamos que el entorno aporta a la propuesta de la banda… bueno, ya estamos del otro lado.
El Conde En El Castillo Idiarte Borda
en








