Javier “Contador” Piquinela: Horror + Diversión = The Moors

Bajista y columna vertebral de la banda The Moors, este minuano está decidido a pasarla bien con su música. ¿Y qué mejor intención para el rock, que nació como diversión? Toda la polenta del Contador sobre el escenario se tradujo en palabras en esta entrevista.

SR: ¿Por qué Contador?

Contador: Desde que era chico, un compañero de trabajo de mi vieja, Rambao, me decía Contador. Después yo me hice muy amigo del hijo, Emilio Rambao, que fue uno de los guitarristas que tuvo The Moors. Él fue el que me hizo conocer su barra de amigos, y me presentaba como el Contador. Luego iba conociendo otra gente por medio de ellos, y llegó el punto en que más gente me conocía como Contador que con mi nombre, y me empecé a presentar yo como Contador (risas).

SR: ¿Tu carrera musical arranca con The Moors o tenés algo antes?

Contador: Mi primera banda fue con Emilio Rambao, se llamaba Rinde 2 Litros, en el 2003. Nunca tocamos en vivo, solamente ensayábamos en el garage de casa. Después tuve una banda de metal que se llamaba Estigmas, en Minas, donde toqué hasta el 2006. Cuando se disuelve, yo me vengo a tocar acá (Montevideo) en la banda de metalcore Sentencia. Esa banda fue la que me abrió la cabeza. Estuve hasta el 2008, y ahí fue que armé The Moors. En el ínterin también toqué en una banda que se llamaba Los Ases.

SR: Nombraste bastante bandas de metal. ¿Cómo llegás al horror punk?

Contador: Un show de Sentencia eran entre 6 y 8 canciones. Y un show con The Moors son entre 17 y 25 (risas). A mí me gusta el metal, pero para tocar me gusta más el punk rock. Primero porque no sé tocar el bajo (risas), entonces para tocar me queda más divertido el punk, y siempre me gustó el estilo de los Misfits, el horror punk.

SR: Te nace naturalmente.

Contador: Sí, es parte del día. Siempre que me llaman para algún lugar, o para hacer una nota, en mi cabeza se me hace una película de terror: “pah, ¿y si es un asesino?” (risas). Aparte de vivir con eso, me gustó enfocarlo con el mismo concepto que los Misfits.

SR: ¿Y cómo te parece que se inserta ese estilo en el panorama local?

Contador: Creo que muy poco. Siempre lo tuve claro. Yo siempre jodo que hacemos un estilo de mierda. En otros países hay toda una movida del horror punk. Siempre es muy chiquita pero es muy fuerte.

SR: ¿Están solos uds. con esta propuesta?

Contador: Creo que sí, no hay otras bandas que se consideren horror punk. No hay una movida. Tenemos un grupo muy cercano a nosotros, que se ha ido armando y que va generalmente a todos los shows, y siempre aparecen algunos más que les gusta.

SR: También les puede jugar a favor la singularidad de la propuesta si son los únicos en ese estilo.

Contador: Sí. Capaz que el fan de los Misfits encuentra los parecidos en nosotros, y por un lado puede ser una ventaja, pero es más difícil llegar a ellos. Tocando con otras bandas nos conoce otro público, y esa es nuestra manera de poder ir juntando gente al ejército marciano (risas).

SR: No hay tantas bandas a nivel local que planteen una propuesta divertida sobre el escenario.

Contador: Para mí el espíritu es ése. Nuestras canciones no hablan ni de política, ni de sociedad, ni de crítica; son pequeñas historias de terror en una canción. Y el terror tiene dos funciones, asustar y divertir. Nosotros hemos podido asustar a niños con nuestras canciones (risas). De grande no te asustás, te divertís. Con ese objetivo escribimos las canciones, damos el show y actuamos en la vida.

SR: Quizás es un poco arriesgado, porque no siempre se aceptan bien las propuestas de diversión que nacen en el rock nacional.

Javier: No solamente la banda, mi vida la enfoco con eso. Elijo el lugar donde trabajar, porque tiene que ser un lugar donde yo pueda trabajar, pero que también pueda divertirme. Elijo con quién juntarme porque quiero tener charlas serias, pero también quiero divertirme. Mi objetivo es pasar cada minuto de mi vida contento.

SR: ¿Siempre tocaste el bajo? ¿Por qué elegiste ese instrumento?

Contador: En mi primer banda, Rambao era el bajista y yo el guitarrista, y él fue el que me dijo “Contador, vos no podés tocar la guitarra, tocá el bajo” Y yo le dije “¿para qué precisamos un bajo en una banda?” “Porque sí, porque se precisa” Y ahí agarré el bajo. No fue que lo elegí, era lo que podía tocar. Después en Los Ases toqué la guitarra base. Pero terminé en el bajo por eso y porque obviamente me gustó.

SR: El bajo te eligió a vos.

Contador: Puede ser, sí.

SR: Contame la historia del grupo. Son 10 años, pasaron un montón de cosas.

Contador: Una cosa que tenía clara era que quería que The Moors primero sacara un disco y después salir a tocar. Porque yo quería tocar y tener algo para que la gente se lleve. A mí me pasaba que iba a ver una banda que estaba buenísima, y si no te llevás nada, a los 15 días no te acordás del nombre. Entonces empezamos en el 2008 a ensayar, escribimos todas las canciones, grabamos el primer disco, y en el 2009 empezamos a tocar. Tocamos solamente una vez en el 2008, más en privado en mi casa, pero en el 2009 ya tocamos en Montevideo por primera vez. Por la formación ha pasado mucha gente, lamentablemente, pero también tiene cosas buenas. La idea es que no nos frene. Mi idea es que el que esté lo sienta propio, que quiera estar y se divierta.

SR: ¿Sos el único miembro permanente desde el principio al fin?

Contador: Sí. Hoy por hoy, el miembro más viejo que hay es Fede en la batería, que entró en el 2015.

SR: Imagino que a lo largo de los 10 años tendrás la sensación de que han ido creciendo. ¿Es una línea recta que asciende o ha habido mesetas?

Contador: Del 2012 al 2015 fue casi una meseta. En el 2012 tuvimos un cambio de baterista y Leo estaba en una banda. En el 2015 entra Fede Fromhell, vuelven Leo Hueco y Marcelo Intruso, y ahí empezamos a hacer cosas que estaban muy buenas. A partir del 2015 empezó a funcionar más agilizada la banda. Ahora están Germán en la voz y Sabra en la guitarra. Venimos tocando mucho, sacamos el disco Servicios Fúnebres.

SR: En esta última etapa han tenido más regularidad en las presentaciones.

Contador: Sí. Hubo un integrante anterior, entre el 2012 y 2015, que no quería tocar en Montevideo. Yo creo que el lugar para tocar es acá, en Minas se puede tocar poco.

SR: Han sido teloneros de bandas importantes.

Contador: Eso está bueno por la experiencia. Hemos tocado con bandas grandes que nos gustan y otras que yo no conocía, y todos te dejan algo. A nivel banda, sirven para hacerte conocer.

SR: ¿Y cuál de los show que telonearon los marcó?

Contador: Fue con Los Violadores, pero no fue por Los Violadores, fue porque ese día estábamos los cuatro aceitaditos. Fue un buen show. A mí me pasó que cuando llegamos a la última canción, no podía creer que ya habíamos terminado de tocar. También con Motosierra, las dos veces, lo redisfrutamos. Y después, tocando con Richie (Ramone), que se generó una gran amistad con él que se mantiene hasta ahora.

SR: 10 años es mucho tiempo para una banda. ¿Hay algún secreto para la permanencia?

Contador: No. Yo creo que no hay que olvidarse del objetivo, que tiene que ser siempre divertirte, pasarla bien y hacer las cosas que te gustan. Si vos perdés ese norte y querés fama, llenar estadios y querés plata, te vas a frustrar enseguida. Yo he conocido a casi todos mis amigos gracias a la banda, además de gente que aprecio y admiro. Para mí ése es el objetivo principal. Todo el resto que te da la banda, es todo yapa, todo beneficios de eso que disfrutás. Cuando llegamos de la gira de Brasil y Chile, al otro día me fui a trabajar a Young, y en un momento me dicen “te volviste forrado de la gira”. Yo dije “no, volví pelado”. “¿Me vas a decir que no cobrás?” “Vos cuando vas a la playa en verano ¿cobrás o volvés pelado?” (risas). Mi salida a tocar es tu ida a la playa o tu ida a cazar. Es lo que yo disfruto y son mis vacaciones.

SR: Contame un poco todo lo que implicó el festejo de los 10 años.

Contador: El año pasado hicimos la gira de Servicios Fúnebres, donde tocamos como 20 veces, que fue la que nos llevó a Brasil y Argentina y a gran parte de los Departamentos de Uruguay. Y este año la excusa eran los 10 años. La idea era que el primer show ya fuera el festejo de los 10 años. En ese interín se da que Marcos (Carpani), el dueño de The Clash, me invita a producir la fecha de Duncan (Reid) con él, y metimos esa, que estuvo buenísima, con entradas agotadas. Ya veníamos viendo dónde hacer la fecha de los 10 años en un lugar que no nos quedara muy grande, y Bluzz era el lugar que nos tentaba. Y hablando con Richie, resulta que en mayo iba a estar de gira, y se ofreció para hacer un show acá. Él vino a tocar con nosotros casi a pérdidas. Incluso fue gracioso, porque él se vino dos días antes, y me pregunta cómo iba a ser el orden de bandas. Le digo “Los Wezos, nosotros y vos”. Y me dice “si el show es tuyo, vos tenés que cerrar” (risas). Eso fue bueno, porque él venía con esa cabeza de que la gente nos iba a ver a nosotros. Pudimos concretarlo gracias a él, a Mauro Correa y la gente de Bluzz, que nos dieron una mano terrible. Ese fue el día del festejo, en mayo que es cuando se cumplen los 10 años.

SR: Después siguieron los festejos.

Contador: Tocamos bastante por acá, con Motosierra en Minas. Después nos fuimos a Brasil, hicimos cuatro shows allá y dos shows en Chile.

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SR: ¿Cuándo fue la primera vez que salieron del país?

Contador: Fue en el 2010, tocamos en julio y en octubre en Argentina. Después no volvimos más hasta el año pasado.

SR: ¿Y qué tal esas experiencias afuera?

Contador: Para mí salir es brutal. La primera vez que me subí a un micro en que me llevaban a tocar, yo iba llorando de la emoción. La gente afuera se acerca, te habla, es otra cosa. Acá todos nos conocemos, entonces eso no pasa.

SR: Tienen 10 discos editados en 10 años.

Contador: Sí, sacamos mucha cosa. En realidad discos LP son tres: La Invasión Comienza, Ejército Marciano y Servicios Fúnebres. Después sacamos EPs temáticos: uno de zombies, uno de robots y uno de control mental. Y después, durante cuatro años, sacamos singles de Navidad, que también eran EPs: en el 2010 You Better Watch Out, 2011 All I Want For Christmas, 2012 Seems Like no Christmas This Year, y en 2013 Surviving Christmas. Este año empezamos a grabar otro EP temático que se convirtió en un disco.

SR: ¿Cómo se proyectan para los próximos años?

Contador: Cuando empecé a tocar, me di cuenta que el hecho de tener el pelo largo y llenar estadios era una fantasía. Entonces pasé a tener otros objetivos, que eran poder tocar en vivo, divertirme y que la gente nos conozca, pueda vernos y se divierta. Eso ya lo logré. Nunca me replanteé qué es lo siguiente que quiero, entonces me quedé con eso, llegué al tope. Todo el resto que ha venido, es todo yapa, es todo extra, todo me sorprende y está buenísimo. Y de acá en adelante, el objetivo es el mismo: seguir grabando y tocando, quizás poder volver a los países que ya fuimos o tocar en más países. Hemos tocado en 10 Departamentos de Uruguay, quizás tocar en los 9 que nos faltan. Pero no hay un proyecto de trabajo. Todo lo que venga es bienvenido. Un amigo me dijo que las bandas en Uruguay tienen el quiebre a los 15 años. Y si a los 15 no pasa nada, no me molesta porque ya logré lo que quería. Y creo que el resto de la banda tiene esa misma idea. Si se crece, bienvenido. Si se mantiene, genial. Y si empezamos a bajar, nos plantearemos porqué nos está pasando eso. La idea es mantenernos en eso. Estamos contentos.

Ariel Scarpa

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