Los domingos de feria no podés dejar de visitar la librería más distinguida de Tristán Narvaja. Si traspasás su puerta arcada, seguramente, encontrarás a Marcelo Marchese y Juan Casanova detrás del mostrador, escuchando a Nick Drake. Esa particular música sumado al lucernario, espejos, enredaderas, máscaras, primeras ediciones y demás antigüedades, hacen de Babilonia Libros un lugar único en la ciudad. Los turistas y sus celulares lo tienen bien claro.

Ciudad Orsai nos presenta su disco debut este año: un EP que trae cinco canciones y que es una muy buena carta de presentación de la banda, marcando desde este mismo inicio discográfico que enarbolan una propuesta diferente en el universo local del punk rock. Un muy buen y equilibrado conjunto de temas, donde las partes intervinientes conjugadas con precisos y medidos arreglos, arrojan un excelente resultado.

Esta rockanrolera banda nacional viene a presentar su nuevo disco. Con un nuevo empuje dado por su famoso rayo bergamotizador, esgrimen su tercer disco Háganlon Por El Rock y se largan a tocarlo en Clash City Rockers el próximo 17 de junio junto a la banda Insectas. Mucho humor en esta propuesta con rock de verdad, como es habitual, sabiendo rockear como se debe. Charlamos con Chuck y con Bruno para que nos actualicen la información de Los Bergamotas Superdulces en una charla que tuvo, como es habitual, un montón de humor.

La historia del rock está decididamente emparentada con ciertas figuras cuyas idolatrías generadas las han puesto en un lugar cuasi mesiánico y a la vez de mártir, cuyos lazos con las masas han sido en algunos casos tan fuertes que las mismas resultaron imposibles de sustituir y esa es, de alguna forma, una causa del fenómeno anteriormente descrito, aunque suene contradictorio. Esa concepción romántica de aferrarse a algo, ya sea una persona o a una idea que ya no existe materialmente, lleva a ese conservadurismo del que se hacía mención, pero también al afán de generar mártires embanderados en la causa del rock y que de algún modo para el imaginario colectivo, murieron por ella. ¿Y qué cosa más conmovedora y honesta puede existir que morir por una causa que a uno le es propia?

Corría abril de 1990 y en la Sólo Rock número 34 publicábamos una doble entrevista para nuestra sección “Entre…”, cuya intención era ahondar en algunos músicos y sus instrumentos. Para el reportaje que reproduciremos en esta oportunidad, nos inclinábamos por los instrumentos de viento que en algún momento habían pasado o estaban presentes en la Incandescente Blues Band. Eduardo “Pato” Acevedo, de larga y prolífica carrera hasta la actualidad, y Alain Graña fueron los candidatos, y esto fue lo que resultó de la charla.

En abril de este año se lanzó un tributo a la banda No Use For A Name. Las bandas participantes son de Latinoamérica y de España, y la consigna fue hacer el tributo en español. Quien participó por Uruguay fue Insolo, proyecto de punk acústico de Nacho Pereyra, ex integrante de las bandas Nada Que Hacer y Artista Desconocido. Su contribución al homenaje fue la canción “Let it slide”, en una sentida versión que cierra el disco. Compartimos la información y la música.

Largos debates y acaloradas discusiones se vienen produciendo desde un tiempo a esta parte sobre todo desde el ámbito musical en torno a una pregunta que resulta cada vez más recurrente y más difícil de esquivar, incluso hasta para el más visceral de los negacionistas, y es referida a si el rock ha muerto o está en vías de inexorable extinción… Sin ánimo de encontrar una verdad absoluta ni definitiva al tema, este artículo pretende, por el contrario, arrojar luz y profundizar desde el análisis como herramienta, las posibles aristas que el tópico presenta, ya que posiblemente no exista esa respuesta definitiva que clausure la discusión, pues se trata de una situación multicausal, de factores múltiples cuyo análisis despertará probablemente más interrogantes que certezas, pero al menos se intentará humildemente abrir un poco el espectro en donde es preciso visualizar que la clave se halla en entender qué está sucediendo para que el rock esté en esta suerte de condición disminuida, más que predecir su futuro o fecha de caducidad.