Una excelente edición de Catalina Records, como nos tiene acostumbrados. Su catálogo se compone de perlas muy preciadas, material seleccionado con cuidado por Leo Peirano para disfrute de todos nosotros. Y Manual De Combate no es la excepción. Un disco que, en lo personal, me sorprende gratamente y que desde ya, los estoy invitando a repasar.

Los ochenta se iban terminando y el viejo local de El Cid en el que empezó todo este rollo demencial (hacía ya como 8 años), avisaba que había que mudarse con la música a otra parte. Los dueños del local lo querían para instalar su joyería, así que salí a buscar un nuevo sitio donde trasladar ese pequeño universo que se había generado en torno a unos vinilos y a los locos que respirábamos de esas emanaciones sonoras, y a mí que estaba tratando de enderezar mi economía familiar con un proyecto que cualquier persona equilibrada hubiera desechado al toque. Lo que empezó en una feria de los sábados, con un caja llena de lps para zafar del desempleo y llevar un poco de aliento a casa, fue mutando en un emprendimiento que envolvió mis días en una aventura de vida y pasión por los discos que se derramó sobre las siguientes dos décadas.

Hace una semana, en La Tertulia del Rock se discutía si el Rock está vivo o muerto; con sólidos argumentos para ambos posicionamientos, he de admitir. Creo eso sí, que como toda expresión cultural, mientras exista un solo artista vivo que se dedique a ese género, y mientras exista un solo espectador interesado, ese género artístico no debe considerarse como muerto. Y que yo sepa, el rock tiene más de un artista y más de un espectador. ¿Menos que en 1969? Ciertamente; pero muchos más que uno.

Este 2021 tiene similitudes con un tormentoso huracán el cual a su paso va arrasando con todo aquello que se le pone enfrente, aunque existen algunos pocos casos en los que estoicos se mantienen a pesar de las fuertes vicisitudes. Tal es el caso de nuestro viejo amigo Al Jourgensen, fundador y único miembro original de la banda norteamericana de metal industrial, Ministry. Muchas cosas pasaron por delante de este monstruo, pero supo reponerse y volver a dar batalla.

El comienzo se da en el año 2015 en el barrio Estación (Minas, Lavalleja), en la zona de las 5 esquinas, Ángel Urtiaga (voz y guitarra) y Daniel Facelli (primer baterista de la banda) preparaban el sonido para hoy actualmente dar vida a Desecho Nuclear.

Retroportaje es la serie de artículos que se focaliza en entrevistas actuales a bandas disueltas que marcaron un mojón en nuestro rock. La idea es reunir a algunos integrantes de esas bandas y mirar hacia el pasado, pero también con una visión de presente y futuro. Para esta oportunidad reporteamos a La Celda, representada para la oportunidad por Daniel Mendoza (radicado en Las Canarias, España) y Mario Santamarta.