Creatividad. Esa sería la palabra. Porque dentro de las limitaciones que un estilo determinado puede llegar a comprometer musicalmente a una banda, Antibanda se luce haciéndonos llegar de múltiples formas un mensaje contundente a lo largo de su discografía. Y Revuelta Latina no es la excepción, sino todo lo contrario. Un derroche de ideas puestas al servicio de un mensaje que llega fuerte y claro.

Siento que sería un atrevimiento de mi parte comentar un disco del tamaño de esta recopilación llevada a cabo por Rodolfo Fuentes y Enrique Pereyra. Una exquisita selección de un período que sufrió un inmerecido olvido sepultado bajo las botas negras de la dictadura. Una colección de bandas y canciones realizada con extremo cuidado y cariño por gente conocedora de lo que hacía. Este artículo no analiza el contenido del disco, está orientado a rescatar algunos detalles mediante una entrevista a Rodolfo Fuentes, brindar un link para su escucha, y suministrar imágenes del impecable librillo que acompañó la edición original de 1987. No dejen de leer y escuchar lo que brindamos a continuación.

El primer y único disco de ADN fue uno de los más esperados en el año en que fue editado. La banda tenía su peso en el ambiente rockero nacional y la demora en editarse provocó cierta ansiedad en el público. Pero la espera valió la pena desde el momento en que lo que recibimos fue algo único, que no tenía igual y que hasta el momento no ha sido igualado en su propuesta como trabajo discográfico integral.

Fulero se edita rápidamente por Me Echó La Burra, producto de unos cuantos ensayos, de unos pocos toques y de la pandemia. Tan urgido como la propuesta punk de la banda, nos trae los más característicos y arraigados sonidos del estilo, representados por las bandas españolas de la década de los ’80, y reproducidos en este disco, pero con el inevitable sonido, toque y garra nacionales.

Tiempos es el nombre del primer disco de Rojo Tres. Precedido por el EP La Señal lanzado poco antes, Tiempos se presenta como un disco con un sonido rockero compacto. Esta gente tiene claro hacia dónde va y sabe cómo llegar, llevándonos a todos en un disfrutable viaje lleno de guitarras distorsionadas, canciones coreadas y una base firme, imperturbable.

Tremendo disco de De La Nada. Ya la portada nos anuncia que el contenido será ardiente. Y efectivamente lo es, musical y letrísticamente. Con un título extraído de la letra de nuestro himno, el disco se perpetúa como una declaración de principios atrás de otra. Los conceptos van saliendo disparados estrofa a estrofa, tema tras tema, componiendo una obra contundente. Es casi imposible extraer frases, porque habría que transcribir los textos por completo.