¡La Pregunta!: Si El Rock Tiene Una Misión, ¿Cuál Es?

En esta sección que dimos en llamar ¡La pregunta! buscamos la opinión de gente del ambiente sobre determinada cuestión planteada a través de una pregunta. Sus respuestas, hilvanadas por un artículo sobre el tema, se reproducen a continuación. Para esta oportunidad, la pregunta fue: Si El Rock Tiene Una Misión, ¿Cuál Es? Nos dieron sus opiniones Daniel Figares (periodista), Fernando Santullo (Peyote Asesino), Leroy Machado (Silverados, Motosierra, Max Capote y Los Peligros de la Mala Conducta), Ismael Vaucher (Invasores, Ultravejez, Contrabando Emocional, Buitres), Leonardo Borges (El Asilo De La Bestia, escritor) y Rodrigo Turell (Black Smoke).

Entrando directamente en el tema que nos ocupa hoy, personalmente no creo que el rock tenga una única misión al estilo de una bandera que defender. Sería alienante y lo encorsetaría en una postura que no le hubiera permitido evolucionar como lo hizo. Lo que sí creo es que el rock tiene una actitud, que es la de provocar, y quizás pueda tomarse como una misión aunque no en el sentido que el diccionario le da a esa palabra: “poder, facultad que se da a alguien de ir a desempeñar algún cometido”. Nadie le dio nada al rock, el rock mismo lo gestionó y lo gestiona.

¿Provocar qué? se podrá plantear. Bueno, diferentes cosas, tantas como vertientes ha tenido el rock. Provocar diversión, baile, denuncia, humor, admiración a su poesía o virtuosismo, incitación al viaje, a la experiencia, a pensar. Por supuesto que no es todo, pero con sólo citar esas palabras, ya es bastante.

Si el rock es actitud (algo de lo que no me cabe la menor duda), esa actitud es la provocación a reaccionar, ya sea con una risa o con un pogo, coreando canciones o elevándonos con su interpretación.

Para esta oportunidad planteamos la pregunta con una frase en condicional, dando lugar de esta manera a que se pudiera fundamentar más cómodamente si se consideraba que el rock no tiene una misión. De todas formas, siempre respetamos la total libertad de quienes se toman el trabajo de responder, y en esta ocasión no iba a ser diferente.


Daniel Figares

Siendo rigurosos, digamos que hay consenso en proclamar que los próceres del Rock and Roll han sido Chuck Berry, Little Richard y Elvis Presley. Y que el Rock -después sus subgéneros, fusiones y variantes- tiene su origen a mediados de la década de 1950. Hay consenso. ¿Y cómo nació el Rock? Como una fuerza a contracorriente que sobrevino a cortar, romper, quebrar, alterar todo lo ya existente. Puede decirse que el Rock es A-normal por naturaleza. Y AUTÉNTICO. La autenticidad es el sello del Rock. Algunos creen que el Rock morirá porque pronto estarán muertas muchas de sus leyendas. Es cierto que Bob Dylan, Paul McCartney, Carole King, Brian Wilson, Mick Jagger y Keith Richards, Joni Mitchell, Paul Simon y Art Garfunkel, Jimmy Page y Robert Plant, Ray Davies, Roger Daltrey y Pete Townshend, Roger Waters y David Gilmour, Rod Stewart, Eric Clapton, Debbie Harry, Neil Young, Van Morrison, Bryan Ferry, Elton John, Don Henley, James Taylor, Jackson Browne, Billy Joel, Brian Johnson, John Fogerty, Ian Gillan y Roger Glover, Iggy Pop, Bruce Springsteen y un largo etcétera, tienen alrededor de 80 años de edad (algunos algo menos, otros algo más)… ¿y qué? ¿Se inventó la rueda y nada más salió del redondel? (Olvidan que la música es en sí misma un lenguaje; o que hace poco un escritor de canciones como Bob Dylan se ganó el premio Nobel de Literatura). La fortaleza de la cadena está en el eslabón. El Rock ha de seguir. Continuar siendo. El Rock es la misión.

 

Fernando Santullo

La pregunta presenta varios problemas. El primero es que para saber si tiene una misión o no, hay que definir qué se entiende por rock. Yo por lo menos lo asocio a una mezcla de música, actitud contestataria y cierta rebeldía creativa en su origen. Pero todo eso fue cambiando con el tiempo y bajo la etiqueta rock se empezó a meter mucha cosa que no respondía exactamente a esa idea original. Es decir, el propio concepto de rock me resulta esquivo. Ahora, respecto a la misión, eso me parece ponerle demasiado peso encima a lo que, en el mejor de los casos, es una expresión artística más. Una que en momentos ha sido muy masiva, muy importante para la vida de muchos, pero siempre una expresión artística. La idea de que el arte tenga o deba tener una misión mas allá de lo que expresa, me resulta un poco impostada, exterior al mismo hecho artístico. Por supuesto, habrá quien quiera tener una misión y usar el rock para exponerla. Pero no creo que eso sea algo inherente al rock. O a cualquier otra experiencia artística. En todo caso, si el arte en general y el rock en particular tienen una misión, será la de conmover y remover, cuestionar e interpelar artísticamente a la gente. Pero eso, obviamente, no depende de las intenciones sino de los resultados.

 

Leroy Machado

Desde mi forma de ver, el objetivo es que sea genuino, sincero y entrañable entre cuatro paredes, ante todo. Si se da de esa manera, difundirlo y comercializarlo me parece benevolente y seguramente te deje una linda sensación en el pecho.

 

 

 

Ismael Vaucher

Como cada ser existencial y pensante tiene una esencia diferente al otro, por ende cada uno tiene procesos, fines y cometidos particulares en cada acción y creación. Si bien pueden haber similitudes compartidas en cuanto a un alcance o proyección en una idea o varias ideas que se vayan tejiendo en el camino de la experimentación y creación o que pueda ser algo planificado de ante mano (volviendo a la idea inicial de que cada ser más o menos, crea y proyecta por diferentes motivos y de diferentes procederes), diría que para unos su inspiración y proyección (en este caso, Rock) de una creación musical, o musical y letrística, tendrá un cometido de «misión» con su música y letras mensajes. Para otros no tanto apostando a que su música y letra proyecte algo de planteo existencial y algo de diversión, y para otros no, apostando a lo que llamamos «no pensar y sólo divertirnos». De ahí en más, un creador musical en este caso -que todos lo somos pero con diferentes modos y alcances- si comienza a atraer a otros seres-oyentes cada vez más, podría decirse que, con su mensaje -musical y letrístico- y con la inspiración hacia otros músicos creadores, podrían comenzar a edificar cierta columna vertebral que, dependiendo de sus letras, poesías o mensajes, podrían estar proyectando el cometido de una «misión» para muchos oyentes inspirados y emocionados con mensajes de todas esas canciones (con letras o sólo musical).

Conclusión: Por lo que sabemos, lo vivimos y nos han contado, el rock nace como un grito de libertad, jóvenes hartos de tanta opresión familiar y social estructural de injusticias cotidianas o más profundas y perdurables como la esclavitud en décadas pasadas, grito de libertad hacia un grupo de «dictadores anónimos» que, seducidos por un sistema agresor para mantener cierto «orden» extremo, a su manera impusieron con el tiempo en vastas zonas. Desde ese inicio, y un punto de vista amplio (sin caer en todos los subgéneros y cada grupo con su mensaje) podría decir sin dudas que inconscientemente la corriente del Rock nace bajo el grito de libertad donde, en un buen porcentaje de cultores, llevaron y siguen llevando el estandarte de una misión, la de contagiar lógica, razón y fuerza para contrarrestar y vencer los miedos impuestos por esos «anónimos» opresores de siempre.

 

Leonardo Borges

Es una pregunta bastante profunda que da para pensar mucho en lo que tiene que ver con cuál es la misión de todos los géneros musicales. El rock, particularmente, es lo que nos gusta, nos une, nos reúne, pero en realidad no creo que existan géneros buenos o géneros malos; creo que existen músicos buenos y músicos malos. Ahí, de alguna manera, estaría la diferencia, más allá de que a uno le gustan algunas cosas y otras no le gustan; eso es una cosa personal y particular. Te puede gustar o no la cumbia uruguaya, por ejemplo, la plena, lo que sea, pero es innegable que los grupos históricos de plena o de cumbia uruguaya tienen una instrumentación y arreglos de voces importantes. Puede no gustarte pero hay una aceptación ahí, desde el punto de vista técnico. O ni que hablar de la cumbia colombiana, de la salsa o el merengue, géneros que personalmente no me agradan pero respeto cuando se hacen con seriedad. Y ahí está el punto, me parece, con respecto a cuál es la misión. El rock, básicamente como cualquier género musical, ha sido vaciado de contenido. O sea, todos los géneros en algún punto, han sido vaciados de contenido por la mercantilización. La industria necesita cosas simples, fácilmente digeribles para poder venderlas en masa. Esto le pasó al rock en algún momento, que se vació de contenido y se convirtió en un producto como cualquier otro. Tal vez un producto un poquito más refinado pero un producto al fin, porque ahí está el punto de la misión: cuando generamos un producto musical (no temamos a la palabra producto) y lo hacemos partiendo de la base de la inspiración, de alguna manera, una misión es dar cualquier tipo de mensaje, sacar afuera un sentimiento, etc., eso es arte. Pero cuando lo hacés partiendo de la base de la venta, de la mercantilización, cuando lo hacés con una misión directa de vender, ahí deja de ser arte.

Por tanto, la misión del rock, que es una música que hoy día no está mercantilizada porque obviamente ya lo fue y dejó de serlo (hoy en día hay otros géneros musicales que están en el top de lo que tiene que ver con mercantilización) el rock tiene como misión, justamente, tratar de sacar afuera esa idea del arte. ¿Cuál es la misión? La misión es dar un mensaje, es decir cosas, denunciar, cualquier estilo que sea. Digo denunciar porque el punk es de denuncia, o de alguna manera, contar historias como lo hace el heavy metal. Creo que ahí está el punto, desembarazarse un poco de esa idea de la mercantilización de la música. Creo que todos los géneros lo pueden hacer, todos. Si particularmente estamos hablando del rock, la misión es poner sobre la mesa y demostrar que se puede hacer música no con la misión de vender per sé sino a través de un ejercicio artístico, de inspiración, y que después venda; esa es la gran diferencia. A veces hay bandas a las que no les perdonan el éxito, y el éxito es otra cosa. El éxito no es un fin en sí mismo, el éxito es, de alguna manera, algo que se da cuando se hacen las cosas bien y cuando se tiene suerte, obviamente como todo en la vida. Pero cuando hacés las cosas desde ese lugar, de esa misión de contar algo, ese concepto de inspiración, artístico, y después se vende, eso está buenísimo. El punto es cuando lo hacés pensando en la moneda. Eso es en lo que, de alguna manera, se ha convertido la música y casi todo, porque en realidad vivimos en un mundo capitalista y el capitalismo es como el enemigo principal del arte en ese sentido cuando se mercantiliza todo. Lo mismo pasa con la pintura, la poesía o todo lo que tenga que ver con una obra artística. Es ésa la misión, recordarle a la industria musical que se puede hacer una obra inspirada, con mensaje, buena instrumentación, y al mismo tiempo, vender. Obvio, no vas a vender como Bad Bunny, seguramente, pero uno no quiere estar de ese lado, por lo menos yo no quiero estar de ese lado. Respeto todas las manifestaciones artísticas, pero prefiero no estar de ese lado. Que cada uno se desarrolle como pueda.

 

Rodrigo Turell

Salvarnos la vida una y otra vez. Yo pienso que el arte en general tiene esa misión. La música, el cine, la poesía, la pintura, la literatura. Siempre acudimos al arte cuando estamos atravesando por algo. Cuando estamos bien o estamos mal, cuando necesitamos llorar o queremos festejar.  Me cuesta imaginarme un mundo sin arte y me cuesta imaginarme otra cosa que cumpla tan bien con esa misión. No existe. Estamos tristes y por alguna extraña razón ponemos un tema que acompañe ese sentimiento. Y nos pasa también cuando estamos felices, combativos o simplemente queremos distraernos. El arte está ahí. A algunas personas los acompaña más la poesía, el cine o un buen libro. En mí, el que cumple esa misión es el rock. Me acompaña y me salva la vida una y otra vez.


Como es habitual, jugosas respuestas para compartir e intercambiar conceptos.

Ariel Scarpa