La Sangre De Verónika – Breves Días En La Nación Bastarda (2021)

El presente trabajo es el último de la histórica banda punk nacional, y es el primero en ser grabado luego de la partida de su guitarrista original, Fabián Vázquez. A esta altura de la trayectoria de La Sangre, se intuye con certeza que cualquier grabación que presente, viene impregnada del sello y del halo de la banda, lo que indudablemente la sitúa en un lugar especial. Pero por otro lado, cada edición reafirma este concepto transformando esos discos en piezas de calidad y de impacto en nuestro rock nacional.

Breves Días En La Nación Bastarda no es la excepción (¿por qué debería serlo?). Es un disco que nos presenta cierta faceta renovada de la banda, sin perder la esencia. Con una serie de importantes colaboraciones y con una reformulación en sus filas, La Sangre nos trae un trabajo importante, efectivo, que integra la discografía con dignidad y de forma destacada.

Los responsables del este último jalón son Andrés Burgueño (compositor, voz y guitarra rítmica), Hugo Gutiérrez (batería y textos), Ismael Cuevas (primera guitarra y arreglos), Alejandro Burgueño (bajo y coros) y Pablo Rodríguez (guitarra y coros). Participaron también Andrés Valdenegro (manager), Eduardo Eirin (sonidista), Alejandro Martínez  (stage) y Nicolás Barzelli (stage). Destacados músicos invitados hicieron su aporte, los cuales iluminan distintos momentos del disco. Ellos fueron Fernando Madina, Federico Pereda, Garo Arakelián, Tabaré Rivero, Leonardo Coppola, Sergio Kalaña, Leonardo Carlini, Kairo Herrera, Frankie Lampariello, Bruno Rollandi, Tom Fernández y Aureliano Folle.

Todos los temas fueron compuestos por Andrés Burgueño con textos de Hugo Gutiérrez, excepto “Nunca pasarán”, compuesto por Ismael Cuevas y Andrés Valdenegro y “Entre tinieblas”, compuesto por Pablo Rodríguez con letra de Hugo Gutiérrez. La banda dedica este disco a la memoria de Renzo Teflón (QEPD). La producción ejecutiva estuvo a cargo de Andrés Valdenegro. Fue grabado en «La casa de Valde» entre febrero y noviembre de 2021, y mezclado y masterizado por Bruno Rollandi y Andrés Valdenegro en Estudio 2112. El sello es Sondor. Las canciones que integran el disco son las siguientes:

A pesar de (o con el beneficio de) los cambios que refleja Breves Días En La Nación Bastarda, las canciones son indudablemente de La Sangre. Es ésa la banda que suena y son sus particulares y geniales letras las que disparan sus habituales dardos. No hay lugar a confusión.

“Nueve once” arranca con todo, siendo uno de los temas más potentes en todos sentidos, seguido de “Menguante”, que se presenta con una melodía más calma. El tercer lugar lo ocupa “La máquina de los deseos”, una de esas canciones que queda incorporada de una, con arreglos destacados y un coro bien colocado. Sigue “Huellas”, con lograda introducción de guitarra, que luego repite y que cierra, donde vuelve a destacar sobre una muy buena composición. “Villa Soledad” suma a lo aportado por el tema anterior, mientras que “Nunca pasarán” vuelve a la furia con muy buen despliegue instrumental en una letra dura y directa. “Mejor suerte” sufre el reto de continuar y sale airosa, apoyada en andas de una guitarra que marca la ruta y a la cual le sigue y acompaña el resto de la banda, invitado incluido.

“Píldoras & satélites” comienza diferente y marca una línea muy lograda. “Rata de ciudad” cuenta con todos los elementos para erigirse en otro punto destacado del disco: desde la insinuación de la guitarra acústica española, pasando por la interpretación, la música toda, la tonada, la letra y todos los etcéteras. Excelente. Y “Punk bank” no se queda nada atrás, transformándose en otro imperdible, muy completo, con potencial de éxito. Para el cierre, la canción elegida es “Entre tinieblas”. Al respecto, la banda comentó en su Facebook: “El último tema del disco es un coqueteo con un tema clásico del repertorio de Libertad Condicional (embrión de LSDVK). Hugo Gutiérrez, con 17 años, escribió el texto de “Entre tinieblas”, en esta versión se destaca el gran dueto vocal entre Pablo Rodríguez (ex Libertad Condicional) y Andrés Burgueño, sumado a unas tumbadoras que rinden tributo a Chichito Cabral, responsable de la inclusión del bongó en el inicio de “Sympathy for the devil” de los Rolling Stones…”. “Una vez más, una canción resurge de las cenizas del under vernáculo ochentoso”. Más allá de estos acertados comentarios, estamos frente a una canción que, de alguna manera, es la perfecta para el cierre del disco por la calidad de la misma y por el clima que crea.

Un disco muy destacado, en el que se nota el trabajo y la dedicación brindada por todos los que participaron. Excelentes canciones, potentes, musical y letrísticamente, con gancho, y de las cuales seguramente se desprenderán nuevos clásicos que pasarán a formar parte del mejor repertorio de La Sangre.

Ariel Scarpa