Juan Faccini – El Conde del Blues

En el panorama del rock local de las últimas décadas, el nombre que siempre surge cuando se habla de blues es el de Juan Faccini. Un muy querido personaje de la escena nacional, que a sus 67 años sigue aportando desde su lugar con sus creaciones. Fundador y columna vertebral del grupo El Conde, ha quedado definitiva y merecidamente asociado al blues. Luego de un traspié en su salud, Juan nos vuelve a poner a El Conde sobre los escenarios, para mostrarnos a todos cómo se hace.

SR: ¿Cómo empezaste en esto de la música y cuál fue tu primer grupo?

Juan: Yo ya estaba vinculado al tema de la música a fines de los ’60. Mi primer esfuerzo importante fue un grupo que se llamaba Sicosis, donde yo tocaba el bajo. Tocamos, por ejemplo, en un festival que hubo en Salto, en el año ’71, que fue multitudinario. Era de las primeras veces que se presentaba Tótem, Psiglo, Opus Alfa, porque todavía no existía Días de Blues. Luego seguí con varios esfuerzos que no trascendieron mucho, pero siempre tratando de tocar. Después re enganché en la década del ’80 con Río. Después hicimos La Incandescente, con Ramón Aloguín, y finalmente con El Conde de Saint Germain, con el que debutamos a mediados del ’91. Ahora es El Conde, el apellido no lo uso (risas).

SR: Sos de los pioneros, de aquella vieja guardia.

Juan: Digamos que por lo menos soy tipo un dinosaurio. Creo que debe quedar poca gente tan grande tocando.

SR: La ausencia de gente en el rock que permitiera una continuidad fue una falta muy grande en la década del ’80.

Juan: Hubo una brecha. La música que se vio más perjudicada en la época de la dictadura fue el rock y afines. A pesar de que mi referente es el blues, me siento parte de la movida de rock.

SR: Y ya en el under en aquel entoces. ¿Siempre en el circuito under?

Juan: El Conde tuvo una época en que fue un poquito más famoso. Cantó con nosotros Roy Berocay, que es conocido como periodista y escritor. Ahí estuvimos a un paso de la fama, y nunca llegó, quedamos under.

SR: Tuvo muchas reformulaciones El Conde, pasó por muchas etapas.

Juan: Ah, sí, infinitas. Siempre tuve la idea de que hay que mantener el movimiento. Creo que si hubiera tenido un ostracismo de algunos años, ya directamente no tocaba más. Necesito tocar todo el tiempo.

SR: Y con tanto cambios en El Conde…

Juan: Finalmente lo que mantenés es el nombre, son bandas distintas: distinta gente que toca distinto, piensa distinto.

SR: Es un gran aporte que recibís de toda esa gente.

Juan: Sí, sin duda, porque de alguna manera vas viendo diferentes perspectivas.

SR: Y te ayuda también en tu evolución.

Juan: Sí, totalmente. Si bien a veces es trabajoso empezar con algo de cero, todos los problemas prácticos que conlleva, también es un desafío lindo de armar y trabajar los temas. Te obliga a reformularte, de alguna manera.

SR: ¿Blues desde el principio?

Juan: Eeeh… sí… prácticamente sí. Al principio era como todos los pibes de acá, los referentes eran Los Beatles, Stones y Dylan. A mí me gustaban más Los Stones, más el estilo rhythm and blues. Y después, como también le sucedió a muchos, buceamos para atrás a ver todos los maestros negros, como Muddy Waters.

SR: ¿Alguien te introdujo en el blues o fue una búsqueda personal?

Juan: Yo no me acuerdo exactamente, porque el primer profesor que tuve era más bien jazzero, y un poco me ilustró desde el dixieland hasta bop y todo lo que se te pueda ocurrir. Creo que la búsqueda bluesera fue más bien mía.

SR: ¿Qué te dejaron tantos años de blues?

Juan: Pienso que de tanto practicar te vas volviendo cada vez más idóneo en reconocer estilos, como que vas teniendo una voz propia. Yo considero que la línea de El Conde ha sido rock – blues, más bien. Intento cantar ideas y vivencias que tenemos acá, por lo que los textos propios son en español. Si bien tocamos covers en inglés, entiendo que a la hora de expresarse, uno no sería muy auténtico cantando en inglés.

SR: Siempre te consideraste dentro de la movida del rock.

Juan: Sí, por razones desde afectivas hasta realísticas. Yo creo que no estaba tan compartimentada la cosa a la salida de la dictadura. Cuando vino esa movida de música, convivías en los mismos toques y festivales con bandas de after punk, punk, heavy metal, blues y todo lo que se te pueda ocurrir, y no se veía como algo extraño. Hoy día creo que cada estilo tiene su público, su mercado.

SR: En materia de blues, a nivel local, El Conde es lo más representativo, ¿no?

Juan: No sé, porque hay mucha gente más joven que toca blues con mucha autoridad, e inclusive te diría, hasta más puristas. Yo siempre trato de hacerlo desde un punto de vista personal, lo que a mí me pinta.

SR: ¿Qué estás escuchando ahora, qué te influencia?

Juan: Pah, escucho todo lo que se te pueda ocurrir. Cosas que cuelgan los amigos, muy variado.

SR: Hace poco tuviste un percance de salud…

Juan: Sí, bastante jodido.

SR: …y saliste muy bien. ¿Cómo fue ese regreso a la música?

Juan: Fue de a poco. Porque la enfermedad que tuve me condicionaba mucho toda la motricidad de desplazarme y de tocar. Las primeras veces que intenté tocar la guitarra, no me salía ni una escala. Poco a poco empezó a funcionar.

SR: En algún momento pensaste que estabas comprometido en tu futuro.

Juan: Sí, dudaba de que fuera a volver a tocar.

SR: ¿La música te ayudó a salir?

Juan: Sí, estar en lo que hice toda la vida es como volver a estar vivo.

SR: ¿Y ahora en qué está El Conde? Está tocando bastante.

Juan: Sí, estamos tocando mucho. Somos básicamente un cuarteto, con teclado, guitarra, bajo, batería y voz. Últimamente está tocando como invitada una muchacha que se llama Carolina Galeano, que es alumna mía y que está haciendo sus primeras armas, y me da mucho apoyo en la guitarra.

SR: ¿Hay intenciones de hacer alguna grabación?

Juan: Tengo planteado grabar en este año. Roy se montó un estudio en Las Tocas y nos grabó un disco, que cuando yo estaba enfermo, Damián, su hijo, lo publicó y lo colgó en YouTube. Pero quedó como medio fuera de tiempo. Y tengo toda la intención de grabar este año con todas las formalidades del caso. Inclusive editar, aunque hoy en día es muy relativo porque cambiaron todos los soportes.

SR: Es un poco más fácil, ¿no?

Juan: De alguna manera es más accesible. No se depende de un sello, aunque el sello está mejor para la distribución y la promoción. Pero no creo que haya sellos que se interesen por El Conde, porque está en un casillero que a ellos no les reporta nada.

SR: Hablando a nivel mundial, está esa percepción de que el rock se va a extinguir. El blues pasó antes un poco por lo mismo.

Juan: Si lo miramos en su lugar de origen, que es Estados Unidos, parecería que ha decrecido. Yo creo que es muy difícil que muera, por el tipo de lenguaje y lo que permite expresar. Yo pensaría que no van a desaparecer ni el rock ni el blues.

SR: Quizás sí pierden esa masificación.

Juan: Hoy día es algo muy relativo. Te imaginás que a esta altura de la vida, yo no estoy planeando ser el próximo hit adolescente (risas). Ya es demasiado que, después de todo lo que pasé, esté tocando y que vayan a verme 30 ó 40 personas. Para mí es una maravilla, lo disfruto mucho. Por otro lado, en Europa hay recitales de géneros más radicales, de metal, que son enormes.

SR: ¿Y a nivel local qué nos está faltando?

Juan: Me gustaría que fuera algo más masivo. Parece ser que la política cultural de los que ejercen el poder ahora es promover otro tipo de música que no es el rock. Es la impresión que yo tengo. Supongo que está ligado a la ideología de cada uno.

SR: Es un poco paradójico, que luego de aquel boom de los ’90, 30 años después de iniciar la nueva movida de rock, parece que estamos como en el mismo punto, poniendo el peso de lo que se hace sobre los hombros de los músicos.

Juan: Sí, sí, es cierto. Como que cada vez hay que recomenzar, reformularse y ver todo de vuelta.

SR: ¿Hay alguna receta especial para que la propuesta de El Conde siga siendo atractiva después de tantos años?

Juan: No, sólo tratar de hacer bien las cosas. Porque todo es trabajo y ensayo, desde mejorar la equipación hasta el juego de cuerdas que usás. Y después tratar de trascender y buscar los contactos para abrir ventanitas.

SR: ¿Cómo definirías a El Conde?

Juan: Quizás aguante, resilencia. Si de algo me precio, es de ser insistente. Hacer el esfuerzo todo el tiempo. Hubo cosas que seguramente no me salieron tan bien. En las redes hay colgadas cosas que no están buenas, pero espero que me recuerden por lo que sí me salió bien (risas).

SR: Vos sos un tipo muy querido en el ambiente.

Juan: Tengo que admitir que sí, porque cuando estuve enfermo recibí tantas muestras de afecto que me ayudaron pila. Y ayuda efectiva de amigos que la verdad que fue muy tocante ver esa preocupación de ellos y cómo trataron de ayudarme. La verdad que fue una grata sorpresa ver que la gente, de alguna manera, tiene un aprecio por uno.

SR: ¿Te va quedando algo por hacer musicalmente que no hayas concretado y que tengas ganas?

Juan: Uh, miles de cosas. La música tiene tantos caminos que a uno le hubiera gustado explorar que no te dan ni 10 vidas. De alguna manera hay que ser un poco pragmático y ver qué te funciona. Desde juntar a los músicos para ensayar, coordinar los horarios; todos esos problemas que parecen mínimos pero que a la larga te condicionan. El arte de lo posible.

SR: Si tuvieras que dar un consejo a las nuevas generaciones en el rock, ¿cuál sería?

Juan: No creo que tenga consejos para darles. Los chicos de hoy los veo muy lúcidos y saben lo que quieren, tienen herramientas e información. La tienen muy clara. Se me ocurre que un consejo podría ser que persistan y que traten de mejorar cada día. Otra cosa no podría decirles.

Ariel Scarpa

 

PRÓXIMA PRESENTACIÓN 27 DE ABRIL.

toque