¡Muy buenos días a todos! Hoy les voy a hablar de una de las bandas menos difundidas del rock uruguayo de la post dictadura en el país: ADN. Juan Berhau, Carlos Rafols y Martiniano Olivera fundaron este grupo, que tuvo una suerte dispar con respecto a otros conjuntos de la época. Fueron de los pocos que tomaron una actitud y una acción política puntual, incorporando esto tanto en el sonido, como en su actitud.

La escucha del disco homónimo de Capitán Tormenta resultó en un placer continuo. Un trabajo sin desperdicio alguno, que nos pasea por diferentes climas y sensaciones, donde las sonorizaciones se ejecutan a la perfección en combinación con las letras y sus interpretaciones. Santiago Lema (voz, guitarras, bajo), Fernando Novelli (guitarras, bajo, teclados) y Daniel Yaffé (baterías, percusión), junto a destacados invitados (Pepe Guerra, Alejandra Wolff, Fabián Furtado, Gastón Ackerman y Verónica Ramos) logran editar un producto de primerísima línea. Les cuento el porqué.

Bueno, supuestamente este artículo iba a salir antes del show. Luego «pensé» y todos van a comentar que hablo así porque son amigos… Preferí esperar hasta que encontré las palabras justas y además profundizando más en el tema de lo que representan que lo que fue el show. En la tinta de mi amigo Ernesto Sclavo y a quien pedí autorización, es que ahí va lo prometido y más:

Julia Wels es una joven cantautora con múltiples inquietudes, que busca romper con la monotonía del espacio sonoro con un proyecto diferente. El viernes 28 de octubre presentará su primer disco titulado Mudar la Forma en la Sala Camacuá a partir de las 21 horas. Promete ser un show interesante por varias razones. La idea es que lean sus conceptos y conecten con su propuesta.

Segundos De Nadie es la nueva entrega de Abril 28. Tremendo sonido para esta excelente banda nacional que tiene clarísimo lo que hacen y cómo tienen que presentarlo. Hardcore con toques melódicos en una combinación muy equilibrada y explosiva, donde los gritos desgarradores se combinan o se superponen con la voz melódica para sacudirnos y llevarnos a cambiar de clima radicalmente. Una invitación irresistible.