Nuevo disco de Perfectos Desconocidos. Como nos adelantaran en el reportaje que les hicimos hace poco tiempo atrás, Mantícora Vol. 1 es un disco con versiones pero no de temas ajenos sino propios, con el condimento de músicos invitados para cada una de las canciones. Una excelente idea que se ve potenciada por la variedad de músicos que se sumaron a participar en esta entrega.

El 22 de marzo pasado, se cumplieron 60 años del lanzamiento, en UK, del primer álbum de Los Beatles. La clásica foto de portada, en las escaleras de EMI Offices House, fue tomada por Angus McBean, quien dos años antes había fotografiado en el mismo lugar a Joshua “Joe” Loss, famoso músico inglés de la década del ’40. Este disco debería ser considerado como la mayor evidencia de que Paul falleció hace mucho tiempo.

Si tomamos los ejemplos de la nota anterior, podemos decir que acá en nuestros pagos, el rock y la música en general tienen grandes momentos y enormes artistas. A fines de los años cincuenta y principios de los sesenta, hubo un gran desarrollo del rock como música que vino a romper con enormes atavismos y costumbres, a la vez que logró incorporar mucha música uruguaya en su proceso. Pensemos como ejemplo en el candombe beat, en la movida de Tótem, El Kinto y en propuestas más centralizadas en el rock, desde Los Shakers, Los Mockers o Los Delfines, hasta Psiglo, Opa o Siddartha, ya entrados los setenta.

¡Buenos días a todos! Hoy les voy a hablar de una banda uruguaya de comienzos de los 70’s, que si bien duró poco tiempo, dejó un enorme legado musical con su único disco homónimo: «el power trío uruguayo» Días de Blues. El embrión de la banda nace de las cenizas de Opus Alfa, banda que en 1971 había adquirido cierta reputación y popularidad. Tres de sus integrantes: Jorge «Flaco» Barral (bajo, guitarra acústica y voz), Daniel Bertolone (guitarras eléctricas, armónica y voz), y Jorge Graf (batería), generaron en 1972 una propuesta original, siendo precursores del nacimiento del hard rock en Uruguay y transformándose en el primer power trío de ese estilo.

¡Qué lindo ver y escuchar metal nacional como para que te vibre hasta la última fibra y te exploten los tímpanos!
Estar en el ruedo y ver todas estas bandas “retoñando”, pujando por abrirse paso dentro de un medio limitado, olvidado, pero que gracias a su hermandad sigue ardiendo y permaneciendo tozudamente y, con una calidad de exportación.