Alan Moore es uno de los mayores escritores en la historia del cómic. Reconocido por obras como Watchmen, V de Vendetta, From Hell (las mencionadas fueron llevadas al cine, de todas ellas Moore renegó de forma drástica y no permitió que su nombre apareciera en los créditos, entre otras polémicas que se generaron), además de otros trabajos cumbres para el noveno arte como: La Cosa del Pantano, Miracleman o La Liga Extraordinaria y una larga lista de grandes creaciones. Además de su trabajo como guionista, es periodista, dibujante, mago chamánico (profesa el culto a la Magia del Caos) y compositor. En esta nota nos vamos a meter de lleno en esa área: su vinculación con la música, esencialmente con el rock. Su personalidad provocativa, polémica, siempre lo ha hecho resaltar y cruzar las fronteras de su entorno, pero su faceta vinculada a la música no es de las más divulgadas.

El primer y único disco de ADN fue uno de los más esperados en el año en que fue editado. La banda tenía su peso en el ambiente rockero nacional y la demora en editarse provocó cierta ansiedad en el público. Pero la espera valió la pena desde el momento en que lo que recibimos fue algo único, que no tenía igual y que hasta el momento no ha sido igualado en su propuesta como trabajo discográfico integral.

Que el Uruguay es un país carnívoro, es un hecho más que demostrado. Si el bolsillo lo permitiese, muchísimos uruguayos comerían carne a diario; cosa que en mi opinión te define como carnívoro (de hecho o de pensamiento, es igual). Por ello, es que con la sola intención de introducir una variación importante, hoy hablaremos de quien a veces es un contrapunto para la carne, y otras veces es un acompañamiento: LAS ENSALADAS.

El Rock Uruguayo De Los ’90 era una sección de nuestra revista subte que llevaba adelante Marina Dondi. El enfoque era entrevistar a bandas que recién iniciaban su camino y que, se suponía, continuarían desarrollándose en los años siguientes. En ese contexto se dio el reportaje que hoy les acercamos, hecho a Represión Zinética, para nuestro número 30, publicado en diciembre de 1989.

“El rock no está obligado a nada. El artista no está obligado. El artista toma sus decisiones. Y que el letrista no se olvide… es cierto pero no es un mandato «bíblico».  Para nada. El artista tiene el derecho a elegir de qué habla. El artista tiene derecho a elegir qué compone, de qué quiere hablar, contar o cantar. Su sensibilidad, su visión del mundo que lo rodea y su estado de ánimo, es muy probable que influya en su creación. Sea para empatizar o para abrir otras puertas. Eso corre por el artista. Es muy pobre, muy ruin obligar al rock a que deba obligatoriamente a «decir algo». Es una visión fascista, cortoplacista y utilitaria del arte».

Trípode es una banda de rock, oriunda de Toledo, Canelones. Musicalmente se mueven por diferentes ramas: rock, punk, hardcore, ska, blues. Su sonido es alternativo y sus letras hablan desde la crítica social y del sistema impuesto, el desamor, el lado oscuro del amor, la locura y hasta la esperanza de un cambio desde dentro del individuo.