La entrevista a El Conde De Saint Germain que presentamos hoy dentro de nuestra sección Voces Retro, tiene una característica especial. Fue realizada seguramente en 1993, por lo que no fue incluida en nuestra revista en formato papel, ya que en esa época habíamos dejado de editarla. Revisando viejos casetes encuentro un audio con el reportaje, el que obviamente no me acordaba que lo tenía. Seguramente fue una entrevista que hice para el suplemento Teleplatea del diario La Mañana, donde escribí algunos artículos en esa época. En estas circunstancias, me pareció importante rescatar la entrevista a modo de fotografía de esa época de la banda con la reciente incorporación de Roy Berocay. Teniendo en cuenta que su líder histórico, Juan Faccini, se estará presentando el 6 de noviembre en la Sala Mario Benedetti a las 20 horas, es una buena oportunidad para divulgarla a modo de retrospectiva.
El Conde en ese momento estaba compuesto por Juan Faccini (guitarra y voz), Roy Berocay (guitarra y voz), Waldemar Pérez (bajo) y Rubén Laner (batería)
SR: Acaban de incorporar a Roy. Es una nueva etapa del Conde, ¿no?
Juan: Sí, una nueva etapa.
SR: ¿Cómo lo tentaron para cantar en el grupo?
Juan: Nos conocíamos desde hace mucho tiempo. Tenemos una amistad y muchas veces estuvo latente la idea de hacer algo juntos. En este momento él estaba afín y a nosotros nos faltaba una voz solista, así que se dio naturalmente.
SR: ¿Hubo algo en especial que te tentó o tenías ganas?
Roy: Aparte del hecho de ser amigo de Juan de hace años, ya habíamos tocado juntos antes. Y el estilo del grupo como que encajaba exactamente dentro de lo que yo quería hacer. Encajamos casi en el primer ensayo y nos dimos cuenta que la cosa iba a andar.
Juan: Roy no es solamente es un cantante que toca viola, ha traído un montón de temas. Musicalmente aporta, también, y nos viene bien porque hace un par de años que estamos un poco como en una misma temática. Con todo el trabajo de tratar de laburar con el grupo y hacer difusión, de alguna manera nos habíamos estancado en el sentido creativo. Creo que musicalmente evolucionamos, estamos más afiatados, madurando. Él como que aportó una inyección nueva de creatividad, por decirlo de alguna manera.
SR: O sea, que cuando los engranajes se aceiten bien, la gente que los vaya a ver va a encontrar una renovación.
Juan: En el primer toque que tuvimos con él, por la respuesta que tuvimos y por lo que nosotros sentimos arriba del escenario, quedamos muy conformes. Hubo mucha entrega y nos sentimos muy a gusto tocando.
SR: ¿Cuánto hace que está funcionando el grupo?
Juan: Con Waldemar y Alain Graña nos habíamos abierto de la Incandescente Blues Band a fines del ’90. Ahí tuvimos mil intentos con diferente gente, hasta que dimos con Rubén, que ya hace dos años que está con nosotros.
SR: ¿Consideran que el grupo estuvo siempre en ascenso o tuvo etapas de quiebre?
Juan: Tuvo altibajos por problemas personales, por un montón de cosas. En este momento, sobre todo por el entusiasmo que tenemos, creo que la gráfica es ascendente, porque nos sentimos motivados.
Roy: Hay una cosa que a mí me gustaría que quedara medio claro: por un tema de nuestras edades, uno ya no toca por hacer facha o por joder, como que la cosa es en serio o no es nada. Sé que Juan siempre lo encaró así, igual que los demás. Eso también forma parte del hecho de que engranemos en la misma línea. A esta altura del partido, la idea que tengo es que salís para hacer algo que esté muy bien o no hacés nada; para eso me quedo en mi casa y en mi laburo. No tengo las necesidades que puede tener alguien que recién empieza, de hacerse conocer o hacerse ver. Esto tiene que ver con las ganas y un sentimiento. Hay una necesidad de expresar cosas. O suena mucho o no hacemos nada. Es como un desafío. Yo creo que lo que quedó demostrado el otro día cuando debuté con ellos, es que realmente puede sonar mucho, y creo que la gente como que se dio cuenta de eso.
Juan: Hay una madurez y una afinidad, sin lo cual no se dan las cosas. Con las otras formaciones, de alguna manera, las cosas eran como más rígidas, más forzadas, como que uno estaba varado en el escenario. Pero el otro día lo que me pasó, que pocas veces creo que me había pasado, fue que realmente disfruté de tocar, sin estar preocupado de otras cosas.

SR: Esa es una buena base para hacer las cosas de manera inmejorable.
Juan: Ese es el plan. El sábado pasado nos dimos cuenta de que engranábamos cuando lo pusimos a prueba, y funcionó. Yo siempre soy hiper crítico, y a mi gusto, funcionó muy bien. Tenemos detalles que ajustar, pero a grandes rasgos funcionó muy bien. Otra cosa que quería apuntar es que Roy escribe y aporta también una beta de texto que a veces en el rock eso quizás se pasa un poco por alto. A mi criterio, aporta un muy buen nivel de texto.
SR: Se nota un poco que en El Conde existe un interés por ir más allá en las letras, además de buscar la melodía.
Juan: Puede ser una perogrullada, pero el carácter de un texto se tiene que corresponder con el carácter de la música; eso es elemental. Yo tendía a escribir letras como más constreñidas a un rock and roll un poco más austero, pero creo que Roy escribe con un sentido más como lírico.
Roy: Todo forma parte de lo mismo, en definitiva, lo que estás haciendo es expresar cosas. A veces importan las palabras y a veces el sentimiento que transmite la música es más importante que las palabras. Creo que lográs que todo encaje, tanto las palabras como el sentimiento que transmitís a través la música, cuando lo estás haciendo de ambas formas y cantás esas palabras.
Juan: Lo que pasa es que el hombre es un profesional de las letras, tiene incursión en narrativa, etc. En ese aspecto creo que estamos bien perfilados, bien cubiertos.
Roy: Juan se hace el humilde, pero él escribe muy bien, también. Pero la cosa no es sólo eso. A mí una de las cosas que más me pegó de entrada del grupo, fue esa cosa que no podés describir, esa sensación como que se transmite algo, donde ponés todo junto y sale una cosa que es más grande que la suma de las partes.
Juan: Estamos buscando cosas esenciales, somos todos tipos bastante tranqui. Más que la imagen o todo lo exterior, creo que estamos todos haciendo algo esencial, buscando en la música una manera de expresarnos, de canalizar todo un montón de sentimientos o pálidas que tenemos.
Roy: Que tiene que ver con una forma de encarar la vida, de encarar todo. No es sólo el hecho de tocar y que suene más o menos afinado, que los temas más o menos gusten o no; es otra cosa que va más allá. Pienso que el otro día logramos transmitir algo de eso, y creo que, en la medida en que sigamos para adelante, se va a lograr todavía pulir más eso.
SR: ¿Consideran que con los elementos con que cuentan ahora tendrían suficiente o creen que les falta algo más para seguir avanzando?
Juan: Somos personas que quieren ir a más. Por ejemplo, para mencionarte algo puntual y que sería un mojón para nosotros, lo que pensamos completar a la brevedad posible, es grabar.
Roy: El asunto es que podemos lograr un montón de cosas, pero si nadie se entera, si no logramos que eso se difunda, nos sirve hasta ahí, porque después como que morimos asfixiados dentro de eso. Necesitamos que la gente se entere de que el grupo suena y puede lograr determinadas cosas, porque en la medida en que la gente se entere y nos apoye, nos permite ir creciendo también como grupo, humanamente, y todo un montón de cosas.
Juan: De hecho, tenemos algo concreto que es meter un par de temas en una ensalada que va a sacar Ricardo González con la revista Sana Sana Rock y que lo va a distribuir con un número de la revista, que es por Perro Andaluz, con el auxilio del amigo Atienza. Y hay, eventualmente, la posibilidad de otra ensalada. Esas serían nuestras primeras entraditas, pero el objetivo es llegar a un larga duración del grupo para sacar todo el material que tenemos.

SR: ¿Recibieron alguna propuesta concreta por ese larga duración?
Juan: Nos llamaron de Londres un par de veces, pero justo no pudimos atender (risas). Se podría decir que tenemos posibilidades. Hay contactos bastante firmes. Nosotros lo queremos hacer en la medida en que entendamos que podemos dar un producto digno. Ya nos vamos creyendo que sí lo podemos hacer. En esa medida, vamos a empujar para que esos contactos fructifiquen y podamos registrar comercialmente.
SR: Generalmente pasa que no específicamente graban los mejores grupos, sino quienes tienen los mejores contactos.
Roy: También hay un tema ético en el asunto. Juan conoce a mucha gente, yo conozco a mucha gente, todos conocemos. Pero no se trata de decir “grabé porque tengo un amigo en tal lado”.
Juan: Sí, sólo por el capricho de grabar.
Roy: Eso no tendría ningún valor.
Waldemar: Eso como lo que decía Roy de la buena comunidad, que sea algo en serio. No es el hecho de decir “tengo que grabar y lo vamos a hacer”.
Roy: La idea es porque creemos que tenemos material que es lo suficientemente bueno para eso, y a su vez eso le puede servir a mucha gente. Si no, ni siquiera nos lo plantearíamos, porque a mí no me daría la cara de ir a hacer cualquier cosa, justamente por lo que te decía al principio, que hay determinadas cosas que uno ya pasó y como que estás en otra cosa. O hacés algo de verdad o no hacés nada, no hay vuelta.
SR: ¿La propuesta tiene varias aristas o apuntan a una sola cosa? ¿Intentan captar los distintos intereses de la gente?
Roy: No hacemos los temas en función de la gente, componemos algo que sentimos. Justamente nos pasó el otro día, que venía gente y nos decía “nos gustó tal tema” y otros venían y decían “nos gustó tal otro tema”. Ahí se dio por sí solo que con un tema llegamos a determinadas personas y con el otro, a otras. Pero nunca nos lo planteamos a propósito, deliberadamente. Hay gente que por ahí lo hace, pero no es como que hacés un estudio de mercado para hablar de determinadas cosas.
SR: En realidad me refería a si las letras de ustedes apuntan a una cosa o a distintos temas, o si son vivencias en general.
Roy: Pienso que expresan distintas cosas. No siempre cuando se compone te sentís de la misma forma. Creo que la temática de los temas tiene mucho que ver con la esencia del blues en sí, que a su vez tiene que ver con la soledad, con la gente puesta en situaciones límites, con una cierta fuerza a pesar de todo.
Juan: Sinsabores de la relación hombre-mujer.
Roy: Claro, expresan lo que es la vida, en definitiva, que no siempre es todo fácil.
Juan: A grandes rasgos, vivencias. No tenemos planteado escribir de tal cosa o ceñirnos a una línea.

SR: ¿Piensan que el blues es una cosa nuestra de todos los días? ¿En la vida nuestra puede reflejarse el blues?
Roy: Este es un país de blues. La gente es muy de adentro. Hablo del sentimiento, ¿no? Por ahí se puede discutir si específicamente la estructura musical de blues tiene que ver, pero en definitiva todo sale de lo mismo, sale de los negros. Los abuelos de todos son los negros africanos, del blues, del candombe y de todo lo demás. Y todo eso lo que transmite es el mismo sentimiento. Entonces, creo que sí. No creo que todo el mundo pueda entender eso, que a todo el mundo le llegue o que todos quieran expresar las mismas cosas por ese lado.
Juan: Creo que el blues es muy afín con el alma rioplatense.
Roy: Sí, el tango es una especie de lamento continuo. Zitarrosa decía que la milonga era como el blues rioplatense, una cosa así.
Juan: Quizás podíamos haber tocado tango en otro tiempo. Es una cuestión de formas, de épocas.
Roy: Como que la esencia de las cosas es la misma. Pasa el tiempo, pueden pasar los estilos, pero en definitiva la gente está siempre expresando las mismas cosas. No necesariamente la música que hacemos expresa tristeza. Hay como una fuerza…
Juan: Al mismo tiempo, es muy vital. La rebeldía en eso.
Roy: Claro, justamente es una mezcla. Si bien podés expresar determinada tristeza o algo, pero también hay una fuerza, una cierta bronca que se expresa. Y es lo que te permite dar un mensaje doble: transmitir la tristeza pero a su vez la fuerza para superar eso.
Juan: No es resignación para nada.
Roy: No, al contrario, es como onda de llevarse las cosas por delante.
Juan: La referencia de lo que tocamos es en los blues, pero va más dirigido a los sentimientos que al intelecto, de alguna manera.
SR: Con esa temática, el público puede ser bastante amplio.
Juan: Creo que de amplio no tiene nada (risas).
Roy: Es variado, heterogéneo. Si te planteás a qué tipo de gente le gusta el blues en este momento, te podés encontrar con muchas sorpresas, porque hay gente de más de 45 años y gente de 15. Se está dando una especie de conexión entre una generación y la gente que podría ser hijos de esa generación. Como que están escuchando las mismas cosas y pensando más o menos igual. En los gurises del liceo hay como una especie de renacimiento de cosas. Se da una vinculación.
Waldemar: Es muy variado el público nuestro. Pienso que en este momento está un poco más de moda el blues.
Juan: Aparentemente, hay un renacimiento. Los que tocan blues, nunca van a dejar de tocar blues.
Roy: Estuvo BB King acá y se llenó. Como que a la gente le llega eso.
SR: ¿Qué repertorio están manejando actualmente para un show?
Juan: En este momento estamos entre 12 y 15 temas. Capaz que en un par de semanas podemos contar con algunos más. Pero creo que más bien vamos a tratar de pulir y prolijear los que tenemos antes que agregar alguno.
SR: ¿Tienen toques programados con fechas fijas?
Juan: Con fecha fija no, porque tenemos varias cosas. Hay varias propuestas que estamos esperando.
Roy: Lo del estadio los domingos no va a andar porque está ocupado. Creo que nos van a llevar para tocar entre un tiempo y el otro, para expresar la frustración de la gente (risas).
Ariel Scarpa
