
Se me ocurrió, un poco por nostalgia, un poco por querer estar en loop. Me puse a escuchar toda la discografía de Legião, en casa, en el auto, en tiempos blancos con auriculares. Quería saber qué pasaba conmigo. No tenía muchas expectativas. Ya lo había escuchado mucho en los ochentas. Pero algo cambió en mí.
Estoy seguro que fue la atemporalidad de Renato. Y el tiempo, duele, pero él, te lo hace más fácil. No quiero hacer un análisis de sus discos. Me ayudo de la IA para ubicar los discos en las fechas correspondientes, pero sólo como dato, porque lo que más me importa contarles es lo que sentí con cada disco.
Discografía de Estudio de Legião Urbana
1- Legião Urbana (1985)
2- Dois (1986)
3- Que País É Este (1978/1987) (1987)
4- As Quatro Estações (1989)
5- V (1991)
6- O Descobrimento Do Brasil (1993)
7- A Tempestade (Ou O Livro Dos Dias) (1996)
8- Uma Outra Estação (1997)
Esto no es importante. En el ’85, yo tenía 17 años y ya estaba loco con la poesía de Russo. Cuando escuché nuevamente “Será”. Me conmoví nuevamente. Ese sonido medio The Cure, me hizo, nuevamente estar en un trance similar a un viaje en moto por la ruta. También era muy parecido al rock uruguayo de la época. Pero, igual vibré.
Del segundo disco, “Tempo perdido”, fue algo totalmente diferente. Sonaba como Neoh 23, pero las variables vocales y los tonos impredecibles me descolocaron de nuevo. Sobre todo cuando canta el segmento de “Selvagem”… Y ya contaba cosas que aún son actuales.
QUÉ FALTA NOS HACE RUSSO.
Avanzando en sus discos, “Faroeste caboclo” ya es un himno, no creo que pueda agregar algo nuevo a esa historia. Puff… avanzamos y me encuentro con “Pais e filos”. La puta madre. Una melodía cafona, pero es un drama de un suicidio de una joven por no entenderse bien con sus padres… y ya sabemos qué nos pasa con estos temas si somos padres.
Hasta el mismo Renato sufría al cantarla. Él comentaba que la gente se lo pedía como un éxito y él no quería cantarlo porque sentía que la gente no entendía.
“O teatro dos vampiros”. Esto me recordó lo frágil que soy. “Esse é o nosso mundo”. “E a primeira vez, sempe é a última chance”. Y veo que los adolescentes viven lo mismo.
Después me concentré en el vivo de 1992. Volví a escuchar “Last time I saw Richard” y “Head on” de Jesus And Mary Chain, y volví a sentirme joven. Seguramente me salté algún disco, o alguna canción que estabas esperando.
Fueron dos semanas escuchando a Legião. Reviví. Y además me dieron ganas de escuchar a Jesus And Mary Chain. Pero lo más importante que sentí, es que las letras, siguen vigentes. Elegí cualquiera, ya vas a ver que se aplican hoy. Me sentí más joven. No dejes de hacer este recorrido por sus discos. Al escuchar, al ver, te vas a dar cuenta que Renato, contaba aquellas cosas que no caducan.
Sin dudas, son cosas que nosotros NO HEMOS RESUELTO. Y estamos dejando un legado a nuestros hijos que no hemos sabido resolver. Hablo de ese sentimiento de impotencia unido a la rebeldía que no pusimos en marcha. No en vano, las realidades que cuenta, son las mismas.
No es que él sea un futurista. Es que nos debería llamar la atención que la rebeldía en letras no alcanza. Sigue pasando. Renato Russo nos lo advirtió. Si estamos igual, algo hay que cambiar. En eso sí fue un futurista. Lástima que no nos dimos cuenta cuando estaba vivo.
UN VIAJE ESCUCHAR A LEGIÃO.
Marcelo Sena

