Tras unos años luego de su segunda disolución, la banda Los Vidrios regresa a los escenarios y a grabar nuevas canciones. Su historia comienza a mediados de la década de 1980 y quedan dos registros discográficos de esa etapa. Luego de una primera disolución de la banda, regresan para seguir tocando y editan un nuevo disco. Una nueva separación los aleja, para reencontrarlos este 2025. Con sus miembros originales Juanji Gentile (voz y guitarra), Marcelo Barreiro (guitarra y voz), Marcelo Chiappino, el Chapa (bajo) y la incorporación de Diego Da Silva en batería, Los Vidrios se lanzan nuevamente a la aventura del rock nacional. Juanji nos cuenta cómo viene la mano.
SR: ¿Quiénes integraron la banda desde su fundación?
Juanji: Gerardo Bruno era el batero original con el que fundamos la banda, Marcelo Chiappino, el Chapa, Marcelo Barreiro y yo. Después Marcelo Chiappino emigró y quedó Alejandro Serrato como bajista. Con esa formación grabamos It’s Up To You, el segundo disco. Después Gerardo Bruno abandonó la banda y vino Joaquín Molas. Fue en el período del ’98 al 2000, que fue cuando salió el disco Esto y Aquello. Luego nos separamos y ahora los que nos volvimos a juntar fuimos los tres fundadores. A Diego Da Silva, que lo conocimos a través de las redes, encajó bárbaro.
SR: Repasemos la historia de Los Vidrios a través de sus ediciones discográficas. El primer disco que sacaron, Mundos Distintos, tiene el súper éxito “No sé quién soy”.
Juanji: Había amigos, como Daniel Figares que era muy amigo mío, que me decían qué gol que había sido eso, cuando fue una canción que fue presentada en un demo junto con “Amor de locos” y “18”, que eran otros dos temas del primer disco. Estamos hablando del año ’87. Ese fue el tema por el que todo el mundo nos conocía y que algunos pensaban que era de la vecina orilla, que no era de acá. Ese disco tenía también el tema “Mundos distintos”, que tenía el punteo de Marcelo Barreiro, que era larguísimo, pero que estaba muy bueno y que todo el mundo le decía: «¡Qué buen punteo!». Le daban bola al punteo de esa canción.
SR: Y también tenía la versión de “Rompan todo” de Los Shakers.
Juanji: Sí, eso fue una idea de Carlos Dumpiérrez, que hizo de productor artístico del disco. Nosotros no estábamos del todo de acuerdo, incluso para dónde agarró el tema, pero tuvo su pegada, también. Ahora nosotros no lo tocamos. Fue como un experimento, así como tantos otros que hemos hecho.
SR: Después, casi enseguida, sale It’s Up To You, con la gran particularidad de que eran todos temas propios pero cantados en inglés, en un momento en que precisamente se le estaba dando más importancia al rock en español.
Juanji: Eso fue otro experimento, también. En un momento pensamos en irnos y eso fue como una prueba para tener material. Pero también pensamos que acá iba a tener cierto funcionamiento. Nosotros tuvimos una determinada cantidad de horas para grabar en Orfeo, porque ahí ya nos habíamos cambiado de sello. Regata era el de Mundo Distintos, que era a través de Luis Onel, de Sondor. Después vino la parte de Orfeo, que me lo encontré a Alfonso Carbone caminando un día en la playa en Punta Colorada. Ahí empezamos a hablar y salió ese disco. Nos dieron una determinada cantidad de horas que nos dio para producir bien cuatro canciones. El resto fueron canciones que hicimos con menos producción. Desde mi gusto personal, siempre fui muy influenciado por todas las bandas británicas, más que nada, de corte new wave, punk, post punk, todo ese tipo de sonido. Me gusta cantar en inglés, e incluso veo que fonéticamente el inglés es mejor para determinadas cosas. Y bueno, fue una apuesta como para probar de hacer algo y también de tener material para mostrar afuera, cosa que después nunca se dio. Al final nos arrepentimos, porque fue una oportunidad para haber grabado un segundo disco cuando ya estábamos más experientes, incluso dándole un poco más de vuelta a las letras que en el primer disco. Yo considero que ahí hay unas muy buenas letras, como el “Rap de la oficina”, de Marcelo Barreiro, y un par de letras más con las que yo estaba conforme. Del “Rap de la oficina” después hicimos otra versión que está en el tercer disco, Esto y Aquello. De ahí en más, empezamos a darle más bola a las letras. Después de Esto y Aquello hubo un lapso donde nos distanciamos.

SR: Ahí está, ustedes se disuelven y pasaron unos 10 años, ¿no?
Juanji: Nos juntamos de nuevo en el ’97 ó ’98. Tocamos de teloneros de Andrés Calamaro en el Palacio Peñarol cuando presentó Alta Sociedad. Ahí ya no estaba Marcelo Chiappino. El grupo en ese momento era con Joaquín Molas, batero de Níquel y de Séptimo Velo, Alejandro Serrato en el bajo y Marcelo Barreiro y yo, que seguíamos tocando las guitarras y las voces. Aparte, componíamos casi todas las canciones. Estuvimos dos años tocando en boliches y cosas. En el ’98 ó ’99 tocamos como 30 y pico de veces en el año. Después vino toda la conversación con la gente de Obligado y grabamos Esto y Aquello.
SR: En ese disco también presentaban algún otro experimento con otros sonidos, como en el tema de apertura, con algo de murga.
Juanji: Eso vino a través de Federico Marinari, que estaba en el sello, y que siempre decía que quería mezclar un poco. Se nos ocurrió hacer un experimento. Los Diablos Verdes habían salido campeones ese año, y a mí, te digo la verdad, la murga y el carnaval en general no es una cosa que me llegue mucho. Pero hicimos ese experimento, y la letra de la canción, que también la hizo Marcelo, para mí está muy buena, porque habla de cómo es todo, ¿no? Quedamos conformes, pero después nunca volvimos a ese palo. Más bien yo empecé a tirar un poco más para todos los under de Inglaterra, todas esas cosas que es lo que siempre me gustó de verdad. Y después del disco, nos separamos.
SR: Hubo una segunda disolución.
Juanji: Estuvimos como 20 años para volver a juntarnos. Y hace unos dos años y algo nos volvimos a juntar con Marcelo Chiappino, que siempre seguí en contacto porque soy muy amigo de él. Con Marcelo Barreiro estuve distanciado, pero nos volvimos a juntar e hicimos migas y empezamos a componer lo que saliera. En todo ese lapso, entre medio tuve un grupo con Juan Behrau, de ADN, que se llamaba Dolby, aunque tuvimos un problema con el nombre. Tocamos unas cuantas veces y era un palo medio post punk, una cosa que me gustaba más a mí. Pero ahora junto con Marcelo y con el Chapa, lo que nos sale es así, es más pop, y siempre la cita a Police está atrás. Cuidamos mucho los arreglos y armonías vocales.
SR: ¿Cuál fue la motivación principal para volver después de tanto tiempo y en un tercer intento?
Juanji: Mi pasión siempre fue la música. Si me pregunta alguien, ¿vos qué sos?, respondo que soy músico. Soy Analista de Sistemas como segunda cosa (risas), pero yo estoy todo el tiempo en mi casa anotando cosas. Más que nada ahora le estoy dando un poco más de bola a las letras, porque me interesa mucho decir cosas, lo mismo que a Marcelo y al Chapa. Ahora está Diego Da Silva también, que es muy hábil con la batería, y aparte es un músico general, porque toca guitarra, teclado, bajo, toca todo. Además, canta y hace armonías vocales.
SR: ¿Martiniano Olivera se sumó a la banda, también?
Juanji: Nosotros siempre fuimos dos guitarras bajo y batería, y éramos un grupo de guitarras. Así nos definíamos: guitarras, arreglos vocales y ritmos. Si bien en el It’s Up To You hicimos algunas pruebas con algunos teclados y algunas cosas, cuando grabamos Esto y Aquello metimos arreglos de teclado con un tecladista muy bueno que se llamaba Alejandro o Alejo, no me acuerdo, y una chelista llamada Martina, que lo hicimos con un chelo posta. Y ahora con Martiniano, también. El “Pequeño pueblo”, que era una canción en el It’s Up To You en inglés, fue la única canción que le hicimos una traducción y la grabamos en Esto y Aquello con los arreglos de chelo y todo eso, y a mí me encantó. Y ahí Martiniano hace todo el chelo. Su incorporación es porque le tengo un aprecio muy grande, porque lo conozco hace muchísimo tiempo. Hemos tocado juntos con Zero, y coincide que también es el padre de un ex compañero de mi hija del colegio, entonces lo he seguido viendo. Y también lo admiro como compositor. Él también enseguida dijo, «bárbaro», y lo sumamos para este toque en Magnolio. Y si bien todavía no es, digamos, algo seguro o fijo, sé que si tocamos en algún lugar grande o llegamos a hacer algo nuevamente, nos dijo que contáramos con él para para todo lo que quisiéramos hacer.
SR: Hace poquito acaban de largar una canción, “Gira igual”.
Juanji: Sí, está en Spotify y en todas las plataformas. Incluso aprovechamos para subir un EP del disco Esto y Aquello, y vamos a subir Mundos Distintos casi en la totalidad. Y tenemos también ya tres canciones más grabadas que hace falta producirlas un poco más y mezclarlas, que vienen a ser parte del disco nuevo, lo que vamos a hacer este año. Respecto a “Gira igual”, siempre tuve algo adentro de contar lo que pasa con la gente que duerme en la calle y todo eso; es una cosa que me viene a diario. De mi parte, por lo menos en la parte de letras, voy a estar enfocado en las cosas de todos los días, más que nada. Antes tenía, pero ahora tengo muchas más cosas para decir. Yo tengo la sensación como que maduro lento. Todo esto que tengo ahora, si lo hubiera combinado con la parte musical, con el ímpetu que tenés cuando sos joven, hubiera sido algo mucho mejor.
SR: ¿El nuevo disco para este año lo van a ir largando en formato de simples hasta completarlo o cómo van a hacer?
Juanji: Tal vez ahora larguemos otra canción, “Cada mañana”, que fue con la que abrimos el show, en la que incluso le hicimos un pequeño homenaje a Daniel Figares, proyectando su imagen en la pantalla. Fue una cosa que me afectó mucho a mí. También está buena la música y lo que trata. Es un tema en que la música es más para arriba. Creo que va a salir como un sencillo que es parte de un EP que calculo que antes de mediados de año va a estar entero con cuatro canciones. Y antes de fin de año, ver si podemos terminar el nuevo álbum, que todavía no tengo idea de cómo le vamos a poner.

SR: Hablemos un poquito del mayor éxito de Los Vidrios que siguen tocando hasta el día de hoy, “No sé quién soy”. ¿Es un tema tuyo?
Juanji: Lo hicimos entre los tres. Toda la parte de la música la trajo Marcelo Barreiro. El Chapa hizo una letra que increíblemente encajaba. Cuando me dijeron: «Cantá esta letra arriba de estos acordes», automáticamente me salió la melodía que quedó en la canción. Pero es increíble que encajaran. El otro día hablando con Marcelo, pensábamos si eso se buscó o salió de golpe, pero sé que la sensación que dio en el momento… que incluso lo cantamos y ya Marcelo al hacer el arreglo de la segunda voz, el tema quedó casi todo a dos voces. Hubo comentarios hasta de mi familia, que estaba arriba y vinieron a decir que eso tenía algo, tenía una magia. Y si bien ahora a mí me tiene aburrido, a veces no me gusta tanto que siempre nos encasillen como que nosotros somos One Hit Wonder, una cosa así. Le tenemos mucho que agradecer porque gracias a esa canción hemos tocado en un montón de lados y hemos trascendido un poco.
SR: Hay muchas bandas que les pasa, ¿no?, que pueden tener otros temas que estén buenos pero siempre tienen que tocar ese tema exitoso. Es casi imposible desprenderse de él.
Juanji: Sí, fue como que en todos lados. Cuando la presentamos en la radio, enseguida Carlos Dumpiérrez estaba escuchando y dijo: «Ah, esto tiene algo». Cuando la empezamos a tocar en todos lados a la gente le gustaba. Veíamos que también en la radio la gente apoyó, porque hasta nos lo han dicho periodistas conocidos que les encantaba y que votaban en Eldorado para que fuera subiendo en el Ranking. En el concierto de Magnolio tocamos varias canciones del primer disco, del segundo y las cuatro nuevas. Incluso hicimos algún cover, porque el año pasado volvimos a tocar, pero tocamos con covers y un par de canciones nuestras. Eran más que nada covers de Depeche Mode, The Cure, Midnight Oil, grupos que nos gustaban a nosotros, que nos influyeron. Y bárbaro, porque tocamos tres veces y llenamos siempre, pero claro, es distinto ir a tocar covers que ir a tocar canciones de uno; el público que va a ver cosas que vos componés o algo así, va a verte a vos. En cambio, si vos vas a tocar covers, el ambiente es de joda en general, con todo el mundo bailando y aplaudiendo. Es casi como que hubiera un disco puesto.
SR: Ahora, es imposible repetir la receta de un éxito, ¿no?
Juanji: Sí, pienso que eso se dio por un montón de cosas, como ser cómo eran los medios en aquel momento. La radio era lo número uno, era todo. También los videoclips que habían surgido en esa época y se movían mucho por ahí. Pero cosas escritas, prensa de música, vos sabés muy bien que vos deberías ser uno de los pocos, junto con el Día Pop.
SR: ¿Cómo ven el rock nacional en general y la inserción de Los Vidrios en el rock?
Juanji: La inserción nuestra no sé cómo imaginarlo, porque hay un determinado perfil de los súper grupos pop de ahora. Y veo que también el perfil de los grupos de los ’80 y de los ’90, ya como que tampoco encaja mucho. La música se generalizó, en el sentido de que de repente en un concierto toca un grupo de rock con un grupo de cumbias y un grupo de cualquier cosa, todo mezclado, y veo que el público le responde de la misma manera a todo. No tiene nada que ver a cómo era antes, por lo menos para mi gusto.
SR: Es como pasa con el Cosquín Rock, por ejemplo.
Juanji: Claro, si vos decís “Cosquín Rock”, se supone que es una cosa de rock o de pop rock, pero se ha desvirtuado. De repente, de la gente que nos fue a ver a Magnolio, tal vez unas 20 personas que no conocía me comentaron que estaba buenísimo lo que hacemos. Pero claro, es una persona que por lo menos tiene 40, 40 y algo de años. No lo veo en un jovencito. Esa es la realidad. El perfil que te mencionaba hoy de los súper grupos pop, es el de La Vela Puerca, No Te Va a Gustar, donde La Vela Puerca es un poco más rockero, digamos, y que a su vez toma un poco de cosas de acá, pero les llega a los jóvenes. Tengo a mis hijos, por ejemplo, que le encantan. Sin embargo, por lo menos mis hijos no te hablan de la Trotsky o de Buitres, por ejemplo. Son grupos que los ven un poco mayores. Los siguen gente que realmente es del palo del rock y que escuchan música todo el tiempo, no el usuario general, digamos.
SR: Si tuvieras que contarle a alguien cuál es la propuesta de Los Vidrios, ¿cómo la definirías? ¿Qué le dirías a alguien para tentarlo de ir a ver a la banda? “Andá a vernos porque nosotros hacemos…”.
Juanji: Y, hacemos algo bien arreglado armónicamente. Nos interesan mucho las armonías vocales, eso es algo a lo que siempre le hemos dado importancia. En aquel momento no había, ahora hay más, pero en aquel momento era muy raro de ver. Trabajamos mucho las guitarras, la polirritmia de guitarras y los arreglos. Tal vez es un poco más fuerte la propuesta de ahora. En la parte rítmica, el Chapa está más armado, digamos. Toca bárbaro. Y lo otro son las letras, que nos interesa decir cosas en todas las canciones. Siempre las canciones dicen algo. Puede ser una situación cualquiera que se dio en un momento de intransigencia, como dice Jaime Roos, o contar algo que realmente querés decir, sea una crítica o algo X. Pero yo creo que lo que diría es que Los Vidrios puede insertarse -tal vez me lo imagino siendo positivo- en lo que es el sonido del rock. No sé cómo ve la gente hoy a alguien que se sube a tocar en un escenario si tiene 50 ó 60 años. No sé cuál es la sensación que le causa. Por ejemplo, mis hijos me fueron a ver a Mangnolio y me dijeron: «No me esperaba ese show, esa actitud». La verdad lo tomo como algo positivo, porque en realidad nos vieron ensayar un montón de veces abajo, en el garaje de mi casa, en todos lados, y como que nunca le dieron bola a lo que hacíamos.
SR: Pasa mucho que la juventud y la gente en general, no explora mucho, no va a descubrir cosas, y se pierde de ver que hay muy buenas bandas sonando, con buenas canciones.
Juanji: Sí, estoy de acuerdo totalmente contigo. Veo que no hay eso es explorar, a nadie le interesa buscar mucho. Vos te das cuenta enseguida quién es el que escucha y el que mira, el que te viene a comentar algo que tiene que ver con lo que te está diciendo. Por lo general te dicen: «Me gusta”, o “No me gusta». Y si la música no es del palo y si estás diciendo algo en la letra que alguien se siente identificado o que por lo menos lo vive, creo que de esa manera se puede llegar a la gente.

SR: ¿Hay algún toque grande programado para este año?
Juanji: Estamos empezando a ver para tocar más que nada en algún lugar de compartir, como un festival o hacer una producción como hicimos en el Magnolio, pero eso ya más cerca de fin de año. Nos gustaría participar en el Cosquín y en todos esos eventos que hay por el Este. Pero más que nada, creo que el foco principal es terminar el álbum. Hacer ese álbum nuevo que lo estamos trabajando mucho más cuidadosamente que todo lo que hemos hecho hasta ahora.
SR: ¿Tienen pensado filmar algún video?
Juanji: Sí, tenemos ideas de cosas. Lo único que hay que ver bien es con quién hacerlo. Calculo que vamos a estar haciendo un par de videos para promocionar alguna canción.
SR: ¿Hay expectativas de continuidad de la banda?
Juanji: Parar de componer y de hacer cosas, no creo que paremos, porque incluso es una actividad que ahora que tenemos un poco más de tiempo, le dedicamos un poco más. También viajar un poco y conocer otras cosas. Hace poco estuve en Inglaterra y estuve viendo un montón de cosas que siempre había querido ir a ver y estar. Creo que se trata de tener buenas experiencias, pasar buenos momentos, componer y tratar de transmitir lo que hagamos a la mayor cantidad de gente posible. Es una incógnita, no sé. Si grabamos, capaz que todo es una bola de nieve. Si viene bien y tenemos fuerza para seguir adelante y si estamos contentos con lo que hacemos, creo que sí.
Ariel Scarpa
