El disco Graffiti del año 1985 es considerado el primer compilado de rock uruguayo de post – dictadura. Dicho material lleva ese nombre debido a la creación por parte del empresario Josacho Sasson a fines de 1984, con la finalización de la dictadura, de un espacio sito entre las avenidas Arocena y Schroeder del barrio de Carrasco como lugar de encuentro de solas y solos y de la ebullición de las diversas tendencias culturales de la época, destacando la narrativa, las artes escénicas y las pinturas como a su vez la música popular y los grupos de rock de la nueva movida emergente. Y vinculado a ello, los ciclos «Jueves de Graffiti» a cargo de Romancho Berro, integrante en su momento de las bandas The Killers y B-Deluxe, y con él, su «Rockola Producciones».

Cuenta Greg Shaw (responsable de la revista y sello discográfico Bomp!) que en 1976 llegó a New York, procedente de Londres, deseando encontrar a alguien que hubiese oído hablar sobre la nueva banda Sex Pistols; fue entonces cuando los Dead Boys aparecieron en el destartalado escenario del CBGB y comprendió que la duda sobre qué banda expresaba mejor el sentimiento punk, había concluido.

¡Buenos días a todos! Hoy les voy a hablar de una de las bandas uruguayas pioneras en interpretar el rock en español: Tótem. Para muchos, Tótem fue el punto culminante de lo iniciado por El Kinto. La banda se formó con músicos de reconocida trayectoria, varios de ellos ex integrantes de El Kinto, enmarcados dentro del género denominado candombe beat, una mezcla de ritmos originarios del candombe con música pop y rock.

Es 1981, la irrupción de una segunda oleada de bandas punk parece desatar el caos en una Inglaterra tocada por el paro y la desregularización. Es la consolidación de un nueva escena, más violenta, más ruda. El Oi!, también conocido como streetpunk, comienza a ganarle terreno a un punk huérfano de sus primeros referentes.

Comienzo con este guiño enorme a ese grande entre los más grandes que sin duda fue el humorista uruguayo Enrique Almada. Se fue muy joven; con sólo 55 años. A continuación, agradezco a Gio Pertuzatti por su post en Facebook del día 4/12/2022, que fue el que finalmente me encendió la lamparita. Dicho post decía y cito textual: “En la crisis de los 2000 apareció otra vez el auge del rock nacional… Cuando la cosa (económicamente, añado yo) mejoró, otra vez cayó el rock en desgracia”. Y aquí ya se entiende el título del artículo, ¿verdad? Sólo falta aportar los datos macroeconómicos. Aquí van.

En el caldero siempre en ebullición del rock emergente de nuestro país, de forma constante surgen propuestas interesantes. Diferentes derroteros y situaciones, a veces internas y otras de contexto, son las que permiten vida y desarrollo a cada proyecto. Esta gran cantidad de bandas, transitan en la búsqueda del equilibrio que permita la supervivencia primero y en segunda instancia, la llegada a la consolidación de su proceso: formación, desarrollo musical, salir a tocar, grabar y difundir su trabajo. Hace un tiempo surgió de ese entorno el grupo El Asilo De La Bestia. Hace muy poco lanzó su primer trabajo discográfico: Despertar. Tienen en su haber también un EP editado anteriormente que se llama EPidemia.

Los domingos de feria no podés dejar de visitar la librería más distinguida de Tristán Narvaja. Si traspasás su puerta arcada, seguramente, encontrarás a Marcelo Marchese y Juan Casanova detrás del mostrador, escuchando a Nick Drake. Esa particular música sumado al lucernario, espejos, enredaderas, máscaras, primeras ediciones y demás antigüedades, hacen de Babilonia Libros un lugar único en la ciudad. Los turistas y sus celulares lo tienen bien claro.

La historia del rock está decididamente emparentada con ciertas figuras cuyas idolatrías generadas las han puesto en un lugar cuasi mesiánico y a la vez de mártir, cuyos lazos con las masas han sido en algunos casos tan fuertes que las mismas resultaron imposibles de sustituir y esa es, de alguna forma, una causa del fenómeno anteriormente descrito, aunque suene contradictorio. Esa concepción romántica de aferrarse a algo, ya sea una persona o a una idea que ya no existe materialmente, lleva a ese conservadurismo del que se hacía mención, pero también al afán de generar mártires embanderados en la causa del rock y que de algún modo para el imaginario colectivo, murieron por ella. ¿Y qué cosa más conmovedora y honesta puede existir que morir por una causa que a uno le es propia?