Arrollador desde el inicio. Así suena “Phoenix” en la interpretación de los brasileños de Oyster. Poco más de dos minutos son suficientes para mostrar lo que la banda puede hacer.
La música que importa

Arrollador desde el inicio. Así suena “Phoenix” en la interpretación de los brasileños de Oyster. Poco más de dos minutos son suficientes para mostrar lo que la banda puede hacer.

Este pasado fin de semana, dentro de la nutrida agenda rockera que por suerte tenemos para disfrutar en la ciudad de Montevideo, concurrimos al toque que dentro de las remozadas instalaciones del local sito en la calle Soriano esquina Wilson Ferreira Alduante, desde hace un tiempo, pasó a llamarse Bar 25.

Miguel Olivencia y compañía vienen preparando un gran festejo para los 20 años de los Premios Graffiti de la música uruguaya. Un festejo merecido por varios ítems. Perseverancia: Porque un ciclo que dure 20 años no es poca cosa. Superación: Las ceremonias han evolucionado hasta lograr un nivel internacional. Trabajo: Porque es necesario ponerse el overol para que esto salga perfecto. Un trabajo que requiere de todo un año de preparativos. Paciencia: Y de esto, mucho. No es fácil el entramado burocrático por estos lares, así que corresponde un muy feliz cumpleaños para todos los que hacen posible esta gran fiesta.

Contundente. Así suena Vol. 2 de Sicarios Del Amor. En todos los sentidos: música, letras, propuesta. Cuatro canciones que se lucen en las manos y gargantas de los integrantes de la banda y los invitados para este EP: Alejandro Spuntone y Numa Rey. Un gran trabajo rockero, de peso y con valor.

En esta sección que dimos en llamar ¡La pregunta! buscamos la opinión de gente del ambiente sobre determinada cuestión planteada a través de una pregunta. Sus respuestas, hilvanadas por un artículo sobre el tema, se reproducen a continuación. Para esta oportunidad, la pregunta fue: ¿El Rock Tiene Límites Musicales? Nos dieron sus opiniones Gonzalo Guido (Bronson y Los Turbios), Juan Faccini (El Conde de Saint Germain), Lalo Rivas (Puntano), Leonardo García (Zero), Tabaré Rivero (La Tabaré), Fer O-Smith, Leonardo Pace (Borgia) y Adrián Suárez (Genoma).

Regresábamos de una maratónica tarde sabatina de fútbol playa, el bravucón Jorset había terminado incrustado de cabeza en un castillo de arena, luego de comerse un caño apoteósico, en donde la pelota tan sólo se había trasladado 15 centímetros sobre el sábulo. Nos encontrábamos subiendo la pendiente asfaltada, construida para el tránsito de las embarcaciones desde y hacia los garages del Club de Pesca de Cuchilla Alta, cuando lo vimos: un afiche promocionaba que Los Estómagos tocarían, esa noche, antes del clásico baile organizado por Italo Colafranceschi. Dejé de comentar el gol del triunfo y les dije a mis compañeros de equipo: “no nos podemos perder esto”. Era el segundo fin de semana de enero de 1986.

Después de una ansiosa espera, la banda Crystal Gates nos hace entrega de un cuidadísimo e importante disco. Torment & Wonder: The Ways Of The Lonely Ones nos trae la versión madurada de las canciones luego de pasar por un proceso de creación que evidentemente terminó beneficiándolas.

Brasil sigue sorprendiendo por la cantidad de bandas y la calidad de las mismas. Behind The Horror es un dúo que se constituye en un buen ejemplo de lo dicho. Compruébenlo escuchando su simple “Outland”.

Si se trata de diversificar las veritientes dentro del rock, la banda Vaélica, de Portugal, hacen un gran aporte con su música. Una propuesta bien interesante para escuchar y ver. Pasen.