La Chancha Francisca – Las Berenjenas También Rebotan (1989)

La Chancha Francisca a fines de los ’80 era todo un caso. Con una propuesta que resultaba casi revolucionaria a nivel musical, supieron construir en poco tiempo un sonido fuerte, cautivante, con la desprolijidad necesaria. Letras importantes, aunque no lo parezcan inicialmente, y un sonido que aún hoy logra transportar en el tiempo a aquellas memorables actuaciones que muchos tuvimos la suerte de ver reiteradamente, pero que también vale escuchar en el presente.

Como otros tantos discos de la época, éste debería haber tenido una mejor calidad de sonido, pero rescatemos que de alguna manera quedó registrado para la posteridad. En realidad debería haber salido bastante antes que el año 1989, pero la censura de la democracia hizo su trabajo y demoró esa salida, porque la letra del tema “El presidente” era algo que no caía bien en ese momento, por decirlo de alguna manera. Signo de los tiempos. Como un registro que debía quedar en algún lado, transcribimos esa letra en nuestra Sólo Rock n° 23, cuando le hicimos el rockportaje a La Chancha. También cabe mencionar que cuando el disco estuvo en la calle, Juan Bervejillo había abandonado la banda momentáneamente.

Un total de 17 temas integraban esta primera entrega discográfica de La Chancha:

Supositorio – Basta de chupete – Ustedes están dementes – El tesoro

Juan Torena – La guacha de los jingles – Charly el bicolor

Cuando se seque la pista – Los consejos del tío cerdo – 12 P.M.

El camello – Pegue un poster de La Chancha en la pared

Me paso todo el día escuchando la F.M. – No corras más

Rompan el espejo – Larga vida a los chanchos – Tu mandarina

El humor era el tema dominante de este disco, pero también había otras cosas, siendo la irreverencia la característica principal que el grupo supo trasladar de sus presentaciones en vivo a esta placa. Eso fue todo un logro. Más allá de las diferencias de sonido de las distintas grabaciones, el “concepto Chancha” se pudo reflejar con bastante propiedad.

La contratapa del vinilo que escucho mientras escribo esta nota es totalmente disfrutable, con mucho humor, como era de esperar, acompañando la propuesta toda. La hoja interna tiene todas las letras y, como sugerencia un cuadrado en blanco correspondiente a “El presidente”. Genial. Una señal al futuro con un guiño al pasado.

Este fue un disco que me gustó mucho en su momento, y aún hoy 31 años después me sigue pareciendo magnífico, lleno de desparpajo, irreverencia como ya dije, propuestas y letras geniales. Un cóctel que en su momento levantó mucho polvo pero que tenía muchos seguidores.

Supositorio – Es una buena introducción, representativa de lo que se viene. Todo el disco puede ser considerado un supositorio, según cómo se lo tome. Ya se dicen un montón de cosas en la letra.

Basta de chupete – Suena con más cuerpo, más potente. Tiene frases interesantes que aparentan estar separadas, pero no lo están. Son representativas.

Ustedes están dementes – Un tema urgente, un llamado a la cordura. Una mirada desde nuestro afuera hacia nuestro interior. La vida resumida en la letra de una canción, todo dicho.

El tesoro – Primer toque de humor total del disco. Un ska disfrutable, con desparpajo.

Juan Torena – Más humor, apoyándose en la rima. Diversión con una letra que hoy correría riesgo de ser muy censurada.

La guacha de los jingles – Estaba en el Teatro de Verano cuando La Chancha lo estrenó. Nos sorprendió y nos causó gracia a todos los presentes. Hoy no lo podrían tocar con esa letra.

Charly el bicolor – Gran contraste entre la parte con poca y con mucha letra.

Cuando se seque la pista – Final para el lado A del vinilo. Enérgico, para no desentonar.

Los consejos del tío cerdo – Excelente apertura del lado B, con frases geniales, pintando un memorable cuadro de represión. Un ejemplo de cómo decirlo con gracia e ironía.

12 PM – Una letra que pinta imágenes simples de manera fantástica, en una versión potenciada respecto a la aparecida en Rock 4.

El camello – Vuelve el humor al 100% en la voz de Yanny. Lo insólito al servicio de La Chancha. Si la intención era variar o desorientar, logrado.

Pegue un poster de La Chancha en la pared – Autopromoción del grupo. Nuevamente en el uso del humor, aprovechando a decir varias cosas más.

Me paso todo el día escuchando la FM – Nueva versión de “FM maníaco” con letra distinta de la original, potenciada, al palo y con otra letra: un giro fantástico. Refleja a la perfección parte de la escena de fines de los ’80, con grageas fáciles de captar para quienes tuvimos la maravillosa oportunidad de vivir el momento.

No corras más – Una letra distinta en la temática del disco, reflejando cierto desconcierto.

Rompan el espejo – Muy buen tema, con frases originales: “recuerdo fotos de otros tiempos, gentes que nunca imaginaron vivir este momento”. Encierra un mensaje de necesidad de cambiar.

Larga vida a los chanchos – Otro viejo tema reversionado para el disco, con letra diferente, muy bien logrado. Un regalo. Desparpajo puede ser el denominador común, reflejo de la propuesta, una declaración de principios, quizás.

Tu mandarina – El tema diferente, otra vez totalmente para la joda. Un buen cierre del LP.

En el enlace al disco en YouTube figuran agregados tres temas más, que si bien no pertenecen al disco, eran parte del repertorio. Por un lado, “¿Señora por favor me da la hora?”, con toda la energía puesta al servicio de este tema, tornándolo muy efectivo. Por el otro, el gran ausente del disco, “El presidente”. La letra no dice nada que no tenga, por lo menos, rasgos de verdad. Poco más de 30 años después, tiene una vigencia avergonzante. En su momento se ganó la censura, pero hoy ya no llama la atención. Será que ya lo sabemos y lo asumimos. Finalmente está el “FM maníaco” en su versión original aparecida en Rock 2, con el “hueco” en el audio provocado en un accidente radial.

Por mi parte, me permito contribuir con otro enlace a YouTube para completar el panorama: la versión original de “Larga vida a La Chancha Francisca”. Otra genialidad.

La Chancha Francisca tuvo muchos detractores en su momento, y este disco pasó bastante desapercibido. Escuchado en retrospectiva, aún para quien acceda a él por primera vez, podrá notar buenos y fuertes elementos que fueron su sello y contribuyeron a formar parte de la identidad del rock uruguayo de la segunda mitad de los ’80. Esto fue único e irrepetible, y es valioso el intento de algunas bandas actuales de beber unos tragos en esta fuente de cara a la segunda década del siglo XXI. Por la salud del rock nacional, “larga vida a los chanchos en general”.

Ariel Scarpa