El amigo Gabriel Brikman es una máquina de producir ideas creativas para apoyar al rock nacional. Sus iniciativas son múltiples e inspiradoras, y la de esta oportunidad tiene esas mismas cualidades. Nuevamente el motor de Distorsión atrás de una propuesta que no sólo acompañamos sino que impulsamos desde Sólo Rock. Van los detalles:

Quien dice que el rock está muerto es porque no ha leído alguna de las casi 500 entradas que hemos publicado en nuestra revista digital a lo largo de estos dos años. Esas entradas sólo cubren parcialmente lo que ha ocurrido en ese período de tiempo, ya que se han generado muchísimas cosas más sobre las que no hemos podido escribir.

Hace unos años, al dar vuelta una esquina de Villa Dolores, me encontré con un veterano desaliñado, boletos en mano, gritando: «Se viene el fin, se viene el fin». Resultó ser Don Julián, quien había construido un arca en el techo de su casa y estaba vendiendo los pasajes a transeúntes devotos del apocalipsis.

Cuando me pidieron que escribiera un artículo sobre la figura del “Gallego” Dominguín enseguida me di cuenta que al hacerlo me sumergiría en mi infancia; más aún, sería como hacer un repaso de mi vida. ¿Con cuántas personas te puede ocurrir algo así?

A Tercio Pelao cruza el Atlántico desde Valencia, España, a bordo de su disco Hijos de la Huerta, editado el pasado febrero. Porque el punk tiene mucho para decir aún, les presentamos la banda y los invitamos a escuchar sus sonidos. ¡Hala!