¡La Pregunta!: ¿Cuál Es La “Actitud Rock”?

En esta sección que dimos en llamar ¡La pregunta! buscamos la opinión de gente del ambiente sobre determinada cuestión planteada a través de una pregunta. Sus respuestas, hilvanadas por un artículo sobre el tema, se reproducen a continuación. Para esta oportunidad, la pregunta fue: ¿Cuál es la actitud rock? Nos dieron sus opiniones Michelle Viquez (Hairspray, participante de La Voz Uruguay), Juan Weber (Cooper y Los Hombres Bestia), Diego De Luca (Rojo Tres), Nicolás Souto (Ciudadano B, Ale Itté y Los Señores), Gonzalo Núñez (Black Smoke) y Alejandro Núñez (El Umbral).

Definir cuál sería la “actitud rock” parece ser sencillo inicialmente, pero quizás no lo es tanto. Como el rock mismo suele ser comprendido de muchas maneras diferentes, la actitud que puede asociarse al mismo también sufre de variadas interpretaciones. En lo personal, creo que muchas veces el rock ha implicado tomar alguna postura social o política a lo largo de su historia, siendo éstas una de sus características más destacables. Es cierto que el rock se ha usado para bailar, divertirse, cantarle al amor y al desamor, para contar historias o manifestaciones diversas. Pero también es cierto que la denuncia y oposición a lo establecido han sido estandartes que esta música ha defendido y llevado adelante.

La “actitud rock” si bien no es salir a romper cosas, entiendo que debe implicar el hecho de desafiar, hacer pensar o manifestarse sobre lo que los intérpretes y autores crean que es necesario señalar con su dedo “musical”. En ese sentido, fundamentalmente la letra pero también la música han desempeñado un papel que actualmente está desvalorizado. ¿Las razones? Son varias, pero fundamentalmente se nos ha adormecido a lo largo de varios años brindándonos “el confort” que lleva al olvido de lo fundamental, que es no dejarse engañar, además de estar suministrando temas continuamente para que “discutamos” inútilmente como sociedad, en lugar de enfocarnos en lo que realmente deberíamos estar interesados. Las redes son un claro y triste ejemplo de esto último.

En resumen, creo que la “actitud rock” se ha ido desvaneciendo con el tiempo a la par de cómo ha ido creciendo todo lo contrario. Esa actitud política (por decirlo de alguna manera) que el rock supo tener, va perdiendo peso, y con ella, el rock mismo.

Veamos qué opinan los músicos convocados a participar.

Michelle Viquez

Para mí la “actitud rock” no es lo mismo que para todo el mundo. Quizás las personas creen que una “actitud rock” es drogarse, estar en peleas, tener esa actitud ruda. Para mí una “actitud rock” es saber dónde uno esta plantado, amar el rock y saberlo llevar, defenderlo y enorgullecerse del género y, por supuesto, compartirlo. Que el rock llegue a oídos de todos.

 

 

Juan Weber

Llevo mucho tiempo frente al teclado y a la pregunta “¿Cuál es la “actitud rock”?”.  Empecé varias veces intentando ordenar ideas hasta poder llegar a una definición más o menos global, pero me di cuenta que tal cosa no iba a ser posible y que mejor sería intentar explicar cuál es la “actitud rock” que a mí más me interesa.

La “actitud rock” no sólo pasa por una cuestión musical formal de guitarra, bajo y batería, sino a lo que con ellos se evoca. Es la respuesta a un conflicto. La disconformidad con el sistema al que pertenecemos, la política, el poder o la desigualdad. Las dudas existenciales o corazones rotos. No nos ofrece la comodidad de una solución, más bien el saber que no estamos solos en nuestras interrogantes o, aún mejor, generar otras nuevas. La “actitud rock” está en lo inmediato, primitivo e intuitivo. Su música puede ser ligera, divertida, astuta, desafiante o densa. Nos puede hacer cantar, gritar, saltar o bailar. Y para los que hoy por hoy tenemos una banda, nos permite expresar las cosas en nuestros términos más allá de la lógica de la productividad o la moda. Y no hay nada más lindo que hacerlo uno mismo.

 

Diego De Luca

No se me ocurre qué contestar ante esa pregunta. Tampoco voy a inventar algo. Creo que las respuestas pueden ser muy variadas dependiendo de la persona. Pero para mí la “actitud rock” es ir de frente y no aflojar nunca ante cualquier situación que se te enfrenta.

 

 

 

Nicolás Souto

El rock hoy carece de rock. En un mundo surrealista donde todo ha sido subvertido, lo que llaman rock hoy es propaganda para evadirse del cuestionamiento y adormecer a las masas en drogas y “diversión”, como un escape momentáneo que no lleva a ningún lado. No creo que lo que hoy la industria del entretenimiento vende como “rock” sea “rock”. Ni hablando de los parámetros musicales básicos que definen el género, un lenguaje simple, directo y repetitivo, derivado del blues y el country en los ’50s. Como tampoco en su componente disruptivo, como herramienta de denuncia y cambio social. Ya desde los ’60s la música moderna estuvo en la mira de la ingeniería social para reconducir su mensaje con objetivos de experimentación y control. Los ’90s quizás fueron la ultima época donde bandas que se volvieron masivas escaparon al control de la industria por algún tiempo. De ahí en más, el control y la expansión de productos hiper condicionados por la intervención y filtro de quienes controlan “artística” y financieramente la actividad, se volvió omnipresente. Ningún “artista” masivo está fuera de ese control, en cuanto a su estética, su música, sus videos y el mensaje que da arriba y abajo de los escenarios. Lamentablemente la tentación de estar en estas grandes vidrieras también ha condicionado a las nuevas generaciones de músicos que intentan encajar como productos en esas góndolas predefinidas.

Personalmente me he desinteresado mucho de lo que llaman rock desde que se puso a prueba a sus exponentes en 2020; en la abrumadora mayoría de los casos tanto en Uruguay como en el mundo, demostraron no tener lucidez o huevos de enfrentarse al poder y hablar de lo que había que hablar. Es más, prefirieron plegarse al relato oficial. Por tanto se podría decir que ese seudo rock fue velado y enterrado; hoy vive como una sombra de lo que debió ser y es el perro faldero de gobiernos y entidades supranacionales. Da risa que exista el punk pro OMS, pero existe y no incomoda a nadie, jaja. O el rock militante de la política partidaria. Jaja, a mí me rompe los ojos, pero en la nueva normalidad esto es moneda corriente.

Espero que a vos que estas leyendo esto te haga aunque sea un poco de ruido. Yo sigo tocando, y en lo que estoy, pretendo que refleje lo que pienso, que denuncie y hable de lo que pasa y para dónde nos intentan arrastrar, que anime a quien escuche a pensar y discernir, a valerse por sí mismo con dignidad. De eso se trataba el rock, ser esa roca que rompe con el discurso hegemónico y amenaza el control ejercido por unos pocos. Incluso estos párrafos serán molestos e incómodos para algunos, jaja.

 

Gonzalo Núñez

Para mí, la «actitud rock» implica una combinación de rebeldía, autenticidad, autoexpresión y una interpelación a las normas establecidas. Se puede ver reflejada en la música, el estilo de vida, la moda y las creencias de quienes se identifican con el rock. Un enfoque que celebra la individualidad, la pasión por la música y una resistencia a conformarse con las expectativas convencionales. Considero fundamental tener actitud, sea rock o no; al fin y al cabo es lo que nos termina definiendo. Tu propia manera de entenderte y entender lo que te rodea. Como dijo el gran Fito: «Es sólo una cuestión de actitud…».

 

Alejandro Núñez

El rock siempre tuvo determinadas actitudes vinculadas a la rebeldía; no ha sido así en todos los casos, pero ha sido parte de su esencia. Particularmente en mi caso, siempre fue de las cosas que más me atrajeron del género y creo que por eso siempre me vi más cercano al punk, considerándolo como la veta más rebelde dentro de todas las vertientes que el rock posee. Cuando el rock se aleja de esos principios creo que es cuando se va debilitando. Esto sucede cíclicamente. Para mí, cuando el rock empieza a vaciarse de contenido hay una fuerza inexplicable que lo tira de los pelos para atrás. Así lo veo yo. Como el rock es una vertiente musical muy llena de herramientas intelectuales, es hasta natural que siempre vaya de la mano del pensamiento crítico. Ha caído en el error de desviarse de sus principios y caer en el abismo de la vanidad, eso lo debilita y lo hace perder terreno. ¡No obstante, vuelve! Y termina resurgiendo una vez más. Pienso que esto sucede cuando se reafirma en esos principios de rebeldía que siempre lo caracterizó. Inclusive en épocas donde el sistema lo vio como una herramienta para manejar a los jóvenes, algo sucedió que lo hizo generar un quiebre o llamar la atención de alguna manera a lo estructural.

En la actualidad, se podría llegar a pensar que justamente vive este debilitamiento y seguramente sea así. No es un género que se deba dar por desaparecido, va a volver a recobrar fuerzas, más sabiendo que siempre habrá cosas de las que hablar y que la gente no quiera escuchar. Allí está su fortaleza.

Estas fueron las opiniones de nuestros convocados. ¿Y vos qué pensás? ¿Cuál es la actitud rock?

Ariel Scarpa