El rock instrumental no es una de las corrientes más habituales. Precisamente por esa razón, cuando surge algo de la calidad de lo presentado por los colombianos Kedusha, vale la pena prestarle atención y oídos. Pasen y escuchen.

Tremendo disco de De La Nada. Ya la portada nos anuncia que el contenido será ardiente. Y efectivamente lo es, musical y letrísticamente. Con un título extraído de la letra de nuestro himno, el disco se perpetúa como una declaración de principios atrás de otra. Los conceptos van saliendo disparados estrofa a estrofa, tema tras tema, componiendo una obra contundente. Es casi imposible extraer frases, porque habría que transcribir los textos por completo.

Detrás de un gran disco, hay una gran historia, ¡y nosotros te la contamos sin filtros!

Formados en la Bay Area de San Francisco en 1967 y siendo parte esencial del «flower-power», los Grateful Dead se habían ganado una merecida reputación por su estilo musical basado en extensas improvisaciones de formas estilísticas diversas con elementos del free-jazz, el blues y la psicodelia imperante en aquellos tiempos. Para 1970, sin embargo, los Dead deciden cambiar drásticamente su estilo y virar hacia un sonido más arraigado en las tradiciones americanas del folk, el bluegrass y sobre todo el country. Para ello largan dos álbumes de estudio en ese mismo año. 

“Ah bueh… ah bueh… Ser Pro… ¿De qué hablas, Willys?”. Bienvenidos a un nuevo encuentro en Brikdata. Hoy vamos a salirnos un poco de los conceptos tradicionales y vamos a meternos en un concepto que si bien no es académico o reconocido explícitamente, es parte del folclore popular del ambiente musical. El ser “pro”. Pero… ¿Pro qué?

Música para descubrir en un completo proyecto. Tratar de ceñirlo a palabras no estaría siendo justo con la dimensión que se le quiere dar. Por lo tanto, queda hecha la invitación al descubrimiento de esta propuesta británica.