Voces Retro: Darío Medina (1989)

Eldorado FM siempre tuvo las puertas abiertas para Sólo Rock. Los programas a los que recurrentemente íbamos a difundir nuestro material y que nos daban espacio, eran Rock Hasta El Mediodía (Enrique Pereyra), El Subterráneo (Daniel Figares) y Frecuencia Libre (Darío Medina). Precisamente la nota que queremos rescatar hoy de nuestros archivos, es a éste último. Excelente persona y profesional, que supo llevar adelante su programa transformándolo en uno de los íconos de la emisora. Damos paso a la entrevista que le publicáramos en nuestro número 20 hace exactamente 32 años, un febrero de 1989, realizada en los mismos estudios de Eldorado.


Para orientar a los despistados, les decimos que Darío Medina (29 años) es, en su faceta de locutor, la inconfundible voz de “Frecuencia Libre”, “Los 10 de F.L.” y “Ranking 100.3”, todos programas de Eldorado FM. La personalidad de Darío está estrechamente vinculada a la música en general y al rock en particular. Sus puntos de vista y sus opiniones son las que siguen:

SR: ¿Cómo empezaste?

Darío: Nací en el ’60 y eso determinó un poco esto de que yo esté en radio. Yo recuerdo que dada la condición económica nuestra, nosotros no teníamos televisión, entonces en mi casa la radio era fundamental. Escuchaba desde los radio teatros hasta musicales, donde conocí a Zitarrosa, Viglietti, Los Olimareños, y toda esa gente; y a los Beatles, a los Rolling Stones, los Who. Escuchaba de todo, y a mí de eso me quedó que me gustaba la radio, me gustaba la música. Allá por el ’73, ’74 hacíamos bailes los fines de semana con la gente del barrio; y había un tocadiscos de esos de valijita y  poníamos discos, y se me ocurrió empezar a poner discos y a un muchacho le gustó. Me ofreció para acompañarlo a poner discos, y lo hice; y empecé a hacer bailes y cumpleaños de 15. Como tres o cuatro años después, en un cumpleaños, un locutor de la 28 me dijo si no me animaba a hacer un programa de radio, y le dije que sí. Pero yo tenía 17 años y el personal tenía que tener 18 años, experiencia y todo eso, así que no me dejaron hacer un programa. Después pasaron mil años. Golpeé las puertas de todas las radios que pude, presenté demos, cassettitos, y no hubo caso. Así que en 1981 decidí hacer un curso de locutor e hice además declamación, oratoria; y salí con un carnecito que decía que era locutor. Otro año más golpeando puertas hasta que me enganché en Centenario. Allí entré a fines del ’82, en un programa de la Dra. Gloria Levy que se llamaba ¡Aquí y ahora”. All´ella me dio la oportunidad de leer algún aviso y además hacer los jueves un espacio de media hora en la cual elegía un artista y hablaba sobre él y pasaba música. Pasé tres o cuatro meses con ella hasta que se tomó las vacaciones y le serruché el piso (risas). No, ella cuando volvió se fue para El Espectador y quedaron las dos horas libres. Entonces el director de la radio me dijo: “¿Se anima a hacer un programa?”, “Y sí”. Empecé a pasar música, cualquier cosa pasaba hasta que después yo mismo entré a definir el asunto. La época fue la que me fue definiendo la línea musical. Estábamos en el año 83 y el canto popular era fundamental. Me enganché en esa onda y pasaba canto popular, pero sin dejar de pasar a Fernando Cabrera, que estaba con el grupo Baldío, Desolángeles… siempre alguna cosita rockera. En noviembre del ’84 me habla Carlitos Dumpiérrez y me dijo: “Mirá, va a salir una nueva FM y vamos a hacer una cosa distinta. Queremos hacer una radio tipo brasileña, americana, que salga a golpear”. “Vamos a hacer rock pero no comercial, ni Madonna ni Michael Jackson”. A mí me gustó, pero yo quería hacer algo uruguayo. Ahí salió “Frecuencia Libre”, que venía con Jaime Roos, Fernando Cabrera, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Mercedes Sosa, se iba metiendo Los Estómagos, Los Traidores. “Frecuencia Libre” era una cosa que no tenía forma todavía. Para el ’86 ya estábamos pasando rock uruguayo, algo de rock argentino, algo brasileño, algo español. Se fue moviendo en esa línea hasta el día de hoy, que es lo que está saliendo.

SR: “Frecuencia Libre” es de los pocos programas que sigue manteniendo un espacio para el rock nacional. ¿Es un sincero apoyo a éste?

Darío: Yo creo que sí. Nosotros queremos que el rock uruguayo tenga siempre un balcón por el cual asomarse y mostrar lo que está haciendo. “Frecuencia Libre” pretende hacer eso, sin encasillarnos en el rock uruguayo porque se están haciendo otras cosas y porque además el material que hay no nos da para hacer un programa de dos horas de rock uruguayo: nos repetiríamos demasiado y temo que terminaríamos aburriendo. Pero nosotros de cualquier manera mantenemos un 60% del programa, diría yo, con rock uruguayo.

SR: ¿Y cómo ves al rock uruguayo en este momento?

Darío: El rock uruguayo pasó por un mal momento y creo que ahora está bastante bien, porque salió un disco de Los Estómagos, el de Los Traidores, que no salió pero está grabado, el de Los Tontos, Renzo Teflón, el del Cuarteto de Nos, se había hablado de uno de Resortes Reflexivos y no sé qué pasó, otro de la Chancha Francisca que quedó en la nada, una ensalada de heavy que quedó ahí parada. Yo creo que hay bastante movimiento pero no creo que el ’88 haya sido un muy buen año; yo creo que bajó un poco.

SR: ¿Cómo te parece que puede venir el ’89 para el rock nacional?

Darío: Yo creo que viene bien, pero yo noto en el programa que me repito mucho. Si no hay más material, la gente puede aburrirse.

SR: Pasa que hay unos cuantos discos apretados porque se dice que ahora no es el momento para largarlos. Pero pasaron las fiestas y no se editó ni uno solo, y la gente está ávida de escuchar material nuevo.

Darío: Claro. Mirá, te doy un ejemplo muy claro: el tema “Avril” de Los Estómagos está caminando mucho y ahora me acaban de llamar para decirme que el disco se pone a la venta el viernes (Nota: la entrevista fue hecha el miércoles 18 de enero), pero si hubieran demorado un par de semanas más no sé lo que podría pasar, porque después de que la gente escuchó los demos, se cansó de esos demos, no sé lo que puede pasar con el disco.

SR: ¿La gente te pide rock nacional?

Darío: Sí, por lo menos en el programa. Cuando nosotros dijimos “esto es adelanto del disco de fulano”, empezaron a llamar para ver cuándo salía. Pero pasada Navidad, que nosotros dijimos mil veces que se iban a editar para fin de año, la gente ya como que empieza a perder el interés.

SR: Hablemos un poco del Ranking, porque hay gente que te critica duramente. Defendete.

Darío: A mí me gusta la música, y yo soy locutor, lo digo sin vanagloriarme de ello, uy eso es un laburo, como el de mecánico o carpintero. Entonces por ahí al carpintero le gusta tallar en madera y hacer una figura hermosa, pero viene otro y le dice: “Quiero una biblioteca cuadrada”, y hace eso. Y después en sus horas libres talla su maderita. Yo, como locutor, me dicen: “Grabame un aviso para Coca Cola, para Studio Line, para Artemúsica”, y yo lo grabo porque es mi laburo; y después está lo que a mí me gusta, que es lo otro. Entonces el Ranking es algo que a mí me gusta hacerlo porque me gusta la dinámica que tiene el programa, como locutor me gusta hacerlo. Las críticas por ahí vienen porque es un programa comercial; ¡claro que es comercial! Cuando salió la idea del Ranking era darle lugar a la gente de participar. Después todas las radios hicieron un ranking, entonces perdió el sentido original que tenía. En nuestro caso, podés creerme o no, es el reflejo del voto de la gente. No nos interesa que esté Europe allá arriba, porque yo prefiero más a Sting o a U2 o a Joni Mitchell. Pero está número 2 desde hace mil semanas y es la gente que lo pone ahí. Una cosa que me gustaría agregar ahora: la radio, entre las cosas que pretendía cuando nació, era eso, terminar con que para hablar con el disc jockey que conducía el programa tenías que hablar con la secretaria para que te diera hora. Era ridículo. Nosotros atendemos el teléfono directamente; las estrellas están allá en el cielo.

SR: ¿Tenés más cambios para incorporar a tus programas?

Darío: De “Frecuencia Libre” nos quedaron muchas cosas, todavía no tengo todo. Procuramos cumplir con lo del nombre: abarcar muchas cosas. a veces nos llaman, nos critican y nos dicen porqué ponemos temas en inglés. Bueno, porque hay cosas que se están haciendo en otros lados del mundo y que nos gusta mostrarlas. Vamos a incorporar además algún sector periodístico, vamos a tratar de llamar gente para conversar; les vamos a hacer una propuesta a las revistas como Sólo Rock de hacer una mesa redonda. Queremos referirnos a otros temas. (Nota actual: de hecho lo llegó a concretar. Participamos la mayoría de las revistas subte de la época en un extenso programa, en vivo).

SR: ¿Te animás a darnos tu opinión sincera de la revista?

Darío: La revista me gusta porque se ha manejado con diferentes criterios; me gusta que se le dé opción a diferentes personas de hablar. De la misma manera que habló un grupo de rock, habló Alfonso Carbone que es el responsable de editar a esos grupos de rock; o me da la oportunidad a mí de hablar. Y eso me importa, por eso me gusta la revista.

SR: ¿Y qué le mejorarías?

Darío: Pienso que habría que hacerla más gorda y conseguir avisadores para poderla mejorar en cuanto a la impresión… No tanto porque la revista precise, la revista va a seguir siendo la misma, sino como una cosa para retribuir al lector que la compra. Pero eso no depende de uds, depende de avisadores, de gente que la apoye. En cuanto a la tendencia de la revista, al material, no le tocaría nada.

SR: ¿Qué mensaje le darías a los músicos de rock nacional?

Darío: Que laburen, que laburen mucho. Que no se encierren en etiquetas, que escuchen más cosas, que no copien; que hagan lo de ellos pero que escuchen a otros.

SR: ¿Y un mensaje para los que te escuchan?

Darío: Que sigan escuchando (risas). Que llamen y que digan “esto no me gusta” y “esto sí me gustó”. Porque el programa no es mío, es de todos los que lo escuchan. Que llamen y que se animen a escribir: mayor participación es lo que le pido a la audiencia.


Darío se prestó a esta entrevista con mucho entusiasmo y sentido del humor, pensando cada una de sus respuestas. Notamos un interés muy grande por lo que hace, y eso nos mostró una imagen de un Darío sincero y honesto. Que tengas mucha suerte, y que sigas por este acertadísimo camino que has elegido.